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diumenge 21 de febrer de 2016 | Manuel
Pan o ideología: Podemos e IU apoyan la venta de barcos de guerra a Arabia Saudí

Antonio Maestre / Colectivo Utopia Contagiosa

Los partidos de izquierdas en Andalucía se han encontrado con la cruda realidad de gobernar y verse ante la dificultad de elegir entre prioridades y lo que ocurre cuando el discurso global se enfrenta a la realidad local. Tanto IU como Podemos han apoyado la propuesta del PSOE de acelerar y apoyar la venta de corbetas de guerra a Arabia Saudí. José Manuel González “Kichi”, alcalde de Cádiz, se ha mostrado a favor de la venta del material de guerra a la dictadura saudí por parte del Estado español que será construido en las factorías de Navantia situadas en la Bahía de Cádiz y Ferrol.

La moción aprobada en la diputación de Cádiz el pasado día 17 de febrero a propuesta del Partido Socialista decía lo siguiente: “No cabe duda, que para Navantia, y por ende para la Bahía de Cádiz, la firma del contrato con la Armada de Arabia Saudí supondría el salvavidas que garantizaría la viabilidad de sus astilleros, de su industria auxiliar y despejaría el futuro a corto y medio plazo, ya que, además de generar una ocupación, permitiría una continuidad en el trabajo para la mayor parte de su plantilla”.

La moción aprobada con los votos a favor de PP, PSOE, PP, Partido Andalucista, IU y Por Cádiz Sí Se Puede (representado por José Manuel González ‘Kichi’), contó con la abstención de Ganemos Jerez. El acuerdo no incluyó una petición de Por Cádiz Sí Se Puede que pedía una manifestación explícita en defensa de los Derechos Humanos y contra el terrorismo.

El alcalde de la localidad gaditana ha indicado que el Ayuntamiento de la ciudad apoyará “cualquier tipo de iniciativa que aumente la carga de trabajo en los astilleros de la Bahía de Cádiz de forma inminente”. José Manuel González ha pedido al Gobierno que, para garantizar el respeto a los Derechos Humanos en Arabia Saudí, promueva contratos no sólo con el sector militar sino también con el civil y así asegurar “carga de trabajo sostenible para los astilleros de la Bahía de Cádiz”. Por su parte, el alcalde de Puerto Real, Antonio Romero, también de Podemos, indicó: “Lo importante es el empleo, venga de Arabia, Venezuela o Alemania”.

El presidente del comité de empresa de la planta de Navantia en San Fernando (Cádiz), Jesús Peralta (CC.OO.), había expresado en los días anteriores que el contrato para la construcción de estas cinco naves estará en unos días y que “si no lo hacemos nosotros lo hará cualquier otro país”. El sindicalista compareció en rueda de prensa y solicitó a los alcaldes de Cádiz y Puerto Real de Podemos que silencien las voces de su partido contrarias al contrato con Arabia Saudí: “Les hemos pedido que le digan a su jefe (en referencia a Pablo Iglesias) que por favor se calle por el contrato de Arabia, porque va a joder a más de 10.000 familias”.

Las contradicciones de Podemos

El pasado mes, la Secretaría de Relaciones Internacionales de la formación de Pablo Iglesias emitió un comunicado ante el viaje que la Casa Real iba a realizar a Arabia Saudí. La ejecución por parte de la dictadura árabe de 47 disidentes provocó la queja formal del partido de Pablo Iglesias. El texto resaltaba que no era razonable que “una institución como la monarquía, supuestamente neutral, realice una visita oficial a un país como Arabia Saudí, en el que las mujeres sufren una discriminación sistemática cotidiana (ni siquiera se les permite conducir), y los defensores y las defensoras de los derechos humanos sufren una represión continua”. Además, el comunicado de Podemos instó al gobierno a cesar en la venta de armas a países como el régimen saudí sobre los que pesan acusaciones de violar los derechos humanos.

La posición a favor, sin matices, que ha mostrado su alcalde en Cádiz, uno de los baluartes del partido en Andalucía, ha dejado en evidencia la incoherencia ante el discurso mantenido de forma general por la formación de Pablo Iglesias. Ningún miembro de Podemos a nivel nacional y regional ha atendido al requerimiento de La Marea para fijar posición al respecto de este tema.

IU se muestra dividida

El voto a favor de Antonio Alba (IU) en la Diputación de Cádiz para que Navantia venda material militar a Arabia Saudí y la postura que ha tomado Jorge Suárez (IU-En Marea), que también se ha mostrado a favor de los contratos a pesar de sus “problemas de conciencia”, contrasta con la posición muy beligerante que la formación liderada por Alberto Garzón ha tenido a todos los niveles contra la monarquía amiga de la Casa Real española.

El pasado mes de enero los europarlamentarios Marina Albiol y Javier Couso instaron a la UE a romper de inmediato las relaciones con Arabia Saudí porque la monarquía del país del Golfo Pérsico “está implicada y dirige el ataque militar a Yemen, en la represión militar de la oposición en Bahréin y los demás países del Golfo, así como en la difusión de la versión más extremista de la religión emparentada con el takfirismo que profesa la organización terrorista autodenominada como Estado Islámico”.

Inmaculada Nieto, diputada del Parlamento andaluz, en declaraciones a La Marea se ha mostrado contraria a la votación de su compañero en la diputación de Cádiz y ha asegurado que la carga de trabajo no justifica todo ya que hay “que poner la línea en algún sitio”, además ha asegurado que la moción presentada por el PSOE destila mucho “cinismo” porque “no hay que escudarse en que la gente necesita trabajo para justificar cualquier opción”.

En la misma línea crítica con la postura de su partido en la Diputación de Cádiz se ha mostrado el europarlamentario Javier Couso, que ha contestado a este medio en un correo electrónico: “Nuestra postura tiene que ser exigir al Gobierno un plan de viabilidad para estos astilleros, dar carga de trabajo, pero evidentemente no pueden estar por encima contratos que contribuyan a las matanzas sistemáticas en Yemen, la invasión de Bahrein o incluso con la situación actual en Siria”.

Pan o ideología

Algunas organizaciones no gubernamentales advierten de que las corbetas que Navantia construirá para Arabia Saudi podrían ser usadas, si el conflicto se enquista, para reforzar el bloqueo de los puertos de Yemen, lo que supondría un agravamiento considerable de la crisis humanitaria que vive el país. Amnistía Internacional se ha posicionado en contra de la realización de estos contratos por la sistémica violación de los Derechos Humanos y los ataques contra la población civil que se están cometiendo en su guerra contra Yemen. Las corbetas que Navantia construiría para la monarquía de Arabia Saudí son del tipo Avante 2200 Combatant. Una corbeta dotada con cuatro cañones, tres lanzadores de misiles y dos de torpedos.

El PSOE, bastante cómodo con los conflictos que la Realpolitik provoca en el día a día, presentó esa moción, poco útil para lograr el contrato, pero que fuerza una postura que violenta a IU y Podemos, las formaciones más vehementes contra el régimen dictatorial saudí. Y lo ha logrado. El choque entre la realidad local de los trabajadores de una ciudad como Cádiz y el trabajo que genera la industria armamentística en los astilleros españoles ha dejado a los dos partidos más a la izquierda del espectro ideológico en una ecuación irresoluble. Una situación similar a la que ocurre en los partidos de izquierda cuando se defiende la industria minera en las cuencas del norte y a la vez se quiere mostrar un espíritu ecologista.

Desde la oposición y fuera de las instituciones resulta más sencillo mostrarse inflexible frente a los tratos económicos con las dictaduras incómodas en una economía global. Defender a la clase obrera local supone lidiar con las contradicciones y a veces priorizar, aun siendo consciente de que cualquier elección traiciona parte de tu discurso. El paso de las musas al teatro ha impedido a Podemos e IU ser coherentes con su discurso sobre Derechos Humanos y optar por el pan frente a las convicciones.

DOCUMENTO: Acta de votaciones de la Diputación de Cádiz.

NOTA: Desde La Marea se ha intentado recabar la posición tanto de Podemos a nivel nacional como en Andalucía, así como la del diputado de IU, Antonio Alba. No ha sido posible que atendieran a las peticiones de este diario para conseguir su versión de los hechos aquí narrados.

21 febrero 2016

lamarea.com


Carta abierta a Kichi, alcalde de Cádiz

Colectivo Utopia Contagiosa

Leemos en la prensa el apoyo del alcalde de Cádiz a la construcción en los astilleros de Navantia en Cádiz de cinco corbetas de guerra para Arabia Saudí. Por las dudas revisamos su cuenta de twiter, donde efectivamente el 16 de febrero se muestra de forma contundente dicho apoyo en estos términos:

por si alguien tenía alguna duda, este equipo de Gobierno da su apoyo a cualquier iniciativa que aumente la carga de trabajo en los astilleros de la Bahía de Cádiz”.

Que no quepa la menor duda sobre nuestro apoyo a los astilleros de la Bahía de Cádiz”, para añadir a continuación que muestra su “respaldo y apoyo” a las negociaciones que la SEPI y la dirección de Navantia “están desarrollando para que el contrato de las corbetas se firme de la manera más inmediata posible”.

Eso sí, puntualizó, “eso no quita para que también cuestionemos la revisión de los compromisos en materia de diplomacia internacional con otros países como por ejemplo, con Arabia Saudí” y es que “sería conveniente que España instase a Arabia Saudí a que respete los Derechos Humanos”.

Por otro lado, el alcalde asegura que contratos como el de las corbetas “no son suficientes para enfrentar la difícil situación que atraviesa el empleo en la Bahía de Cádiz”, incidiendo en que el Gobierno de España “debe garantizar que llegue, no sólo del sector militar, sino también del civil, carga de trabajo sostenible para los astilleros de la Bahía de Cádiz”.

Por último, el regidor gaditano reclama que se ponga en marcha un Plan Estratégico para el Sector Naval, ausente en la última década, que renueve las inversiones y las plantillas en este sector.

Todo esto nos produce estupor y extrañeza, por lo cual queremos dirigir la siguiente carta abierta a Kichi, alcalde de Cádiz

Querido Kichi:

Somos conocedores de que en el año escaso que llevas de alcalde ha habido mejoras sustanciales en la ciudad, a pesar de los muchos palos que os han puesto en las ruedas otros actores políticos. Sabemos que se ha bajado la deuda de Cádiz en más de 10 millones de €, que se ha implementado el programa de alimentación urgente para escolares, que ya no hay listas de espera en servicios sociales, que habéis aprobado un bono social para la electricidad de muchas familias pobres (y que estáis gestionando otro bono para el agua), sabemos que habéis fomentado la cultura participativa en el ayuntamiento. Todo ello nos alegra y por ello te felicitamos. Pero, ciertamente teníamos esperanzas, dada tu trayectoria, en que tu llegada a la alcaldía de Cádiz sirviera para bajar el nivel de militarización que sufre la ciudad y la comarca.

Cádiz es un ejemplo palmario de que el monocultivo militar no es bueno económicamente para ninguna región porque:

- se convierte en la única alternativa de empleo y de inversión
- éticamente es reprobable al cien por cien
- vuelve dependiente a la población y a sus políticos de los inestables ciclos de venta de armas o de las guerras que se están preparando
- Nosotros particularmente teníamos las expectativas abiertas porque nos habían hablado muy bien de ti como persona y de tu compromiso político.

Al principio de tu mandato nos sorprendió que recibieras institucionalmente a militares de alta graduación que recalaban en Cádiz, pero bueno, era el inicio y, en parte, eran asuntos menores.

Sin embargo este apoyo a la SEPI y a Navantia para fabricar corbetas, buques de guerra de la clase Avante 2200, corbetas destinadas a un país criminal que las emplerá, como se está viendo, en su lucha expansiva y por el control regional de una de las zonas más sensibles del planeta, este apoyo es un verdadero baño de realidad. Parece que optas por ser uno más, uno de ellos, uno de los que callan ante el atropello del militarismo y prefiere el cálculo electoral a la dignidad.

Leemos los resultados de las votaciones de la Diputación de Cádiz y en el punto 20 no deja de sorprendernos la casi unanimidad: a favor de fabricar las corbetas para Arabia votaron PP, PSOE, IU, PC (Por Cádiz sí se puede) y PA (Grupo Andalucista). Sólo se abstuvo GJ (Ganemos Jeréz) por sus recelos antes las prácticas de Arabia Saudí contra los Derechos Humanos.

El diputado de Grandes Sectores Estratégicos, José María Román, ha explicado que la defensa del empleo debe prevalecer sin que ninguna otra cuestión, que podría tratarse en un punto aparte, enturbie el consenso sobre este tema. En este sentido ha argumentado su rechazo a una enmienda del Grupo Por Cádiz Sí se Puede, que pedía una manifestación explícita de defensa de los Derechos Humanos y contra el terrorismo, no por cuestiones de fondo, sino porque se trataba de un acuerdo que quiere manifestar un mensaje rotundo e inequívoco en favor de la búsqueda de carga de trabajo, ante el enorme índice de desempleo de la provincia y la Bahía de Cádiz en particular.

El drama del empleo en Cádiz es indignante. En eso no podemos sino estar de acuerdo. Buscar salidas urgentes, inmediatas, a ese drama es, no cabe duda, la labor política más importante y no sólo cuestión de palabras. Pero el trabajo en Cádiz asociado a la fabricación de armas condena a Cádiz a la dependencia, a la precariedad laboral, a la insostenibilidad. Y ese es el problema que, al parecer, nadie quiere abordar.

Son varias las consideraciones que te queremos comentar desde el punto de vista pacifista:

Apoyo total al militarismo. Parece, por tus declaraciones en facebook que el apoyo no tiene medias tintas, ni matizaciones. No es que hayas dicho que no hay más remedio, que te ves obligado, que en el futuro procurarás que sea de otra manera. Has dado todo tu apoyo inequívoco y sin matices. Impresionante. Y así hemos capturado tu declaración en las redes:

Todo para nada. El contrato no es suficiente para enfrentar la difícil situación del empleo en la zona. El actual contrato militar es un parche temporal que no va a solucionar los problemas de la zona. Sin embargo, sí los va a enquistar: Cádiz va a ser durante más años dependiente de los militar, como lo ha sido desde hace mucho. La misma perspectiva vital penosa, dependiente, azarosa. Y esto, desde la responsabilidad de un político que viene a romper las dinámicas nefastas provocadas por el PP y el PSOE debería explicarlo claramente a la sociedad, incluso enfrentándose a los interesados grupos de presión que pujan por el interés militarista.

¿Renunciamos a la ética? Fomentar la venta de armas no es neutro, no es aséptico, tiene consecuencias. Refleja falta de ética política porque fomenta la violencia directa, estructural y cultural. Supone que un edil que quiere cambiar las situaciones de injusticia de su ciudad mira para otro lado si se promueve la violencia estructural en otros países que no respetan los derechos humanos, las relaciones internacionales militarizadas. Eso es asumir el núcleo de las convicciones políticas del capitalismo: lo importante es que ’nosotros’ estemos bien, aunque sea explotando a los demás.

La compañía. ¿No es sospechoso votar con PP y PSOE? ¿Acaso son casta en todo menos en la cuestión de Defensa? Votar con el PP y con el PSOE en cuestiones de Defensa es dar el primer paso para acabar asumiendo que la política de Defensa es intocable, incuestionable, no debatible. Supone asumir el núcleo de la ideología en cuestiones de Defensa del PPPSOE, la política de Defensa es una Política de Estado y, por lo tanto, es conservadora, opaca, promotora de violencia, exportadora de armas, consolidadora del militarismo y de la OTAN. Sobre todo, y esto es lo peor, supone asumir que no hay alternativa.

¿Apoyar a Navantia? Si la decisión es apoyar a una empresa que investiga para acabar desarrollando un submarino, el S-80, que se hunde pero no es capaz de flotar, la decisión no tiene muy buena pinta. ¿Quién ha dimitido por una gestión tan desastrosa, y que le ha costado a los impuestos de todos un sobrecoste multimillonario, quién es el responsable? Se está apoyando a una empresa antieconómica, que necesita sucesivas subvenciones del Estado para sobrevivir, que necesita apoyo institucional para vender su producto principal (naves de guerra) y con una gestión nefasta y unos responsables incapaces pero irresponsables.

¿El empleo lo es todo? ¿Aunque fomente a dictadores, aunque fomente la guerra? Ya no importa nada: empleo a cualquier precio, cualquier oferta es buena. Seguramente contestarás que no. Seguro que no aceptarías un vertedero de residuos nucleares en Cádiz, ni que cualquier corrupto hiciese un casino por mucho empleo que se crease. Seguro que estás de acuerdo, por ejemplo, con el ayuntamiento de Pontevedra que quiere quitar una industria papelera de allí, a pesar de que da empleo ¿Por qué no se mantiene la coherencia en lo antimilitar?

Empleo digno. Es muy fuerte que Cádiz tenga un 40% de paro. Terrible, pero también es muy fuerte que la forma de trabajar en Cádiz sea fabricar armas. Y es más fuerte todavía conocer que es precisamente la dependencia que genera ese monocultivo militar el que provoca dependencia y quiebra la posibilidad de alternativas sostenibles de empleo. Exigimos trabajos dignos en horario, en conciliación familiar, en que no haya grandes diferencias salariales entre los directivos y los trabajadores de base.

¿No exigimos que la producción sea, también, ética, pacífica, coherente, sostenible?

Empleo solidario. ¿Solidario fabricar armas? Antes bien es antiecológico, antieconómico, un despilfarro, inhumano, el colmo de la insolidaridad porque las armas sólo hace más fuertes a las elites económicas y políticas, no a la gente de base. Si con alguien es solidario apoyar a las industrias militares es con las industrias militares, pero se da el caso de que éstas son, precisamente, insolidarias con la lucha de los hombres y mujeres por la dignidad y la justicia. Hay que elegir bien las solidaridades y los amigos y aliados, no sea que acabemos siendo lo que empezamos deplorando y nos arrastremos por la vida como tantos patéticos e instalados sujetos que todos conocemos que nos hablan de sus batallitas de compromiso que, hace tanto y de forma tan escandalosa, abandonaron.

La peor apuesta para generar empleo. Como se muestra en la siguiente imagen, con un millón de dólares se crean 8.555 empleos en lo militar, pero con los mismos destinados a otros fines, se crearían 10.779 en consumo personal, 12.804 en construcción, 12.883 en salud, 17.687 en educación y 19.795 empleos en el transporte público. ¿Por qué apostar por lo menos productivo para paliar el problema de desempleo? ¿No es más sensato reclamar y con fuerza un cambio desde ya de las prioridades, de las inversiones públicas, de los objetivos de las empresas, etc. hacia sectores sostenibles y alternativos a lo militar?
KICH

El círculo vicioso de la dependencia militar. Cádiz siempre ha sido dependiente de lo militar, con esta decisión lo seguirá siendo y dará un nuevo giro de tuerca. Esta decisión de apoyo militarista es pan (migajas) para hoy y hambre para mañana. No se arregla ningún problema de desarrollo sostenible de Cádiz, se ahonda en el problema. Debería saber el alcalde de Cádiz que la producción de armas está sometida a ciclos de rearme y distensión y al fomento de las guerras y conflictos por parte de los grandes centros de decisión mundial. Estos ciclos necesitan de fases expansivas y de producción y otras de parón. Condicionar el futuro de Cádiz al capricho de la venta de armas es asociarlo de forma inconsciente a los ciclos del militarismo, condenar el trabajo a su precaria situación. ¿Cádiz tiene la mala calidad de trabajo porque tiene pocos pedidos militares o porque el militarismo precariza su mercado laboral? ¿Navantia es la solución o es más bien el problema?

La corresponsabilidad. Defender el empleo de Cádiz de la manera en que lo has hecho, las declaraciones que has hecho, Kichi, te hacen corresponsable de la política de defensa militarista y violenta que practican PSOE y PP. También del sostenimiento militar de la dictadura Saudí.

No se han hecho los deberes. ¿Cómo se puede romper con este círculo vicioso y violento?, ¿cómo para que no suceda de nuevo? Porque esta situación era previsible. Cada poco tiempo, los intereses conjuntos de la empresa Navantia, de las empresas militares, de los partidos promilitaristas que apoyan sus intereses, de sus grupos mediáticos de apoyo y de la cúpula sindical instalada en sus viejos dogmas, se conjuntan para presionar, para exigir más carga de trabajo en armas, para hacer creer que su interés es el de todos, para conseguir el objetivo lucrativo que persiguen. Por tanto, que ahora iban a plantear lo de siempre, que iban a presionar a los alcaldes que dicen representar otro sentir, era evidente y el no tener respuesta y plegarse a las exigencias supone no tener hechos los deberes. Y parece que la visión ha sido muy cortoplacista, nada de prever el medio y largo plazo ¿Qué alternativas se han barajado? ¿Qué planes se han desarrollado para evitar el marrón político que supone vender armas a una dictadura? ¿Qué planes hay para evitar la perpetua dependencia de la inversión militar? Parece que ninguno. Sencillamente, te has dejado vencer (esperamos que aún no convencer) por los lobbys de presión militar. Ahora te consideran uno de ellos.

Es imprescindible la crítica a lo militar desde las institudiones. No es cierto que Cádiz entero aspire a la carga militar de trabajo. De hecho no todo el mundo votó a favor de la apuesta militarista. Es cierto que el bloque que se adscribió a las tesis del partido tácito militarista (PSOE, PP; IU, Por Cádiz SI se Puede, PA) fue mayoritario, pero el hecho de que hubiera un voto diferente implica que sí había otras posibilidades, al menos de mostrar no un apoyo incondicional, sino una apuesta por alternativas, un apoyo en su caso más matizado... Pero, más allá, de los grupos políticos, es que son muchas las ONG y entidades que no apuestan por Navantia y la militarización de Cádiz. De hecho, el propio Presidente del Comité de Empresa de Navantia, uno de los grupos de presión más importantes de la Bahía, presionaba a Podemos para que no se alineara con las ONG contra los contratos militares. Tampoco los pacifistas de Cádiz están por la labor de apoyar tan incondicionalmente la carga de trabajo militar para Cádiz como alternativa de trabajo decente.
Para acabar, Kichi, ¿es posible encontrar alternativas?

La desmilitarización de zonas dependientes del monocultivo militar no es nueva en Europa: Los programas KONVER y TACIS, promovidos por la Comisión Europea a petición del Parlamento Europeo, permitió invertir importantes cantidades económicas a partir de 1993 en regiones fuertemente afectadas por el monocultivo militar en Italia, Francia, España y Alemania (tras la reunificación). Otro programa de la misma comisión, el llamado Programa TACIS promovió similares inversiones en las regiones fuertemente militarizadas de diversos estados de la extinta URSS.

De este modo, tanto el enfoque pro desmilitarización de zonas afectas al monocultivo militar como recursos para ello no son algo extraño en Europa, sino que existen antecedentes. Hay muchos ejemplos de reconversión de la industria militar, de mayor y menor calado, son dignos de estudio y vendrían muy bien a Cádiz.

También hay algunos diseños sobre el camino de tránsito desde esta sociedad tan militarizada y violenta hacia otra sociedad pacífica, solidaria y noviolenta. El concepto se llama transarme y no es un irrealizable. Sobre él se puede leer en "Política noviolenta y lucha social. Alterantiva noviolenta a la defensa militar".

Por otra parte, también los Presupuestos Generales del Estado contemplan partidas para el desarrollo económico sostenible de regiones en declive industrial. Dichos fondos estatales, desde una reivindicación bien organizada, pueden reclamarse para una profunda reconversión hacia la sostenibilidad del empleo de calidad y justo en las grandes dependientes militares españolas con alto índice de paro asociado, Cádiz y Ferrol. Asombra no ver estas reclamaciones, al menos como matización, en las reivindicaciones del Alcalde alternativo de Cádiz. ¿Desconocimiento, desinterés, entrega a los intereses del militarismo?

En tercer lugar, las críticas a Navantia como empresa son muchísimas: estaría encabezando cualquier lista de las principales empresas españolas donde hacer una auditoría seria y rigurosa. La empresa pública Navantia arrastra una deuda espectacular, fruto de la falta de perspectiva real a medio y largo plazo, la evidentemente nefasta gestión y lo catastrófico de su producción fallida. Esta deuda, a la larga, es sufragada de forma indirecta por parte de toda la sociedad por la vía tanto del esfuerzo de las autoridades para conseguir nuevos contratos de armas (viajes del Ministro de Defensa y del propio Rey incluidos), como porque el agujero acaba siendo pagado por SEPI con cargo a los beneficios de otras de sus empresas o por el Estado por medio de aportaciones económicas, subvenciones y créditos a interés cero. Todo este esfuerzo destinado a la producción de armas se estima en varios cientos de millones cada año. La reversión de tal esfuerzo en términos políticos y económicos a los parados de Cádiz y a generar nuevos nichos de empleo decente, sencillamente, podrían paliar transitoriamente la situación regional hasta la consolidación de otras alternativas. Ni se ha visto al rey y a la pléyade de políticos corifeos del militarismo reivindicando una viabilidad alternativa para Cádiz, ni parece que sea interés de todos estos señores impulsar con tanto ahínco el trabajo de los gaditanos como la posición de España como séptima potencia en venta de armas del mundo.

Reivindicar desde ya la reconversión del sector naval de Cádiz y de Navantia hacia una producción diferente podría, igualmente, formar parte de la agenda política alternativa. ¿No cabe producir con la tecnología disponible otros ingenios por ejemplo enfocados hacia las energías limpias, o hacia el uso de la sofisticada tecnología en usos civiles que posicionaran a Cádiz de manera alternativa? De hecho Navantia tiene una línea de investigación en los sectores eólico y marino. ¿Puede potenciarse ésta en detrimento de la producción sucia de armas? ¿No apuesta Cádiz por un cambio hacia un modelo energético ética y ecológicamente sostenible que saque a la provincia de la postración? ¿No puede ser este el camino?

El militarismo en Cádiz es brutal también en lo territorial. Cádiz cuenta con más de 68.938.237,56 metros cuadrados de patrimonio militar (según los datos de patrimonio que, como se sabe, no contemplan el total del que tiene el militarismo), sin contar con el de Navantia. Sin embargo lo militar y sus industrias no pagan impuestos ni tasas a los municipios, están exentos. ¿No existe aquí una fuente ya sea para la reconversión de estos terrenos e instalaciones que no usan hacia fines útiles o planes de choque que ayuden a la población? ¿No sería la exigencia de que paguen un apoyo a políticas de empleo, en este proceso de transición al cambio de modelo que Kichi ha prometido tantas veces, para Cádiz?

Entre la resignación fatalista y el escapismo que todo lo niega, caben caminos para revertir la injusta situación de paro de Cádiz, fruto de una historia de postraciones e intereses, donde la propia dependencia del monocultivo militar actúa no como solución, sino como generador de dependencia.

Pero esos caminos pasan por proponer y llevar a cabo políticas activas y por mostrar el camino de transarme que nos lleve a la superación de la dependencia.

Y en esto, querido Kichi, ni siquiera te has alineado en la propuesta de cambio.

Falta diálogo con los pacifistas. Falta estudiar y comprender sus propuestas, sus alternativas, falta trabajo común con ellos, que también son parte de la izquierda y de la alternativa a esta sociedad de opresión.

Un saludo, compañero.

22/2/2016


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