contacte: anticapitalistes@anticapitalistes.net

 



 

Anticapitalistes
  
diumenge 1 de març de 2015 | Manuel
Una vergüenza: la cadena perpetua.

Juan-Ramón Capella

El Partido Popular en el gobierno ha querido reimplantar en España la cadena perpetua. Esa es la verdad a pesar del nebuloso e indeterminado adjetivo de "revisable".

El Psoe, como siempre, ha acudido a echar una mano a la implantación de esta aberración. Sus principios morales estaban en contra, pero sus principios materiales, es decir, su temor a perder votos por la derecha —de los que está muy necesitado, porque por la izquierda sigue haciendo lo que puede para perderlos todos— priman sobre los morales. Se ha corresponsabilizado vergonzantemente de la cadena perpetua.

Y con eso está desbrozando el camino para el siguiente paso represivo del PP: modificar la constitución para reintroducir la pena de muerte. Pues por ese camino se va a ese lugar.

Deseo formular algunas preguntas:

Primera: ¿Alguien cree que la cadena perpetua resultará más disuasoria que las largas condenas previstas en el Código Penal por los delitos asociados al terrorismo?

Segunda: Más en general: ¿alguien cree que cualquier pena previsible es disuasoria para alguien decidido a cometer un delito?

Tercera: ¿Sabe alguien de algún etarra —por ejemplo— que haya vuelto a cometer delitos de sangre tras cumplir una condena larga?

Quienes apoyan la cadena perpetua, ¿son personas capaces de imaginar qué es, en la vida de cualquiera, pasar treinta, veinte, e incluso diez o cinco años, en la cárcel? ¿Saben cómo cambia la sociedad y la vida para todos, a lo largo de esos años, menos para quienes, como los presos, cada uno de cuyos días es igual a cualquier otro? ¿No son capaces de ver que lo que ya hay en el Código Penal es más que suficientemente brutal, despiadado y generador de trastornos mentales?

Las penas no son disuasorias: son castigos, aunque el tratamiento penitenciario tenga como fin la reeducación del delincuente para que no vuelva a delinquir. Pues una cosa son los castigos —los años de cárcel—, y otra el tratamiento penitenciario. Por eso la Constitución del 78 dice lo que dice, eso en lo que se ciscan PP y Psoe con la reimplantación de la cadena perpetua.

Las penas, en la modernidad, se entienden como castigos, no como venganzas. El apoyo a la pena de muerte y a la muerte en vida que es la cadena perpetua procede de personas que anteponen la venganza al castigo. Que lo que en realidad quieren es venganza.

Es comprensible que las víctimas del terrorismo deseen venganza. Pero justamente el invento social del Derecho moderno sirve o tendría que servir para contener la venganza. El Estado no debe admitir la venganza ni convertirse en agente o instrumento suyo. Si el Estado se vengara nos mancharía a todos con su venganza. No se lo permitimos. Sólo le permitimos castigar, dentro de ciertos límites, a los que violan reglas muy claras. Pero con los nuevos cambios legislativos el Estado se escapa de nuestras manos

Por eso es ilegítimo, aunque haya sido aprobado por procedimientos legítimos, el restablecimiento de la cadena perpetua. Los procedimientos no bastan para legitimar o justificar las normas jurídicas. Si la observancia de los procedimientos bastara quedarían justificadas aberraciones incluso peores que la que estamos considerando: las de Hitler, por ejemplo.

Vergüenza para los partidos que han aprobado esa indignidad; vergüenza para sus votantes; vergüenza para quienes la apoyan, vengan de donde vengan.

21/2/2015

http://www.mientrastanto.org/boletin-133/notas/una-vergueenza


A la mateixa secció:


Alacant: Arrenquen el monòlit d’homenatge a Miquel Grau


¿Es posible una justicia progresista en el régimen del 78?


Pérez Royo: ‘Volen aprofitar l’ocasió per esterilitzar l’independentisme’


València: La muixeranga sonríe a los fascistas que cantaban el Cara al Sol a las Magas de Enero ante la pasividad policial y se convierte en la “heroína” de Twitter


Onada repressiva contra la dissidència política a les xarxes


Esto no puede acabar bien nunca: El auto del Supremo por el que se mantiene a Oriol Junqueras en prisión es esperpéntico desde la perspectiva del delito de rebelión.


El delito de rebelión y la criminalización de la desobediencia no violenta


Castelló: Juicio contra sindicalista de CGT con petición de tres años de prisión por colgar en Facebook una foto de policías secretos


Miquel Ramos: ‘Si es repeteixen les agressions del Nou d’Octubre, ja serà massa sospitós’


Carles Perdiguero: “L’Estat s’està saltant les seves pròpies lleis en el conflicte polític a Catalunya”

Creative Commons License Esta obra est� bajo una licencia de Creative Commons by: miquel garcia -- esranxer@gmail.com