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Anticapitalistes
  
dimarts 13 d’octubre de 2015 | Manuel
¿Qué es el capitalismo? (V): La acumulación de capital

Rolando Astarita

Una vez puesto en funcionamiento un capital, es decir, una vez que un capitalista inició el proceso de comprar medios de producción y fuerza de trabajo, para producir plusvalor, puede seguir acrecentando su capital.

Supongamos que un capitalista tiene 10.000 € iniciales, invertidos en máquinas y materia prima, con los cuales explota a un obrero. Supongamos que este obrero gana 200 € mensuales, y produce otros 200 € de plusvalía por mes. Supongamos también que el capitalista tiene ahorrado dinero, de manera que puede vivir como vive el obrero, durante varios meses. Si hace trabajar al obrero durante varios meses, y ahorra la plusvalía, al cabo de 50 meses habrá reunido un fondo de 10.000 € (200 de plusvalía por mes x 50 meses). Con este dinero ahora podrá comprar otra maquinaria y contratar un segundo obrero, al que le pagará también 200 € y del cual sacará otros 200 € de plusvalor. Con dos obreros bajo su mando, nuestro capitalista podrá utilizar 200 € de plusvalía para consumir y ahorrar otros 200 € de plusvalía por mes. O sea, ya no necesita vivir de su fondo de reserva; ahora vive de la plusvalía.

Así, al cabo de otros 50 meses tendrá otros 10.000 €, con los que podrá contratar a un tercer obrero. Si todo sigue igual, ahora obtendrá otros 200 € de plusvalía. Ahora podrá consumir un poco más, por ejemplo, vivir con 250 €, y le quedarán 350 para ahorrar. Ahora podrá contratar a un cuarto obrero en poco más de 28 meses. Si lo hace, y continúan las ventas de sus productos, y los salarios siguen al mismo nivel, su plusvalía pasará a 800 € por mes. Y después de varios ciclos tendrá necesidad de ampliar su establecimiento, para contratar más obreros, que le darán más plusvalía. Por supuesto, ya no tendrá ninguna necesidad de vivir estrechamente. Y dispondrá de un capital de varias decenas de miles de €.

Este ejemplo es imaginario, pero en líneas generales se reproduce en la vida real. Muchos capitalistas en sus orígenes vivieron pobremente. De allí que muchos empresarios nos digan que ellos, o sus padres, o sus abuelos «empezaron desde cero». Pero esto no es cierto, porque tuvieron la posibilidad de tener un pequeño capital inicial, y además tuvieron la suerte de que nada interrumpiera la acumulación. Si se dieron esas condiciones, a partir de la explotación del obrero el capitalista pudo acumular la plusvalía, acrecentando más y más su capital. Esto se llama la ACUMULACIÓN DE CAPITAL.

Por otra parte, los obreros, condenados a vivir con 200 € mensuales –el valor de su fuerza de trabajo– no pueden acumular. Después de varios años habrán perdido su salud trabajando, y estarán tan pobres como cuando empezaron. En el otro polo, el capitalista habrá acumulado riqueza. El hijo del obrero estará condenado, con toda probabilidad, a repetir la historia de su padre. El hijo del capitalista estará destinado a otra historia, porque iniciará su carrera sobre la base de la riqueza acumulada.

Volvemos en cierto sentido al principio, pero ahora viendo cómo este movimiento del capital reproduce en un polo a los obreros y en el otro a los capitalistas, es decir, reproduce las clases sociales. Y no sólo las reproduce, sino que las reproduce de forma ampliada, porque el capitalista cada vez contrata más obreros, al tiempo que concentra más capital.

Si los capitalistas se enriquecen cada vez más, si con ello aumentan las fuerzas de la producción y la riqueza, y si los trabajadores siguen ganando lo mismo, entonces, en proporción, los trabajadores son cada vez más pobres. Incluso los obreros pueden aumentar el consumo de bienes, pero no por ello dejan de ser pobres, porque la pobreza o la riqueza están en relación con la situación de la sociedad y el desarrollo de la producción. Por ejemplo, en el siglo XIX prácticamente ningún trabajador tenía reloj; el reloj era para los ricos y nadie se consideraba extremadamente pobre si no tenía reloj. En las fábricas hacían sonar unas sirenas para despertar a los obreros a las mañanas y anunciar la hora de entrada al trabajo. Sin embargo hoy, en Argentina un obrero que no tenga dinero para comprar un reloj (aunque sea uno «descartable») es considerado extremadamente pobre. Con relación a la riqueza producida por las modernas fuerzas productivas, podemos decir que los obreros y las masas oprimidas son hoy tan o más pobres que lo eran hace cien años.

+ Info:

¿Qué es el capitalismo? (I): Las clases sociales

¿Qué es el capitalismo? (II). La explotación: ¿qué es el valor?

¿Qué es el capitalismo? (III). La explotación: ¿qué es el plusvalor?

¿Qué es el capitalismo? (IV): ¿Qué es capital?

¿Qué es el capitalismo? (VI): La lucha entre el capital y el trabajo, el ejército de desocupados, el racismo, la discriminación y la xenofobia

¿Qué es el capitalismo? (VII): La competencia y la concentración de la riqueza

¿Qué es el capitalismo? (VIII): ¿Qué es el capitalismo hoy?

¿Qué es el capitalismo? (IX): Desarrollo cada vez más desigual y carencias y padecimientos sociales

¿Qué es el capitalismo? (X): La teoría de las crisis en Marx


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