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Anticapitalistes
  
dimecres 27 d’abril de 2016 | Manuel
Jack Rasmus y el origen de la fragilidad sistémica de la economía mundial.

Michael Roberts

Jack Rasmus es autor de muchos libros sobre la economía global, comentarista en los medios y asesor económico del Partido Verde de Estados Unidos. En su nuevo libro Systemic fragility in the global economy, Rasmus propone la tesis radical de que la economía mundial sufre de una “fragilidad sistémica” sin precedentes.

Como es evidente para la mayoría de los comentaristas, la economía mundial ha tenido la recuperación post-crisis más débil en la historia después de 1945. Y la última crisis fue una ’recesión épica’, como Rasmus la calificó en su anterior libro, Epic Recession: prelude to global depression. También fue auténticamente global, se extendió a Asia, América Latina y África, incluso mucho más que la Gran Depresión de la década de 1930.

Rasmus quiere explicar ese fenómeno en su nuevo libro. Rasmus cita nueve tendencias económicas fundamentales subyacentes que considera han causado esta fragilidad cada vez mayor. Básicamente, consisten en una inyección masiva de liquidez (dinero y deuda) a partir de los bancos centrales de todo el mundo y su difusión en forma de deuda a través del sistema financiero, los hogares y el gobierno. "En concreto, las variables claves son la inyección de liquidez, la deuda, un cambio hacia la inversión en activos financieros, la desaceleración en la inversión en activo reales, la deflación y la falta de inflación en las tendencias de bienes y servicios, la reestructuración del sistema financiero, la reestructuración del mercado de trabajo, y la disminución de la eficacia de la política monetaria de los bancos centrales y de las políticas fiscales públicas en relación con los multiplicadores históricos y las elasticidades de las tasas de interés, que en conjunto constituyen las grandes tendencias subyacentes a la larga en la profundización de la fragilidad del sistema"(del resumen de Rasmus de su libro en The European Financial Review, February-March 2016, pp 13-20 - EFR de ahora en adelante). Estas tendencias interactúan ahora entre sí, provocando una nueva fragilidad sistémica en el capitalismo moderno.

Rasmus reconoce que la teoría económica dominante ha fracasado por completo a la hora de dar cuenta de esta fragilidad, o de pronosticar una crisis como la Gran Recesión, o de explicar la posterior depresión. De ahí sus respuestas de política económica: la política monetaria de bajos tipos de interés o "flexibilización cuantitativa"; y / o una macro-gestión fiscal, que han fracasado estrepitosamente en su objetivo de reactivar la economía mundial. De hecho, pueden haberla retardado. "La caja de herramientas conceptuales del análisis económico contemporáneo es deficiente. Las anomalías abundan y se multiplican en la economía global actual, sin que haya una explicación suficiente. La fragilidad sistémica se ofrece como un marco conceptual alternativo para explicar cómo se determinan mutuamente las variables reales y financieras y provocan inestabilidad y son el resultado de la interacción dinámica dentro y entre tres formas de fragilidad: la financiera, en el consumo, y del gobierno" (del resumen de Rasmus de su libro en The European Financial Review, February-March 2016, EFR).

Pero Rasmus no solo se queja de la teoría económica dominante. Sostiene que tampoco las teorías heterodoxas de la crisis en la economía mundial post-1970 han sido capaces de explicarla. También hay que criticar a los seguidores de Keynes y Marx. Los keynesianos son culpables porque han olvidado lo esencial de la visión de Keynes sobre la inestabilidad y la incertidumbre de una economía dominada monetaria y financieramente.

Incluso Hyman Minsky, cuyo innovador trabajo en la década de 1980 sobre el papel de la deuda como responsable de la fragilidad financiera parece acercarse bastante al propio pensamiento de Rasmus, no llega a comprender plenamente la naturaleza de la economía financiera moderna. "Las variables de Minsky son insuficientes. El nivel de la deuda por sí sola no es una explicación convincente. El concepto de flujo de dinero en efectivo es demasiado estrecho. Y T & C es mucho más complejo actualmente que hace un cuarto de siglo. Las interacciones dinámicas - es decir, los efectos de retroalimentación que posibilitan los mecanismos de transmisión - intensifican el efecto de fragilidad global. Por otra parte, la intensidad debida a las interacciones o los ‘efectos de retroalimentación’ varían con la fase y el estado del ciclo económico". (EFR). (Sobre mi punto de vista sobre Minsky, ver aquí).

Los marxistas (los llamados ‘marxistas mecanicistas’ por Rasmus) tampoco están a la altura porque creen que las crisis tienen su origen en la ‘economía real’, en la producción, por la caída de la rentabilidad. No son capaces de ver que las crisis ahora se originan en el sector financiero / crediticio y desembocan en la producción, no al revés. "Los marxistas deberían centrarse más en la inversión, es decir, en la acumulación de capital, y no en los determinantes de la inversión. La inversión / acumulación de capital es el punto crucial del análisis de Marx, no el FROP". (EFR) De hecho, los marxistas modernos han retrocedido en relación con el propio Marx, que en sus últimos años comenzó a defender que el sistema crediticio / financiero era clave en las crisis en lugar del nivel o el movimiento de la rentabilidad del capital en la producción.

Como ‘marxista mecanicista’ según esta explicación, me permito disentir. En mi opinión, Marx no cambió su punto de vista de que la ley de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia era "la ley más importante de la economía política", contrariamente a las opiniones del marxista alemán Michael Heinrich (aquí), que Rasmus parece aceptar.

Por otra parte, Rasmus cree que la ley del valor de Marx es actualmente un punto de partida inadecuado para comprender el funcionamiento del capitalismo moderno. La “mecanicista” ley marxista de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia es obsoleta, o sólo “medio correcta”, como causa de las crisis debido a los "cambios estructurales fundamentales que han tenido lugar en el sistema financiero global y en los mercados de trabajo en el siglo XX" (EFR). La ley del beneficio de Marx no incorpora la inestabilidad financiera y la expansión de la deuda. Por lo tanto, no puede ser una explicación completa y coherente de las crisis en el siglo XXI - y de hecho de la larga depresión actual.

Una vez más estoy en desacuerdo. La ley del beneficio de Marx explica el papel del crédito y la deuda en una economía capitalista. El crédito no solo es claramente esencial para la inversión y la acumulación de capital, sino que, si se expande para compensar la caída de la rentabilidad y para posponer una caída en la producción, se convierte en un monstruo que puede magnificar la eventual crisis. Sí, la fragilidad financiera ha aumentado en los últimos 30 años, pero precisamente a causa de las dificultades del capital global para mantener la rentabilidad de los sectores productivos en la última parte del siglo XX.

Según Rasmus, la fórmula de Marx de la acumulación de capital M-C-M’ (1) debe ampliarse debido a que el sector financiero ahora genera beneficios añadidos (M-C-M’M’) a través del valor creado por el sector financiero. "Marx en el vol. 3 plantea la noción de explotación secundaria que se produce después de la producción en la esfera de la circulación. Así que cuando lo planteo, en realidad de acuerdo con Marx. Los marxistas tienen que ampliar su noción de explotación" (EFR). Pero, en mi opinión, esto significaría abandonar la teoría del valor de Marx, que distingue entre trabajo productivo e improductivo. Y eso sería un paso atrás en la comprensión del capitalismo. Las ganancias mediante el intercambio de mercancías son ganancias ficticias. Son reales para los capitalistas financieros, pero ficticias para la economía en su conjunto, ya que son una simple redistribución de los beneficios del sector de creación de valor productivo.

El punto de vista de Rasmus es similar al concepto de David Harvey del circuito “secundario o de realización" del capital como clave para entender las crisis. He criticado este punto de vista en detalle aquí y aquí y aquí. Si buscamos las causas de las crisis en el ’circuito secundario’ del sector financiero (o en un sector capitalista ‘financiarizado’), desaparecerán las contradicciones fundamentales del modo de producción capitalista.

¿Tiene razón Rasmus cuando afirma que la causa de las crisis capitalistas modernas se encuentra en una "fragilidad financiera sistémica”? ¿O los ‘marxistas mecanicistas’ que defienden que la causa de las crisis debe buscarse en las contradicciones del capital productivo? Existe una correlación entre las crisis financieras y la rentabilidad. Pero como dice Rasmus, "Existe una correlación en los datos, pero ¿cuál es la dirección de la causalidad? También se podría argumentar con igual peso que la aceleración de la financiarización del capital es una relación causal de la disminución de la rentabilidad de la producción real" (EFR).

Para ayudarnos a decidir, tenemos que mirar a los datos. Rasmus ofrece al lector un resumen completo de la "financiarización" de las principales economías capitalistas en el período neoliberal después de la crisis de la década de 1970. Pero su relato es más descriptivo que empírico. Y es difícil probar la validez de cualquier teoría, especialmente de una nueva, si no hay datos que la respalden. Por otra parte, existe abundante evidencia empírica para respaldar la opinión contraria de los ‘marxistas mecanicistas’ de que es la rentabilidad la que impulsa la inversión productiva (aquí) y que es el derrumbe de la inversión productiva la que causa las depresiones (aquí).

Al final del libro, Rasmus presenta tres ecuaciones importantes para esta teoría de la fragilidad sistémica. Estas ecuaciones pueden ser utilizadas con datos para probar su argumentación. Pero, como dice Rasmus, por el momento su teoría de la fragilidad sistémica no es un producto terminado, sino en gran medida una labor en progreso. Mientras tanto, el libro es sin duda una contribución a la reflexión para la comprensión de la fragilidad del capitalismo moderno. Es un libre que "debe leerse" en un año que está siendo testigo de la publicación de toda una nueva serie de libros radicales y marxistas sobre el capitalismo y sus leyes de movimiento.

Nota:

(1): M-C-M’ corresponde a capital monetario (M); producto mercancía (C), nuevo capital resultado del beneficio obtenido en la venta de C, que corresponde al capital originario M más el plusvalor generado por el trabajo no remunerado al trabajador (M’).

18/04/2016

thenextrecession

sinpermiso.info

+ Info:

Las causas de la crisis: Se trata de la caída a largo plazo de la tasa de ganancia: ¡y no es broma!. Michael Roberts

¿Qué es el capitalismo? (XI): Sobre los orígenes de la crisis financiera de 2007. Rolando Astarita

¿Qué es el capitalismo? (X): La teoría de las crisis en Marx. Rolando Astarita


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