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Anticapitalistes
  
divendres 27 de març de 2015 | Manuel
Acoso fascista a Bukaneros

Shangay Lily

El pasado sábado fui invitado por la ejemplar peña del Rayo Vallekano, los Bukaneros, para ser testigo del acoso y represión que están sufriendo en su propio campo de fútbol a manos de distintas instituciones de claras inclinaciones fascistas. Los tildo de fascistas porque así han ido revelando sus simpatías. En este grupo, que ha ido favoreciendo al escandaloso ascenso de grupos fascistas en toda la comunidad de Madrid junto a una clara persecución y acoso de grupos antifascistas, a los que quieren equiparar a los neonazis que estos combaten, incluyo a la actual Delegada de Gobierno en Madrid y candidata a presidir la Comunidad, Cristina Cifuentes, tolerante, como poco, con los fascistas y falangistas, como demuestra su permisividad con la casa ocupa Hogar Social Ramiro Ledesma, instalada en un edificio público en Chamberí desde diciembre, en la antigua sede del Ministerio de Trabajo más concretamente, que sigue siendo de propiedad pública hasta su subasta, o la impunidad con la que se ha tratado el asesinato del Riazor Blues Jimmy (incluyendo la sospechosa “rotura” de cámaras de seguridad en la zona y la actitud de la policía que no le socorrió al ser arrojado al río Manzanares).

Por supuesto, está incluida en esta caza de brujas contra antifascistas su policía, que en casos como el surrealista juicio contra Alfon, en el que estuve presente, insistió en declarar que los Bukaneros eran un grupo violento y peligroso aunque no presentaron prueba alguna de su violencia y sólo usaron esa acusación para incriminar a Alfon por simpatizar con el grupo o llevar camisetas del mismo o de otros grupos antifascistas (se perdió mucho tiempo en presentar esta propiedad de camisetas –regaladas, aclararía Alfon– como prueba de un delito).

Igualmente es activo en esta campaña protegefascistas y atacaantifascistas el oscuro presidente de la Liga de Futbol Profesional, Javier Tebas, que no puede disimular sus orígenes fascistas ya que fue delegado provincial en Huesca de las juventudes de Fuerza Nueva, ese grupo de terroristas franquistas instituidos por Blas Piñar en aras de la melancolía fascista. Este individuo, aprovechando el asesinato impune de Jimmy a manos de ultras fascistas del Frente Atlético, ha iniciado una supuesta campaña para expulsar la violencia del fútbol. Curiosamente, la campaña parece afectar exclusivamente a los antifascistas que llevan pancartas contra la violencia machista o la homofobia y esquiva, e incluso facilita a los fascistas su evidente violencia o vinculación con la seguridad privada, guardaespaldas o las puertas de discotecas desde las que protagonizan incidente tras incidente de agresiones antidemocráticas.

Yo estoy totalmente en contra del fútbol, pero la labor social y política que la peña Bukaneros desempeña en Vallecas –y en toda España– me es muy cercana. Y es por esta labor, que parece molestar a los retrofranquistas tanto como les alegra el ascenso de grupos fascistas, por la que los Bukaneros están siendo castigados y por la que acudí a dar testimonio de este acoso. Un testimonio que me descubrió la importancia, riqueza y esencial papel social que esta peña tiene en el barrio de Vallecas.

Mi asombro empezó en la sede que la peña tiene a escasos metros del campo de fútbol. Descubrí el tejido social que los Bukaneros desempeñan en el barrio. El ambiente de amistad y concordia, la euforia y el encuentro entre amigos que se conocen desde pequeños y se ayudan entre familias o compañeros, impresiona. En el interior de la peña se venden camisetas y bebidas que sufragan los gastos de mantenimiento y fortalecen el sentido de comunidad. Y es que es esta la palabra clave en todo el trabajo que los Bukaneros hacen en el barrio: comunidad.

De siempre ha habido un interés manifiesto por parte del poder y las oligarquías –religiosas, financieras y políticas– en destruir cualquier sentimiento de comunidad y el establecimiento de ésta. Mucho más si es en la clase trabajadora. La comunidad es el gran enemigo del capitalismo. Ya desde el fin del feudalismo, como brillantemente explica la icono feminista-marxista-anticapitalista Silvia Federici en su soberbio Caliban y la bruja, el capitalismo nació como respuesta a los movimientos sociales y comunitarios que estaban consiguiendo acabar con el feudalismo. El capitalismo nació para destruir estos movimientos sociales, este sentimiento de comunidad organizada frente al poder. El tejido social es una amenaza brutal para el capitalismo. Cuando nos organizamos y unimos, cuando transmitimos conocimientos al margen de sus corruptos sistemas de propaganda, empezamos a convertirnos en un enemigo de su desinformación, adoctrinamiento y manipulación. Y eso es lo que hace Bukaneros en Vallecas.

Ese sentimiento de comunidad, de pertenencia, de solidaridad, se palpa en la familiaridad de unos con otros a las puertas del castigado local de la calle Dolores Folgueras. Padres con niños, parejas, pandillas de amigos, compañeros del “cole”, vecinos, padres y madres de amigos… los lazos que los Bukaneros han propiciado en el barrio obrero –y muy perseguido— de Vallecas, es ejemplar. Quizás esa sea una de las razones principales de su feroz persecución.

Bueno, esa y que han convertido el fútbol, macanismo lobotomizador y de descerebre por antonomasia, minuciosamente diseñado por el poder para “distraer” (en el peor sentido del término), en una arena política, social, de concienciación y unidad. Y eso sí que es peligroso. a los estadios no se va a pensar, se va a justamente a dejar de pensar y concentrarse en una pelota y la rivalidad de grupos enemigos. Una magnífica estrategia para desactivar la protesta y potenciar la rivalidad y lucha entre los de abajo (que se maten entre ellos y no se acordarán de nosotros, parece ser el lema). Y en todo esto, vienen los Bukaneros y meten en los estadios de fútbol el pensamiento, la crítica, la solidaridad (con represaliados, mujeres, negros, gitanos, lainoamericanos, homosexuales, migrantes, trabajadores…), la protesta política y el debate de sus mentiras. Sábado tras sábado plantan pancartas que invitan a la reflexión, a la opinión, a la concentración.

Y eso no.

El siguiente paso de este complicado proceso (complicado por la obsesión de Cifuentes y Tebas) consiste en desplazarse todos juntos desde la sede hasta el vecino estadio. Tras hacerse una exultante foto de grupo en la que todos se ponen de cuclillas y luego de pié, levantando con orgullo las bufandas de Bukaneros y del Rayo Vallecano (una tradición, parece ser), se procede a avanzar por la calle en animada procesión.

La ceremonia de dirigirse al campo de fútbol tiene una emotiva belleza, un sentimiento de unidad, de fuerza que emociona. Los cánticos, tambores, aplausos, risas y gritos de euforia llenan las calles de alegría y orgullo. El mero hecho de que sea una marcha organizada, con un ritual bien ensayado, ya es muy significativa. No hay improvisación ni dejadez. Los y las participantes han dedicado mucho tiempo y esfuerzo a esta cita. La viven como un momento importante que tratan con el consiguiente respeto.

En la cita que yo vi, se había preparado toda una performance para denunciar Guantánamo y los crímenes dictatoriales del gobierno Obama (torturas en el campo de concentración sin control democrático o legal alguno que a día de hoy mantiene el supuesto gobierno democrático “ejemplar” de EEUU). Se disfrazaron algunos de presos, con sus monos naranjas, y otros se limitaron a ponerse una enorme bolsa naranja. Luego escenificarían en el campo una ejecución en silla eléctrica denunciando así también la pena de muerte. Pero lo importante, lo que desde el asesinato de Jimmy vienen requisando como supuesta incitación a la violencia, son las pancartas y lemas que los Bukaneros han hecho famosos desde aquél mítico “¿Dónde está tu marido, Cifuentes?” con el que cabrearon mucho a la Delegada de Gobierno que encontraba a todo el mundo menos a su marido acusado de impagos. Y las trasladan algunos con la misma veneración de una procesión milenaria en el corazón de Japón (por no mencionar al fanatismo que los cristofascistas se permiten para sus rituales de muerte, exclusión y mentiras, o Semana Santa).

oda esta alegría se ensombrece cuando vemos el pelotón de represión que la policía ha montado alrededor del estadio. Con una actitud beligerante directamente dirigida a la marcha de los Bukaneros (ese grupo que véis en la foto estaba justo enfrente de la calle por la que habitualmente acceden los Bukaneros al estadio), queda patente la intención de hacerles sentir no bienvenidos a su propio campo de fútbol.

El ambiente se tensa y la policía se prepara con cascos, escudos y hasta rifles como si los que viniesen por la calle Josefa Díaz fuese un entente de ISIS, Al-Qaeda y ETA, en lugar de un grupo de sanos jóvenes con ganas de celebrar que ellos se preocupan por su semejante en lugar de saquearlo y esquilmarlo a lo Pequeño Nicolás o el hijo de Aznar que facturó 1,8 millones mientras asesoraba a Cerberus para captar activos tóxicos de Bankia. Estos son buenos chicos, sanos, preocupados por enfrentar la pobreza impuesta al barrio y ayudar a quien puedan.

Me avisan de la que se va a montar a la entrada del estadio, pero nada me prepara para el esperpéntico espectáculo de regristros, cacheos, requise de bolsas y botellas de agua, empujones y actitudes amenazantes que rse reparten entre la policía y la seguridad del club de fútbol. Nos registran a todos como si fuésemos marroquíes entrando a España. Nos vigilan con recelo y, finalmente, nos gritan que no podemos grabar nada de lo que ocurre. Cuando les pido explicaciones de por qué, de que si ocultan algo, salen disparados porque, evidentemente, no tienen respaldo jurídico que justifique su intento de invisibilizar su represión y boicot a los Bukaneros.

El asunto llega a cotas de verdadero delirio cuando al compañero fotoperiodista Javier Romero le arrastran a un apartado (la zona en la que estaban inspeccionando las pancartas) para intentar convencer alli a la policía de que le detenga y multe por haber grabado. La policía, casualmente, ese día no parece muy dispuesta a meterse en lios legales y declara que no le incumbe el asunto, a pesar de la insistente y agresiva actitud del representante de la seguridad del club que repite que Javi debe borrar todo y ser detenido. Cuando yo me acerco a preguntar qué está ocurriendo, el seguridad me grita que yo no puedo estar en esa zona. Yo, asombrado, le preguntó de nuevo que por qué, que si el club intenta ocultar algo. El seguridad, nervioso me dice que porque sí. Yo no me muevo y le digo que Javier es un compañero. Intenta intimidarme diciendo que si somos “cómplices”. Yo tengo que contener la risa. Finalmente, dejan ir a Javier con su cámara indemne. “Ya me temía una multa más”, me comenta preocupado.

Cuando intento volver a la zona en la que están abriendo las pancartas para requisarlas, el seguridad con chaleco verde (y muy malas intenciones y maneras) me vuelve a decir que no puedo estar ahí ni fotografiar nada. le exijo que un responsable del club me explique ese boicot a la prensa. Nervioso acude a otro superior, pero antes me exige que me suba a mi asiento para no pisar en el suelo de abajo (una absurda demarcación de territorios que una amiga solventa rapidamente declarando que nuestros asientos son los que están ahi mismo). Empiezan entonces el ridículo proceso de requisar absolutamente todas las pancartas. Preguntamos una y otra vez que por qué. Ellos aducen el tamaño y que no son inífugas (¿y las bolsas de plástico que llevan todos los Bukaneros sí son inífugas?). Apenas las han abierto un poco, en cuanto ven letras las requisan. Así van desapareciendo una a una todas las pancartas. desde las sociales hasta las que simplemente proclaman “Arriba Rayo”. para hacerse de una idea de lo que estaban requisando, basta con leer el informe que los Bukaneros nos habían proporcionado a los medios para que supiésemos el contenido de las pancartas y los actos a desarrollar.

RAYO-GRANADA, DOSSIER INFORMATIVO

Con motivo de facilitar toda la información posible, y ante la represión y censura que sufrimos todos los socios rayistas, detallamos todo aquello que hemos preparado para este partido junto al material de grada habitual.

- Protesta: desde el inicio y hasta el minuto 12 realizaremos una protesta vaciando el Fondo y escenificando un corredor de la muerte en el que un seguidor se sienta en la silla eléctrica, acompañando todo de varias pancartas con los siguientes mensajes: ‘Bienvenidos a Guantánamo’, ‘Preso 1924: delito animar a su equipo, ‘¿cuáles son sus últimas palabras?’, ‘Con nosotros no podrán’, ‘Bukaneros Resiste’.

- Pancartas mensajes: dos sobre hechos políticos actuales y con los siguientes contenidos: ‘Cristina y Esperanza? Ya no quedan más cojones, Bukaneros a las elecciones’ y ‘Nos quedamos sin trabajo, sin casa, sin futuro. Pero tranquilas sus señorías, sigan jugando al Frozen’.

- Pancartas sociales: de pequeño tamaño y con diversos lemas comunes sobre temas como sanidad, edicación, machismo o las recientes detenciones a los jóvenes en Moratalaz.

- Pancartas rayistas: de agradecimiento a la afición o de unidad rayista, con lemas como ‘Nada que esconder, mucho que defender’ o ‘El rayismo está herido, lo salvaremos unidos’.

Retiraron absolutamente todas. Sin excepción. Cuando reclamé una explicación de por qué esas eran retiradas y otras que se veían en el estadio no, me cuentan que Bukaneros no ha querido identificarse con un responsable que cumpla las multas si hay altercados. Bukaneros me explica que ya no pueden seguir presentando el DNI de jóvenes a los que han condenado a multas de 6.000€ por “incitar a la violencia policial”. “Las otras peñas no nos dan problemas y se identifican”, me cuenta el responsable del club. “Y además nos ha llegado esta misma mañana un nuevo protocolo desde la Delegación de Gobierno que nos obliga a a hacer todo esto”. El club intenta limpiarse las manos, pero saben que ellos están con el oscuro Javier Tebas y su persecución a antifascistas y concienciados sociales.

He podido recoger en un video todo este acosos para que no queden dudas del maltrato. Me gustaría subrayar el lema que gritan al principio de la marcha: “Somos rayistas, no delincuentes”.

27/3/2015

http://blogs.publico.es/shangaylily/2015/03/27/acoso-fascista-a-bukaneros/


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