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dissabte 10 de juny de 2017 | Manuel
Venezuela: Deuda externa y liberación nacional siglo XXI

Rolando Astarita

El 28 de mayo pasado Wall Street Journal informó que recientemente Goldman Sachs compró bonos de PDVSA -la petrolera estatal venezolana- con valor nominal de 2.800 millones de dólares y tasa cupón del 6%, pagando 865 millones de dólares. Esto es, a 31 centavos de dólar. Los bonos habían sido emitidos por la empresa en 2014, y devuelven el principal entre 2020 y 2022. De manera que el gobierno venezolano se compromete a pagar 2.800 millones de dólares al vencimiento, más 756 millones de intereses. En otros términos, recibe ahora 865 millones de dólares y pagará 3.650 millones de dólares hasta 2022. Con estas cifras, incluso si se produjera una reestructuración y la deuda se redujera al 50%, por ejemplo, Goldman obtendría considerables ganancias. No es de extrañar que el gobierno de Maduro no haya informado la operación al pueblo venezolano.

Como era de esperar, la oposición venezolana acusó a Goldman de ayudar al gobierno venezolano. Julio Borges, cabeza de la oposición en el Parlamento, dijo que recomendaba a cualquier futuro gobierno democrático de Venezuela no reconocer ni pagar esos bonos (Borges es acusado por el chavismo de ser agente del imperialismo). Goldman se defendió diciendo que adquirió los bonos en el mercado secundario. Sin embargo, especialistas financieros dicen que no había suficiente mercado secundario para una operación de esa magnitud, que los bonos estuvieron en manos del Banco Central de Venezuela hasta fecha reciente y Goldman los habría comprado a través de intermediarios. Por este motivo, inmediatamente después de vendidos, las reservas internacionales del BCV aumentaron en 749 millones de dólares, alcanzando los 10.860 millones de dólares. Goldman también argumentó que otros inversores tienen bonos venezolanos, y que hizo lo que hace cualquier inversor capitalista. “Son solo negocios”. Según Financial Times, grandes casas que manejan activos, tales como Fidelity, Pimco, BlackRock, T Rowe Price, Ashmore, GMO y PGIM, son acreedores de Venezuela y de PDVSA.

Venezuela siempre pagó

Si bien analistas financieros consideran arriesgada la operación de Goldman, el banco espera que la economía venezolana mejore. Tiene en cuenta, además, que el chavismo siempre antepuso el pago de la deuda a cualquier otro pago. Lo cual es cierto: desde 2012 hasta marzo de 2017 Venezuela pagó, por servicios de la deuda externa, un total de 30.243 millones de dólares (datos BCV). En abril, entre PDVSA y deuda del gobierno, se pagaron otros 3.000 millones de dólares. La contrapartida de estos pagos fue la reducción en un 50% de las importaciones, con las consecuencias de falta de alimentos y medicamentos básicos para la población. A su vez, las reservas del BCV pasaron de 30.000 millones de dólares en 2011 a unos 10.500 millones en la actualidad, el nivel más bajo en los últimos 15 años. En octubre y noviembre Venezuela debe pagar otros 3.500 millones. Agreguemos que unos 7.000 millones de dólares de las reservas son barras de oro; no son de fácil liquidez, y una parte importante estaría comprometida como colateral de préstamos.

Para tener un panorama más amplio, precisemos que la deuda externa total, a valor nominal, en 2015 (último dato disponible en la página web del BCV) era de 137.038 millones de dólares (en 1998 estaba en 39.000 millones de dólares). En enero de 2017 Venezuela emitió bonos por primera vez en cinco años, por 5.000 millones de dólares. Según CNBC y el New York Times, el gobierno venezolano habría comprometido casi el 50% del paquete accionario de Citgo (la refinería subsidiaria en EEUU) como colateral por un préstamo de la estatal rusa Rosneft. Otras fuentes (Bloomberg entre ellas) dicen que la operación involucraría a China. En cualquier caso, y si bien los datos a 2017 son inciertos, asumiendo que el producto interno es de 149.000 millones de dólares (cálculo del FMI), la razón deuda/PBI rondaría el 100%.

Deuda creciente en una economía en ruinas

En abril de este año, o sea, antes de la venta de bonos a Goldman, el banco de inversión japonés, Nomura, mantuvo conversaciones en Caracas para adquirir bonos de PDVSA por 3.000 millones de dólares a cambio de inyectar 1.000 millones en cash al BCV, poseedor de esos bonos. Las conversaciones se cortaron cuando la Corte Suprema quitó todos los poderes a la Asamblea Nacional. De todas maneras Nomura compró bonos por 100 millones de dólares, a un tercio de su valor, en paralelo a la compra de Goldman Sachs. Por otra parte, y según WSJ, actualmente el gobierno chavista estaría intentando colocar bonos por 5.000 millones a través de intermediarios chinos. Todo indicaría entonces que el gobierno de Maduro está embarcado en una política de incremento de la deuda para hacerse de divisas a cualquier precio; divisas que a su vez se destinan, en alta proporción, a pagar deuda. Así, se toma deuda a tasas cada vez más elevadas para pagar deuda que no deja de crecer. La situación es, a la larga, insostenible.

El problema de fondo, por supuesto, es la desindustrialización, el estancamiento y la caída de la producción. Hoy PDVSA es prácticamente la única fuente de divisas de Venezuela. Pero la petrolera está en muy mala situación. No tiene cash, los pozos están perdiendo presión y los equipos en sus plantas procesadoras necesitan renovación o reparaciones urgentes. La producción diaria es de unos dos millones de barriles diarios –hace 20 años era de tres millones- y los expertos piensan que su producción este año caería otro 10%. En este marco, si PDVSA no paga, se le cerrarían las líneas de créditos de los bancos internacionales; créditos que utiliza para financiar una producción que no deja de achicarse.

Preguntas sobre la liberación nacional siglo XXI

Para no olvidarnos: Venezuela recibe hoy 865 millones de dólares y pagará hasta 2022 unos 3650 millones. Según los defensores del chavismo, en los últimos 20 años Venezuela fue encarnación y vanguardia de la liberación nacional latinoamericana (digamos que “en camino al socialismo siglo XXI”). Pero según estos mismos defensores, la liberación económica pasa, en lo esencial, por acabar con la deuda externa y romper las cadenas que atan a los gobiernos de los países atrasados al capital financiero internacional. ¿Cómo es posible cuadrar estas caracterizaciones con lo que está haciendo el gobierno venezolano en materia de deuda? No encuentro la manera de hacerlo. En otra nota ya señalé el entrelazamiento del chavismo con el capital financiero (aquí). Ahora, tenemos otra dimensión del asunto.

Por otra parte, y dado el antecedente de la extraordinaria renta petrolera recibida por Venezuela en los 2000, ¿cómo justificar el actual nivel de deuda? ¿Cómo explicar las operaciones altamente ruinosas para el país? Más en general, ¿cómo justificar que los ingresos de renta no se hayan volcado durante todos esos años al desarrollo de las fuerzas productivas? En definitiva, ¿de qué liberación nacional están hablando? ¿O nos quieren convencer de que la liberación nacional siglo XXI pasa por aliarse con Goldman Sachs y semejantes, y pagar tasas usurarias? ¿Y que para transitar este “camino de liberación” hay que reprimir a sangre y fuego a los opositores al chavismo? ¿No hay límites para los disparates “nacionales y populares”?

7/6/2017

rolandoastarita

+ Info:

¿Puede Venezuela pagar la deuda externa de 2017? Carlos Carcione


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