contacte: anticapitalistes@anticapitalistes.net

 



 

Anticapitalistes
  
dimarts 19 de desembre de 2017 |
Venció Montoro, perdió Madrid

Emmanuel Rodríguez

A principios de junio de 2015 tuvo lugar una curiosa reunión. Sucedió en el extremo sur de la Comunidad de Madrid, en un centro de inserción social de extoxicómanos, recuperado por los propios usuarios y activistas de distintas procedencias. Allí se convocó la coordinadora saliente de los acuerdos entre Ganemos y Podemos para las elecciones municipales de ese año, los veinte concejales elegidos por Ahora Madrid y las mismísima alcaldesa, Manuela Carmena. El objeto era decidir cómo se iba a afrontar el mandato municipal. Hubo discusión, risas, comida colectiva y buen ambiente, si bien algo enrarecido por las circunstancias. Poco después, Manuela anunció que no asistiría nunca más a ninguno de esos encuentros. Gobernaría con sus allegados, las personas de su confianza y el estrecho grupo de concejales de la junta de gobierno. Seguramente, se pueden comprender sus razones. Aquellas reuniones no podían determinar el gobierno municipal, pero al rechazarlas de plano (como lo hizo con el programa de gobierno transformado en una serie de "sugerencias y recomendaciones"), Carmena perdió todo contacto con las mismas fuerzas que le habían llevado a la alcaldía.

Este lunes, con los votos a favor del Partido Popular, en contra del PSOE y de Ciudadanos, y seis concejales del gobierno que decidieron no asistir a la votación, Ahora Madrid ha sacado adelante su último Plan Económico Financiero (PEF, por sus onomatopéyicas siglas). En su monto total, el plan establece unos presupuestos muy similares a los del 2017, cerca de los 5.000 millones de euros. Pero al mismo tiempo modifica por completo el reparto de las partidas de gasto. Sucintamente, la norma congela los gastos en personal y disminuye hasta el ridículo el gasto en inversiones. Estas pasan de los 364 millones de 2016 y 2017 a poco más de 100 millones, que si se resta el pago de una sentencia judicial por unas malas "expropiaciones" del PP, dejan la cifra real en poco más de 40 millones de euros. Si se compara esta cantidad con la trayectoria de inversión del Ayuntamiento de Madrid en los últimos 20 años, las inversiones del PEF son prácticamente nulas. Muy inferiores a la de los años más duros de austeridad (2010-2015), donde la ciudad parecía condenada a la ruina y al rápido colapso de sus infraestructuras; y en los que a pesar de todo se invirtieron de media más de 200 millones de euros anuales.

Al mismo tiempo, el PEF establece el pago de 1.000 millones de deuda. Con una metáfora doméstica, es como si a ustedes el Gobierno les exigiera que este año pagasen cinco o seis cuotas anuales de su hipoteca; sencillamente porque están ingresando más. Si además añaden que la hipoteca no fue contraída por ustedes, sino por quien habitó el edificó antes; y que el préstamo fue destinado a pagar 400 millones en la reforma del Palacio de Correos y a la postre más de 5.000 en el soterramiento de la M30; seguramente pensarán que están viviendo una pesadilla kafkiana.

Montoro lleva persiguiendo al Ayuntamiento de Madrid desde hace un año. Lo hace como un trampero. El cazador de pieles emplea lazos, cepos y redes de dudosa legitimidad: el nuevo artículo 135 de la Constitución y la ley que lleva su mismo nombre, oficialmente: "de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Presupuestaria". Con estos rudimentos ha exigido a la ciudad de Madrid que todo su superávit primario se dedique a pagar deuda, aun cuando el ayuntamiento esté ingresando más y podría gastar en cualquier cosa que se propusiera. El objetivo de Montoro es claro. Consiste en neutralizar políticamente al Ayuntamiento de Madrid. Varias comunidades y centenares de ayuntamientos de todos los colores incumplen la regla de gasto y no pasa nada.

Hasta aquí podría parecer que la batalla que debería emprender Carmena no tiene vuelta de hoja. Se trataría de oponerse a Montoro y de amagar con no cumplir. Incluso podría forzar la intervención de Hacienda y dejar que el Ministerio se hiciera cargo de los recortes. Al fin y al cabo, si en estos dos años no se van a poder subir los salarios congelados desde hace casi una década, y tampoco se van a poder realizar las inversiones prometidas (viviendas públicas, escuelas infantiles, centros culturales, reformas de colegios, etc) que sea el propio Ministerio quien acuse el desgaste. Pero no. Carmena, presa seguramente de la ideología jurídica propia de su profesión, ha decidido cumplir la "ley". O lo que es lo mismo, ha decidido someterse al dictado político basado en una interpretación política de una ley clarísimamente política. Una ley elaborada, además, por un gobierno conocido por su propensión a la corrupción, y que a su vez está subordinado al dictamen financiero europeo, detrás del cual conspiran las mismas agencias bancarias tenedoras de cientos de miles de millones de euros en bonos de deuda pública.

Como decíamos, la lectura de esta situación no parecía muy compleja. La alcaldesa, sin embargo, quien el lunes habló de "despolitizar" su candidatura, siempre cumple. Y a fin de cumplir redactó hace unas semanas un primer PEF que, como es natural en política cuando la contraparte cede sin resistencia, fue rechazado por Montoro con una sonrisa ladeada. Y un segundo, que también fue rechazado por el mismo ministro, esta vez entre carcajadas. Y ahora este tercero, que según parece ha sido realizado a partir de encuentros personales (tal cual). Este PEF, el PEF enésimo, votado por el PP, es el Tratado de Versalles de la nueva política. Una rendición sin condiciones.

En contraste, conviene recordar aquella medida estrella que llevó a la victoria de los ayuntamientos del cambio, la auditoría de la deuda. Básicamente esta consistía en revisar las partidas de gasto, los contratos públicos y los préstamos bancarios; presentar la información reunida a la opinión pública; y abrir un debate sobre qué se debía pagar y qué no. La popularidad de esta medida sacó del anonimato al economista estrella de la Plataforma de Auditoría de la Deuda, Carlos Sánchez Mato, que terminó como concejal de Hacienda del Ayuntamiento de Madrid. Fue Sánchez Mato (y no Carmena, que no tiene ninguna competencia en la materia) quien consiguió sacar algunos trapos sucios de los años del gobierno del PP, como los sobrecostes e ilegalidades de la M30 o la venta de viviendas sociales a fondos buitre de Botella. También fue Sánchez Mato quién diseñó unos presupuestos expansivos, los que al mismo tiempo que aumentaban la inversión social, paradójicamente pagaban la deuda. Hoy este concejal ha sido cesado por la alcaldesa. La razón esgrimida: no acatar un pacto que ha decidido ella sola y que sólo el PP apoya de forma unánime.

Con el nuevo PEF, las llamadas fuerzas del cambio renuncian a enfrentar la regla de gasto y la "deuda ilegítima", batalla central hasta hace dos años. Significativas de los tiempos que vienen, y de la dirección hacia la que va la nueva política, han sido las negociaciones que ha mantenido la dirección de Unidos Podemos con la alcaldesa. Según se comenta, la presión sobre Carmena a fin de que cambiase de política ha sido mal recibida. Ante la amenaza de dimitir o de no continuar en 2019, los de Unidos Podemos han entrado en pánico. No espolearán el enfrentamiento municipal con Montoro, tampoco detendrán la política de recusaciones y ceses contra los concejales díscolos. Todo quedará en un proyecto de modificación de la regla de gasto en el Congreso. Un proyecto cuya tramitación se podría prolongar hasta el momento en que ya no existan ayuntamientos del cambio.

El coste a pagar por estas decisiones no exige disponer de artes de adivinación. En el próximo año y medio, el Ayuntamiento quedará entrampado en una política de inversión cero. Cuestiones de evidente urgencia como la limpieza de muchos barrios seguirá sin solución. El anuncio de la ola que viene lo tenemos en la reciente dimisión de Carmen Román, responsable de los funcionarios del Ayuntamiento y de la firma de todos los acuerdos de mejora laboral. Vamos a un tiempo de conflictos laborales, malestar sindical y huelgas contra el ayuntamiento.

La carismática figura de Manuela Carmena está entrando en su ocaso. Su autoridad moral difícilmente podrá ser ya respetada por la mayor parte de los segmentos sociales que la apoyaron. La política de figuras y figurones inspirada por Podemos se está demostrando con el mayor de los fiascos. Aceptar el PEF es el camino seguro a perder el Ayuntamiento.

18/12/2017

Emmanuel Rodríguez es historiador, sociólogo y ensayista. Es editor de Traficantes de Sueños y colaborador de la Fundación de los Comunes.

ctxt


Defender nuestro presupuesto para apostar por Madrid

Pablo Carmona, Rommy Arce y Montserrat Galcerán

En los próximos dos años Madrid recortará cerca de 1.000 millones de euros de su presupuesto. Este es el destino al que nos lleva el nuevo Plan Económico Financiero que nos quiere imponer el Ministerio de Hacienda. De nuevo, el gobierno del Partido Popular quiere gobernar a golpe de recorte y de austeridad, con la gravedad añadida en este caso de que lo hace contra un Ayuntamiento que cuenta con índices de estabilidad presupuestaria mejores que los de la propia administración del Estado.

El ataque orquestado por el señor Montoro y el presidente Rajoy no es sino la muestra de una batalla política en la que para dañar el margen de acción de un Ayuntamiento como el de Madrid, y sólo por el mero hecho de estar gobernado por el municipalismo del cambio, se están atacando inversiones y gasto social imprescindibles para cubrir las necesidades de los madrileños y las madrileñas.

La presión política ha hecho que todas las alternativas planteadas por Ahora Madrid hayan sido desechadas por los intereses partidistas del PP, un gobierno envalentonado con la aplicación del 155 en Catalunya que no ha dudado en acorralar a Madrid ante su desafío al mantra de la estabilidad presupuestaria, la Regla de Gasto y el pago de la deuda como único camino. Sólo la rendición y los recortes multimillonarios han valido como salida óptima para un Ministerio que -como tantas administraciones gobernadas por el PP-, ni siquiera cumple con sus propios compromisos de estabilidad, empezando por su astronómica deuda pública. Montoro emplea el superávit de los municipios para cuadrar sus cuentas al tiempo que premia con beneficios y amnistías fiscales a los que más tienen. Ese será el destino del superávit del Ayuntamiento de Madrid, así lo manda el artículo 135 de la Constitución y la Ley de Estabilidad, Bruselas y la Troika marcan el camino de la austeridad.

Nuestra postura, como concejales y concejalas del gobierno de Madrid es que no debemos ceder ante semejante chantaje. No debemos asumir ni el marco de juego planteado por Montoro ni las condiciones impuestas en forma de falsas alternativas. En ese sentido, entendemos que el PEF que hoy se aprueba no es una alternativa a la intervención de nuestro Ayuntamiento por parte del Ministerio de Hacienda. Muy al contrario, se trata de una manera más limpia, de menores costes políticos, de intervenir las cuentas de la ciudad de Madrid. A partir de hoy Montoro gana por la vía del asalto lo que no logró su partido en las urnas, controlando las cuentas de nuestra ciudad.

Por esta razón, rechazamos la presentación del nuevo PEF y entendemos que con su aprobación se entregan las cuentas de los madrileños y madrileñas al capricho del ministro Montoro. De este modo entregamos las escuelas infantiles, los aumentos y mejoras de plantilla de los servicios municipales, los polideportivos, los centros de servicios sociales, la mejora del transporte público o las grandes reformas que necesita nuestra ciudad. Llevamos ante el precipicio una buena parte del presupuesto de reequilibrio territorial, los presupuestos participativos y las nuevas viviendas que tanto necesita Madrid. En definitiva, clausuramos la legislatura con un mensaje inequívoco de que el cambio no es posible. Los madrileños y madrileñas no votaron a Ahora Madrid para gestionar miserias con “honestidad”, el clamor de cambio en esta ciudad nacido del 15M y encarnado por Ahora Madrid debe afrontar con valentía la confrontación política con el gobierno del PP. Defender la autonomía política y financiera de Madrid es defender a los más de 8000 municipios de nuestro país.

18/12/2017

Pablo Carmona, Rommy Arce y Montserrat Galcerán, concejales del Ayuntamiento por Ahora Madrid

+ Info:

El Gobierno necesita el superávit de los ayuntamientos para cuadrar las cuentas del conjunto del sector público y poder cumplir con los objetivos de Bruselas. Segundo Gonzalez. La regla de gasto es uno de los instrumentos más perversos y delirantes de la Ley de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera (LOEPSF) que desarrolló el artículo 135 de la Constitución reformado en 2012. Mediante la regla se impide que los ayuntamientos puedan utilizar los superávit presupuestarios que han logrado en financiar otra cosa que no sea la amortización de la deuda, incluso si no la tiene. Esto lleva a situaciones antieconómicas y surrealistas como que los ayuntamientos acumulen 20.000 millones de euros en depósitos de efectivo, el mayor saldo de su historia. Dado que el nivel de déficit de España es la suma de los niveles de déficit de las diferentes administraciones –central, autonómica, local y Seguridad Social– el gobierno central necesita el superávit de los ayuntamientos para cuadrar las cuentas del conjunto del sector público y poder cumplir con los objetivos que marca Bruselas. Sólo en 2016, las cuentas locales se cerraron con un superávit del 0,6% del PIB, mientras que la Administración Central tuvo un déficit del 2,7%. El superávit de los ayuntamientos permite al Gobierno financiar su mala gestión y la política laboral que genera el déficit en la Seguridad Social. Por este motivo, el superávit de los ayuntamientos es tan importante para Montoro.

El plan económico con recortes sale adelante con un Ahora Madrid fracturado y los votos a favor del PP. El plan económico de Madrid que incluye los recortes que exige Montoro ha salido adelante este lunes con la imagen de un Ahora Madrid fracturado y el único apoyo el Partido Popular. Un total de 35 votos han dado luz verde a este plan económico con el que el Gobierno de Carmena pretende terminar con la intervención de las cuentas de Madrid por parte de Hacienda. La plataforma M129 que representa a tres concejales en el Consistorio, dos de ellos Celia Mayer y Javier Barbero con responsabilidades de Gobierno, ha mostrado su disconformidad con el cese de Sánchez Mato ... Tanto Mayer y Barbero como Guillermo Zapata, también de M129, han votado a favor del plan económico. Fátima Caballero, 18/12/2017

Manuela Carmena cesa a Carlos Sánchez Mato como concejal de Economía y Hacienda Las discrepancias entre la alcaldesa y Sánchez Mato por este asunto no han dejado de producirse desde el estallido de la pugna con el Ministerio de Hacienda por la polémica regla de gasto. La gestión del ya exdelegado de Economía y Hacienda al frente de la Concejalía se traduce en más de 2.000 millones menos de deuda, la administración que más la ha reducido desde 2012, y superávit en las cuentas municipales de 1.000 millones cada año ... En una entrevista el pasado 4 de diciembre en el diario.es, Manuela Carmena habló de que las formas del concejal al gestionar esta crisis con Hacienda no habían sido las más acertadas, en su opinión. Sánchez Mato apostó por la confrontación hacia una decisión del Ministerio que siempre ha calificado de “injusta” y “política” y se negaba a aceptar unos recortes. Finalmente, las discrepancias por un plan económico que incluye recortes por unos 500 millones de euros entre 2017 y 2018 ha supuesto la ruptura entre Carmena y Sánchez Mato. La postura del concejal era mantener un poco más el pulso con Hacienda tras la puerta abierta en el Congreso de los Diputados a cambiar la regla de gasto, una pugna con la que Carmena quería acabar cuanto antes. Fátima Caballero, 18/12/2107.

La versión del Ayuntamiento: "Buenos días a tod@s, Hoy os quiero informar de los motivos que nos han llevado a aprobar el Plan Economico Financiera (PEF) del Ayuntamiento de Madrid. Este documento, que nos exige el Ministerio de Hacienda, nos permite salir de la situación actual de tutela económica y bloqueo de proyectos necesarios para la ciudad. La aprobación del PEF permite alcanzar los siguientes objetivos: 1. Terminar obras que están paralizadas cautelarmente por el recurso judicial presentado por el Ministerio de Hacienda y admitido por el juzgado. Más de 130 MILLONES DE EUROS de INVERSIÓN!! Estamos en el límite de tiempo para poder tramitar estos proyectos. Si esperábamos, aunque fuera unos días, perdíamos el dinero y no podríamos acabar actuaciones tan necesarias como arreglar una calefacción en una escuela de música o ejecutar los itinerarios ciclistas de Moratalaz y Madrid Río, por poner dos ejemplos. 2. Recuperar la autonomía del Ayuntamiento de @MADRID para poder elaborar un presupuesto 2018 que, aun cumpliendo la regla de gasto (por exigencia legal del Ministerio de Hacienda), será nuestro. Vamos a poder decidir a qué gastos sociales destinamos el dinero. En la deriva actual, no solo no teníamos autonomía sino que íbamos en la deriva de ser intervenidos, lo que implicaría que para cualquier gasto en la ciudad necesitaríamos la autorización de Montoro. 3. No vamos a recortar de gasto social, vamos a hacer el ajuste en inversiones que se pueden suplir en la mayoría de los casos con el superhábit del 2017, que nos permite afrontar sobradamente esas inversiones. En conclusión, el dilema ahora no es recortes sí o no. Los ajustes presupuestarios los tienen todos los ayuntamientos por exigencia de la Ley de Estabilidad, que seguiremos denunciando porque la consideramos INJUSTA. El dilema era salir de la tutela y garantizar las inversiones paralizadas judicialmente o mantener la actual situación de bloqueo institucional."

Ahora Madrid acepta los recortes del PP: el fin del relato del “ayuntamiento del cambio”. El líder de Podemos, Pablo Iglesias, ha salido inmediatamente a alinearse con Carmena: “Es razonable que los equipos de gobierno se reconfiguren. Creo que el Ayuntamiento de Madrid está siendo un ejemplo de gestión y va a seguir siéndolo para toda España”, declaró este lunes al conocerse la decisión. Y agregó: “es lógico que los ayuntamientos tengan que cumplir la ley, aunque sea una ley que no nos gusta, e incluso en condiciones muy difíciles demostrar que se puede gobernar otra forma sin robar y haciendo las cosas bien.” Podemos ha reducido al mínimo denominador las posibilidades de cambio social en la gestión municipal, defendiendo que son un gobierno “eficiente” que “al menos” no roba. Una adaptación tal a los marcos del régimen, que lo único que consigue es aumentar el desencanto entre los trabajadores y sectores empobrecidos que los votaron con ilusiones de “cambio” y se dan de bruces con la pared de la continuidad. Cuando las políticas neoliberales las aplican aquellos que se presentaban como oposición a las mismas, los que más ganan son la derecha conservadora, los sectores empresariales y financieros que están al acecho para redoblar su ofensiva ... Ahora Madrid y Podemos reproducen hoy -de forma muy degradada- el “momento Syriza” ... Pero esta situación no cae del cielo: Carmena viene aplicando en cuotas esta misma política desde hace dos años y medio cuando asumió al frente del gobierno de Madrid. Las políticas de “eficiencia en el gasto” (mostrando como un triunfo el haber reducido deuda y cumplirla metódicamente en vez de negarse a pagarla), la negativa a remunicipalizar los servicios públicos, las concesiones a los intereses de los grandes empresarios y constructoras, los acuerdos con el PSOE, y las concesiones previas realizadas frente a las exigencias de Montoro, ya constituían un completo abandono del programa de campaña ... Al subordinarse a las políticas neoliberales impuestas por el gobierno del PP, Ahora Madrid se ha liquidado definitivamente como “proyecto de cambio”. Porque no puede haber ningún proyecto de cambio al servicio de los trabajadores y los sectores populares si no parte del principio elemental de que es mejor quebrar la ley, que hundir al pueblo.

Pablo Iglesias y Alberto Garzón intentan parar el contagio de la crisis de Madrid. Iglesias y Garzón apuntalaron hasta en dos reuniones celebradas la pasada semana un pacto para minimizar los daños. Primero mediando para que Manuela Carmena no se viera obligada a destituir a Sánchez Mato de sus responsabilidades de Gobierno. Y, visto que el órdago del concejal de IU de votar en contra del plan económico hacía imposible su continuidad ... el pasado sábado hubo un segundo encuentro entre Iglesias y Garzón. Esta vez en Barcelona ... En esa conversación, Iglesias trasladó al coordinador federal de IU que su rechazo al PEF era un «grave error» que iba desestabilizar uno de los «ayuntamientos del cambio» cuya gestión causa beneficios en los dos partidos. Pues es su avanzadilla para las elecciones generales del año 2020. Iglesias ayer hizo públicos esos argumentos en la Ser en un ejercicio de pragmatismo. «Hay una regla de gasto, que es la regla de Montoro, a la que, a nuestro juicio, hay que hacer oposición. Pero tenemos que hacer oposición nosotros», dijo. «Mientras tanto, es lógico que los ayuntamientos tengan que cumplir la ley, aunque sea una ley que no nos gusta, e incluso, en condiciones muy difíciles, demostrar que se puede gobernar de otra forma, sin robar y haciendo las cosas bien». La reacción de IU une a las dos grandes familias de Podemos, pablistas y errejonistas, que ven la maniobra del partido de Garzón una manera de marcar perfil propio de cara a las próximas elecciones y de cara a sus bases, al poder decir que IU no apoyó los recortes de Montoro ... «El rédito político que sacas de enfrentarte a Montoro ni se asoma de lejos al daño que hace internamente al Gobierno municipal», lamentaba ayer un importante cargo de Ahora Madrid. Por su parte, IU evitó escenificar cualquier crítica a Carmena y disparó sólo contra Montoro ... Así, IU se reafirmó en su apuesta por Ahora Madrid y por Carmena, negando cualquier posibilidad de ruptura, y confirmó su intención de seguir confluyendo con Podemos. «Queremos tranquilizar a la gente. Si alguien cree que tiene impacto en otros ayuntamientos, deciros que rotundamente no. No va a tener trascendencia», subrayó la coportavoz de la federación de IU Madrid, Sol Sánchez, en rueda de prensa, quien consideró que lo de Madrid es un hecho «puntual».

Extracto (sic) twitt Eduardo Garzón asesor equipo Carlos Sanchez Mato en el ayuntamiento de Madrid: Desgraciadamente se están lanzando varios mensajes inexactos (o directamente falsos) sobre: la destitución de Carlos Sánchez Mato. Como una de las personas que han vivido de ceca este episodio, me veo obligado a aclarar estas confusiones. 1) El Ayuntamiento de Madrid estaba demostrando que otra política económica es posible (incremento inversor y cuentas saneadas) y eso no podía ser permitido por el mayor fanático de la austeridad: el PP con Montoro a la cabeza. 2) En su intento por hacer fracasar el proyecto de Ahora Madrid, Montoro realizó una interpretación ILEGAL de la Regla de Gasto, y exigió recortes mucho más exagerados que los que ha pedido a otros ayuntamientos incumplidores de tal regla. Quería un castigo ejemplar. 3) Montoro cambió las reglas a mitad del partido únicamente para maltratar al gobierno de Ahora Madrid. Los técnicos del ayuntamiento (que no eran de izquierdas) alucinaron con este evidente maltrato. Por eso denunciamos en los tribunales este atropello ilegal. 4) Montoro exigió la realización de un plan económico que recogiera recortes de más de 533 millones €. Una salvajada que, insisto, no se atiene a la legislación. Pero no aclaró cuándo había que realizar ese plan económico. No había prisa por hacerlo. 5) Sin embargo, inexplicablemente a la alcaldesa le entraron prisas y ordenó al área de economía hacer ese plan económico. El plan lo hicieron los técnicos del área, no Carlos Sánchez Mato, que ni era su plan ni estaba de acuerdo con aprobarlo. 6) La alternativa que proponía Carlos Sánchez Mato era no hacer todavía el plan maltratoseconómico y esperar a que terminara 2017, ya que lo más probable era que cumpliésemos ese año la Regla de Gasto y nos librásemos así de la tutela del Ministerio. 7) Ganar tiempo era la mejor estrategia, porque se podían ganar los recursos en los tribunales o se podía cambiar la Regla de Gasto en el Congreso de los Diputados gracias a una proposición de Unidos Podemos en cuyo diseño participó el propio Carlos. 8) No obstante, y sin que pudiésemos entenderlo, la alcaldesa ordenó que el plan económico se llevase cuanto antes al Pleno. Desde Izquierda Unida pedimos que, debido a la gravedad del asunto, esa decisión fuese consultada a Ahora Madrid. Pero fuimos ignorados. 9) El Plan económico recoge recortes de 533 millones €, un 13% del presupuesto. Concretamente recoge un recorte bestial del 71% en inversiones. Estos datos serán públicos dentro de poco; no recomiendo a nadie que trate de negarlos. 10) Negar que el plan contiene importantes recortes es mentir descaradamente. ¿Por qué si no 6 concejales de Ahora Madrid no lo votaron? ¿Por qué si no hasta el PSOE y Ciudadanos votaron en contra? ¿Por qué si no Montoro se ha dado por satisfecho? 11) Este brutal recorte es innecesario e ilegal, y no tiene parangón en ninguna otra ciudad. Impedirá que Ahora Madrid pueda llevar a cabo sus compromisos con los electores. No tiene ningún elemento positivo; ninguno. 12) Que no nos despisten con las inversiones que se acaban de desbloquear: si no se tramitan en los 8 días hábiles que quedan (lo más seguro), las perderemos. Y son 120 millones; incluso aunque las recuperáramos no compensaríamos el recorte de 533 millones. 13) Y otra cosa importante, ¿por qué cesar a un concejal de economía que lo hacía de forma magnífica solo por no estar de acuerdo con unos recortes innecesarios y sobre los que nadie de Ahora Madrid se ha posicionado? No se entiende. Ha sido un grave error. 14) Por último, celebrar que Montoro se haya retirado es absurdo. ¡Se ha retirado porque el Pleno ha aprobado sus brutales recortes! Montoro se va porque se ha salido con la suya: ha conseguido que haya recortes y que el mejor concejal de economía del país ya no esté.

¿Qué logros pueden observar los ciudadanos después de un año y medio de gobiernos locales “al servicio de las mayorías”? Entrevista a los concejales de Hacienda José Téllez (Badalona) y Albert Boada (Sabadell)


A la mateixa secció:


Barcelona: La Guàrdia Urbana desallotja per segon cop la Residència d’Estudiants Autogestionada del Raval


Madrid: El cese de Sánchez Mato, un ejemplo de política subyugada


Yo también soy Carlos Sánchez Mato


Impuestos de plusvalías y financiación local: ¿Cómo lo arreglamos?


Un diálogo abierto, necesario y urgente para Madrid.


Alacant: 25.000 casas vacías, políticas de alquiler social mínimas e ineficaces, abandono de los bancos de parte de su parque inmobiliario, ocupación ilegal


La gestió comunitària dins l’economia social i solidària


Veïns expulsats de Barcelona: turisme, fons d’inversió i lloguers impagables. La bombolla del turisme.


Errekaleor, el acoso a un barrio autogestionario y anticapitalista. Entrevista con Estitxu Villamor


Ajuntaments del canvi: de la bona gestió a la política transformadora

Creative Commons License Esta obra est� bajo una licencia de Creative Commons by: miquel garcia -- esranxer@gmail.com