contacte: anticapitalistes@anticapitalistes.net

 



 

Anticapitalistes
  
divendres 23 de gener de 2015 | Manuel
El espectro de la deflación

Michael Roberts

La enorme caída de los precios de la energía y otras materias primas a finales de 2014 ha hundido la tasa general de inflación de los precios de todos los productos. Junto con un crecimiento más rápido del PIB y el empleo en los EE.UU., parece sugerir un escenario más optimista en 2015 para el capitalismo. La reducción de los precios de la gasolina significa que los hogares estadounidenses y de otros países pueden gastar más dinero en otros productos y así impulsar la demanda.

Al menos, ese es el argumento de los optimistas de la mayoría de los analistas. Un argumento que tiene en Gavyn Davies, ex economista jefe de Goldman Sachs y ahora columnista del Financial Times, uno de sus exponentes más notables (ver aquí).

Como afirma: "Después de varios años en los que una demanda insuficiente ha limitado seriamente la actividad en la economía mundial, obligando a repetidos recortes de las previsiones de crecimiento, 2015 debería ser mejor. Unos precios del petróleo más bajos y un paquete de política económica fiscal/monetaria más favorable a la demanda deberían producir un crecimiento más rápido de la demanda agregada. ... .Este será el año en el que se comenzará a absorber el exceso de capacidad de la economía mundial".

Davies apoya este pronóstico en la aparente recuperación de la demanda y el empleo en los EEUU. Con un crecimiento "potencial" a largo plazo en los EE.UU. más o menos del 1,7%, Davies espera que la economía estadounidense crezca de alguna manera por encima de esa cifra en 2015. Reconoce que la zona euro y Japón están luchando para evitar una nueva recesión, pero espera que el Banco Central Europeo (BCE), aplique la flexibilización cuantitativa, aunque "es muy dudoso que sea suficiente para restablecer las expectativas de inflación hasta el objetivo del BCE, teniendo en cuenta que la inflación general bajará a cero a medida que los efectos del precio del petróleo se extiendan a través del sistema". Sin embargo, el crecimiento del PIB real debería mejorar en el 2015. En cuanto a las economías emergentes, puede que China esté desacelerando pero todavía consigue crecer al 6-7% anual, por lo que el crecimiento mundial global alcanzaría el 3%, por encima de 2014.

Lo único que puedo decir de este pronóstico es que está lleno de agujeros. Un crecimiento del PIB real mundial de sólo el 3% no se puede decir que sea precisamente un boom. Y depende de que China no reduzca su crecimiento, de que Europa y Japón eviten una depresión deflacionaria y que los EEUU continúen aumentando el crecimiento a medida que los consumidores gasten una parte mayor de los ingresos adicionales que obtienen gracias a la caída de los precios de la gasolina.

Cuando tomamos en cuenta los datos publicados la primera semana del año en todo el mundo, la imagen no es nada alentadora para los pronósticos de Davies. Por ejemplo, Alemania, el único motor del
crecimiento en la zona euro. Los pedidos de las fábricas cayeron un 2,4% en noviembre, mucho más de lo esperado. La producción industrial de Alemania también es mucho más débil que la que los economistas
habían pronosticado en noviembre, cayendo un 0,1% respecto al mes anterior. Ahora está cayendo a una tasa del 0,5% interanual.

La producción industrial y la construcción del Reino Unido también se han contraído inesperadamente en noviembre, cayendo un 2% cada mes, muy lejos de las expectativas de un rebote después de la contracción
de octubre. La construcción esta creciendo un 3,6% interanual, - muy por debajo de las esperanzas de un 6.7%. Es una señal de que el motor del crecimiento del Reino Unido en 2014, el boom inmobiliario, se está
agotando. La producción industrial francesa también cayó el pasado noviembre un 0,3%, después de una caída del 0,8% en octubre.

La economía de Estados Unidos es ahora el motor del crecimiento mundial. El año pasado, su PIB real creció en términos absolutos más que cualquier otra economía, incluida China. Contribuyó el 18% del crecimiento del PIB real mundial, más que cualquier otra economía. Pero ¿será suficiente el crecimiento de Estados Unidos para estimular al resto del mundo? Bueno, las últimas cifras de pedidos de bienes manufacturados no fueron prometedoras. En noviembre, cayeron un 0,7%, por lo que la cifra interanual se redujo un 1% en comparación con un aumento del 2,1% en octubre.

Las cifras de empleo de diciembre en los EE. UU. se publicaron el viernes pasado. La cifra total de 252K parece bastante buena y en 2014, el número de puestos de trabajo aumentó más que en cualquier otro año
desde 1999. La tasa de desempleo cerró el año en un 5,6%, la más baja desde la Gran Recesión. Pero si se compara con la población activa, el porcentaje de estadounidenses con empleo o que buscan activamente empleo cayó hasta la cifra más baja de las últimas tres décadas, un 62,7%, en diciembre.

Figura 1. Porcentaje de civiles en la fuerza de trabajo de los EEUU, y de empleados en la población, datos ajustados estacionalmente

Y el nivel de desempleo de larga duración sigue siendo muy superior que antes de la Gran Recesión.

Figura 2. Porcentaje de todas las personas desempleadas que han estado sin trabajar durante 27 semanas o más, datos ajustados estacionalmente.

Más importante aún, los ingresos medios por hora aumentaron sólo un 2,3% en 2014. En comparación, los salarios de los trabajadores crecieron un 3.7% en 1999, tras un 4% en 1998. Así que más puestos de
trabajo no han producido mejores salarios y mayores ingresos reales para los trabajadores. De hecho, en noviembre, los ingresos por hora para los empleados del sector privado se redujeron en cinco centavos, hasta los 24,57 dólares, marcando la mayor caída mensual desde 2006. Lo que parece estar sucediendo es que los nuevos puestos de trabajo se crean en sectores de baja remuneración, como el comercio minorista
y el trabajo a media jornada en períodos de vacaciones. Estos nuevos trabajadores reciben menos salario.

Figura 3. Salarios y horas, cambio interanual: media de horas por semana, media de salarios por semana, y media de salarios por hora

Sin embargo, las horas trabajadas semanalmente por los empleados ha alcanzado su nivel más alto tras la recesión, así que los ingresos semanales se han recuperado. En suma, hay más empleo, pero se paga menos, por lo que la gente busca hacer horas extras si puede conseguirlas.

Y en todo el mundo, los últimos índices de actividad económica sugieren una desaceleración, no una aceleración. En el siguiente gráfico he construido un índice compuesto a partir de los índices de actividad de
negocios nacionales (PMI). Me parece que las economías capitalistas desarrolladas (DE) aún se están expandiendo (por encima del nivel 50), pero a un ritmo mucho más lento que el verano pasado, mientras
que las economías emergentes (incluida China) no se están acelerando. Así que la economía mundial (línea verde) avanza con una marcha más baja que hace un año.

Figura 4. Indices de actividad empresarial

Aunque Gavyn Davies es optimista sobre el crecimiento económico mundial en 2015 gracias a una demanda "superior", Tim Adam, el presidente del Instituto de Finanzas Internacionales, un grupo que
representa a los bancos, fondos de pensiones y compañías de seguros más grandes del mundo, no lo es tanto: "La pregunta es, ¿puede el efecto riqueza alimentado por la liquidez de la economía de Estados
Unidos proporcionar el motor de crecimiento de la economía mundial? ... Se puede llegar a tener una perspectiva bastante pesimista sobre el crecimiento mundial si se toman en cuenta todas estas
consideraciones
".

La desaceleración en la mayoría de las economías junto con la fuerte caída de los precios energéticos ha aumentado la amenaza de deflación en las principales economías capitalistas, por primera vez desde la Gran Depresión de la década de 1930. En diciembre, la zona euro cayó en deflación por primera vez en más de cinco años. Japón está casi en ella y tasas anuales de inflación de los Estados Unidos y el Reino Unido están muy por debajo de los objetivos de sus bancos centrales de un 2% anual.

Figura 5. Inflación. Porcentaje de cambio anual en IPC

La revista The Economist está preocupada (ver aquí). Como la revista explica: "La caída de los precios del petróleo se debe en parte a una mayor oferta, pero también es resultado de la desaceleración del crecimiento en todo el mundo. La falta de apetito de China de materias primas ha afectado a los proveedores de los mercados emergentes con especial dureza. Y una caída de los precios inducida por la energía, aunque positiva para el poder adquisitivo de los consumidores, corre el peligro de reforzar las expectativas de menos inflación en general; es parte de la naturaleza perniciosa de la amenaza que tales expectativas se confirmen por si mismas fácilmente".

Aunque los precios más bajos pueden beneficiar a los hogares medios reduciendo sus facturas energéticas, permitiéndoles gastar más en otras cosas, ejercen una presión a la baja sobre la rentabilidad de la producción capitalista. Lo que podría alentar la introducción de nuevas tecnologías para reducir los costes. Pero hay pocos indicios de ello en las principales economías capitalistas. Los productores de energía están recortando la inversión a nivel mundial (alrededor del 40% de la inversión total de capital), pero otros sectores no están compensándolo con aumentos en nuevas inversiones.

Por el contrario, la mayoría de las empresas capitalistas continúan intentando aumentar la rentabilidad mediante el aumento de los márgenes de beneficio reduciendo y congelando salarios. Un reciente documento de trabajo del Banco de la Reserva Federal de San Francisco defiende que la ’rigidez de los salarios’ habría obstaculizado la capacidad de las empresas estadounidenses para ajustar sus costes durante la Gran Recesión. El documento sostiene que los salarios se mantuvieron "demasiado altos", por lo que las empresas prefieren no aumentar los salarios ahora en la recuperación. Ahora bien, si la demanda de ventas y los aumentos de precios deben frenarse de nuevo, podría implicar una demanda "contenida" para recortar más puestos de trabajo. Lo que podría paralizar la mejora en el mercado de trabajo de Estados
Unidos.

El otro problema de la baja inflación y/o la deflación es que el valor real de la deuda existente acumulada por las empresas y los hogares aumenta y si la Fed sigue adelante con su plan de elevar las tasas de interés a finales de este año, el coste de los intereses del servicio de la deuda se elevará, afectando la capacidad de invertir de las empresas y de gastar de los hogares. Desde que la crisis financiera estalló en 2008, el mundo se ha apalancado mucho más; la deuda pública y privada total llegó al 272% del PIB del mundo desarrollado en 2013, según un informe publicado bajo el patrocinio de los Informes de Ginebra sobre la Economía Mundial (ver mi nota).

El Banco Central Europeo anunciará en breve una nueva ronda de inyecciones de crédito o flexibilización cuantitativa diseñada para proporcionar prácticamente gratis a los bancos y las grandes corporaciones
dinero para invertir o gastar. Hasta ahora, la flexibilización cuantitativa en Japón, Europa y hasta los EEUU no ha logrado convencer como un arma capaz de evitar que las economías caigan en deflación o se
desaceleren. El espectro de la deflación sigue siendo una amenaza real.

11/1/2015

Michael Roberts es un reconocido economista marxista británico, que ha trabajador 30 años en la City londinense como analista económico y publica el blog The Next Recession.

https://thenextrecession.wordpress.com/2015/01/11/the-spectre-of-deflation/

http://www.sinpermiso.info/articulos/ficheros/6deflacionroberts.pdf

+ Info:

Productivitat, deflació i depressió. Michael Roberts

Tercer mes consecutivo con caída de los precios. A sólo tres meses de entrar oficialmente en deflación.

Devaluación salarial y salida de la crisis. Nacho Álvarez Peralta


A la mateixa secció:


Angela Davis: “Les eines de l’amo no serveixen per desmuntar la casa de l’amo”


Capital.150


El marxismo, la primavera árabe y el fundamentalismo islámico


¿Defendieron los bolcheviques la revolución socialista en 1917?


El marxismo de André Gorz


Che Guevara en busca de un nuevo socialismo.


Contra el nacionalisme (1976)


El marxismo y los movimientos nacionalistas (1934)


La dimensió nacional al segle XXI


Hacia una tasa de ganancia mundial - una vez más

Creative Commons License Esta obra est� bajo una licencia de Creative Commons by: miquel garcia -- esranxer@gmail.com