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Anticapitalistes
  
diumenge 14 de setembre de 2014 | Manuel
Súper Mario 2.0 a favor de los banqueros.

Eric Toussaint / Michael Roberts

El BCE anunció el jueves 4 de septiembre de 2014 la reducción del tipo de interés al 0,05%, una manera de seguir profundizando en las medidas adoptadas en la reunión del 5 de junio del msmo año. Y lo hizo en un contexto de fracaso evidente de las políticas que se aplican desde el comienzo de la crisis |1|. Italia está en recesión: su PIB cayó un 0,2 % en el segundo trimestre de 2014, después de una disminución del 0,1 % en el primero |2|. En Portugal, del que se decía que estaba fuera de peligro, la casi bancarrota del segundo banco más grande, el Espírito Santo (un verdadero imperio económico en todo el país) causó un enorme coste al erario público, que nuevamente socializó las pérdidas. En Alemania, la producción industrial aumentó sólo un 0,3 % en junio de 2014, cuando se había anunciado un incremento del 1,2 %. En un año, la actividad industrial alemana se contrajo un 0,5 %.(frente al + 0,3 % esperado). En España, la pretendida recuperación choca con una caída del comercio minorista en julio del –0,5 %, las exportaciones caen un -1,8% interanual en el segundo trimestre del año mientras el desempleo sigue muy elevado (24,5%) y con una deuda pública cercana ya al 100% del PIB. En la zona euro, la inflación se redujo al 0,3 % en agosto de 2014, mientras el BCE, según sus estatutos, debe aproximarla al 2 %. En el área de la moneda única, la tasa de desempleo se mantuvo elevada, en el 12 %. A pesar de los malos resultados económicos, Mario Draghi recibe elogios de los principales medios de comunicación. En el resto de este artículo se analizan las medidas adoptadas por el BCE desde junio 2014. Este artículo completa la serie titulada: “El Estado al servicio de los bancos con el pretexto del «Too Big to Fail»” (que comprende 8 partes) y que está publicada en www.cadtm.org.

Después de una importante reunión del BCE, el diario Le Monde se deshizo en elogios hacia el presidente de la institución financiera con sede en Fráncfort: “Una vez más, Mario Draghi ha demostrado el jueves 5 de junio la maestría con la que controla el Banco Central Europeo. Más que nunca, el italiano está ahí: el hombre adecuado en el lugar adecuado.” |3| (Véase más abajo el recuadro con el currículum vitae de Mario Draghi). El Financial Times y el conjunto de la gran prensa dominante continuaron con las loas. Y los mercados financieros reaccionaron muy positivamente, mientras que los bursátiles se estremecieron de placer.


Mario Draghi

De 1991 a 2001, Mario Draghi fue director general del ministerio de Hacienda italiano, a cargo de las privatizaciones. Como tal, fue miembro del consejo de administración de varios bancos y empresas que estaban en el proceso de su transferencia al sector privado (Eni, IRI, BNL-BNL e IMI). Posteriormente, Mario Draghi, de 2002 a 2005, fue vicepresidente de la rama europea del banco de inversión estadounidense Goldman Sachs. Y en esa misma época, las autoridades griegas pagaron a Goldman Sachs para que maquillase sus cuentas públicas. El 16 de enero de 2006, Mario Draghi fue nombrado gobernador del Banco de Italia por el primer ministro Silvio Berlusconi, con un mandato renovable de seis años. Finalmente, Mario Draghi se convirtió en presidente del BCE el 1 de noviembre de 2011.


Algo es seguro: las decisiones tomadas por el BCE no mejorarán la situación económica, ni permitirán la creación de empleos, ni las condiciones de vida de la población de la zona euro tendrán mejor calidad. El BCE se mantiene siempre en la misma dirección: el apoyo total a los grandes bancos y a la patronal en contra de la abrumadora mayoría de la población.

¿Cuáles fueron las medidas anunciadas por el BCE el 4 de septiembre de 2014?
Fijar en el 0,05% el tipo de interés que los bancos deben pagar por los préstamos del BCE
:

El BCE decidió bajar nuevamente el tipo al que presta dinero a los bancos privados. Este es la sexta modificación en los tipos desde octubre de 2008. Este pasó en varias etapas del 3,75% de entonces al 0,15% en junio de 2014 y luego al 0,05% en septiembre de 2014 |4|. Esto supone un gran beneficio para los bancos privados, que pueden prestar ese dinero a los Estados con tipos que van desde el 1,40 % (caso de Alemania a finales de junio de 2014) hasta el 6,00 % para Grecia |5|. Oficialmente, un tipo de interés más bajo debería llevar a los bancos a aumentar los préstamos a las empresas (especialmente a las PYME, que son el empleador más grande de Europa) y a particulares. Pero vemos que los bancos prefieren prestar a los Estados: es más seguro. La compra de valores de deuda soberana les permite llegar más fácilmente a la ratio impuesta por las autoridades de supervisión de los bancos respecto a los requisitos mínimos de capital en relación al balance total (o al total de activos) |6|.

Fijar en el 0,20 % el tipo que deben pagar los bancos para depositar su dinero diariamente en el BCE

El BCE también decidió que los bancos que le confían diariamente su dinero, para su custodia, pagarán un tipo de interés del 0,20 %. De nuevo oficialmente, esta medida también busca impulsar a los bancos a conceder préstamos, con el dinero del que disponen, a las PYME y a los particulares, en lugar de depositarlo en el BCE. De hecho, se constata que esa idea no funciona. El crédito a las PYME y a los particulares se ha estancado y hasta baja según los países |7|.
¿Por qué los bancos depositan dinero en el BCE? Porque es una manera de mostrar a otros banqueros y a otros proveedores de crédito privados (Money Market Funds), fondos de pensiones, compañías de seguros), a los acreedores en general, a sus accionistas y a las autoridades de control, que disponen de dinero en efectivo, en todo momento, para hacer frente a la explosión de las bombas de tiempo que se encuentran en sus cuentas. Si no tuvieran ese dinero disponible, los prestamistas potenciales se alejarían de ellos o les impondrían tipos de interés muy altos. Los titulares de sus acciones las venderían y su cotización se derrumbaría.

Otorgar a los bancos un adicional de al menos 400.000 millones de euros en préstamos a largo plazo.

El BCE también anunció que prestaría a los bancos privados 400.000 millones de euros con un tipo de interés fijo (se puede imaginar que será muy bajo, de cerca del 0,05 %). El BCE da a entender que proporcionará estos nuevos préstamos a largo plazo con la condición de que los bancos les presten a las PYME para impulsar la producción y crear empleos. Se debe estar atento a la realización concreta de este anuncio, ya que el BCE nunca había obligado a los bancos a utilizar el dinero que les presta en una forma determinada. Lo que es seguro es que muchos bancos, de los que obtuvieron préstamos de 1 billón de euros (1 000 000 000 000 €) entre diciembre de 2011 y enero de 2012, como parte de la LTRO (Long Term Refinancing Operations) y con un plazo de 3 años, tienen necesidad urgente de nuevos préstamos a largo plazo, llamados TLTRO (Targeted Long Term Refinancing Operations). Estos nuevos fondos deberían permitirles evitar una declaración de quiebra por falta de pago.
Para entender por qué este nuevo crédito es vital para una serie de grandes bancos, debemos comprender bien qué es el LTRO (véase el recuadro).


¿Qué es la LTRO?

La operación consiste en otorgar a los bancos préstamos a largo plazo. Entre diciembre de 2011 y febrero de 2012, el BCE prestó a poco más de 800 bancos más de 1 billón de euros ( 1 000 000 000 000 €) por un período de 3 años, con un tipo de interés del 1 % (en un momento en que la inflación era, aproximadamente, del 2 %). En realidad, el regalo que se hizo a los bancos es más importante de lo que sugiere un (ya muy rentable) tipo de interés del 1%. Por dos razones simples: 1) Los intereses sobre el dinero prestado solo se deben pagar en el momento de la devolución del importe. Así que si a un banco le han prestado con un plazo de 3 años y no reembolsa por adelantado, el banco solo paga los intereses al final de los 3 años. 2) El tipo de interés inicial se fue reduciendo, en varias etapas, hasta llegar al 0,05 % a partir de septiembre de 2014.

Consideremos un banco como Dexia que tomó prestado más de 20.000 millones de euros del BCE, por un período de 3 años a partir de 2012, y que hasta el año 2015 no tendrá que reembolsar esos 20.000 millones. A esta suma se añadirá el pago de los intereses calculados de la siguiente manera: tipo de interés del 1 % hasta julio de 2012, del 0,75 % entre julio de 2012 y mayo de 2013, del 0,50 % de mayo a noviembre de 2013, del 0,25 % entre noviembre de 2013 y junio de 2014 y del 0,15 % entre junio y septiembre de 2014 y del 0,05 % a partir de septiembre del citado año |8|. El banco no tiene que pagar los intereses hasta la devolución del préstamo. ¿Qué pasará en ese momento? Es obvio que otros muchos bancos similares a Dexia, como el principal banco italiano Intesa Sanpaolo (que recibió 24.000 millones de euros en el marco de la LTRO) o el banco portugués Espírito Santo, en bancarrota desde julio de 2014, no podrán devolver el préstamo si no se les concede uno nuevo, y más o menos equivalente al préstamo anterior. ¿A qué banco le pedirán prestado? ¡Por supuesto, al BCE!, bajo la TLTRO (Targeted Long Term Refinancing Operations). Esta es en realidad la verdadera razón de ser del TLTRO. Pero el BCE no lo puede declarar oficialmente porque debe contribuir a la creencia de que los bancos lo están haciendo bien, que han limpiado sus cuentas, que no les falta liquidez... De pronto, Mario Draghi anuncia que la TLTRO servirá para financiar las PYME…


El BCE presiona a los bancos privados para producir más productos estructurados

Los bancos redujeron los préstamos a los particulares y a las empresas, especialmente a las pequeñas y medianas, que representan la mayor parte de los puestos de trabajo. En 2013, los préstamos bancarios disminuyeron un 2 % en la zona euro, los préstamos a las sociedades no financieras se redujeron en aproximadamente un 3,5 %. En cuanto a los gobiernos locales, se orientan cada vez más a la financiación con bonos. Las economías periféricas de la Unión Europea son, por supuesto, las más afectadas.

Mario Draghi propone a los banqueros europeos aumentar la creación de productos estructurados constituidos por un conjunto de préstamos a las PYME. De esta manera, el presidente del BCE piensa estimular la concesión de créditos a las pequeñas y medianas empresas. Pero ¿de qué se trata? Los bancos que otorgan préstamos a las PYME pueden sacarlos de sus balances mediante la titulización por su ensamblaje en un producto estructurado (Asset Backed Securities). Posteriormente, el BCE ofrece a los bancos depositar estos productos estructurados como colateral (es decir, garantía) en el propio BCE, para obtener a cambio un crédito con un tipo del 0,15 %. Sabiendo que los tipos de interés exigidos a las PYME por los bancos en 2014 oscilan entre el 5 % y el 6 % en España e Italia, y entre el 3 % y el 4 % en Francia y Alemania, los bancos podrían obtener beneficios muy interesantes, según Mario Draghi. A pesar de esta tentadora oferta, los bancos son reacios a aumentar sus préstamos a las PYME y a la producción de productos estructurados en la forma propuesta por el presidente del BCE |9|. Draghi está muy decepcionado y cada vez que tiene la ocasión, lanza siempre la misma propuesta. Como ocurrió nuevamente en la reunión del Comité Ejecutivo del BCE el 5 de junio de 2014. En la reunión del 4 de septiembre de 2014, el directorio del BCE decidió dar un paso más: anunció un programa de compra de ABS bajo las siglas ABSPP (Asset Backed Securities Purchase Programme, o en español: Programa de Compras de ABS). Mario Draghi declaró a la prensa a la salida de la reunión que el BCE “va a comprar una amplia cartera de títulos respaldados por títulos de crédito (ABS) |10|.

La proliferación de productos estructurados estuvo en el centro de la crisis bancaria que se inició en 2007-2008 y a pesar de eso, todo lo que encuentra Mario Draghi, como medio de relanzar los préstamos a las PYME, es empujar a los bancos europeos a producirlos nuevamente.
El BCE aumentará de igual modo las compras de obligaciones emitidas por los bancos privados para financiarse. En particular, las cédulas hipotecarias (covered bonds), el tipo de obligación menos segura |11|.

De acuerdo a la agencia Reuters, el programa de recompra de títulos respaldados por activos (ABSPP) y de obligaciones bancarias llegaría hasta los 500 mil millones de euros |12|.

El BCE aumentará aún más el efectivo en circulación

Desde 2008-2009, el BCE siguió aumentando la liquidez disponible para los bancos hasta el punto de que dicha liquidez ha inundado la economía real (véase más adelante). El BCE anunció el 5 de junio de 2014 un cambio en su política de compra de deuda soberana que llevará a aumentar un poco más el dinero en efectivo. En la jerga, esto se llama terminar con la esterilización del programa para comprar títulos soberanos (el Securities Markets Program seguido a partir de fines de 2012 por la Outright Monetary Transactions –OMT–). Hasta ahora, cuando el BCE compraba a los bancos títulos soberanos (italianos, portugueses, griegos, irlandeses, españoles...), que a su vez los bancos habían adquirido en el mercado primario, el BCE tomaba de los bancos un volumen equivalente de liquidez. Desde junio de 2014, el BCE pagará a los bancos los títulos que les compra sin pedirles el equivalente en dinero en efectivo. De esta manera, «el BCE aumentará mecánicamente la liquidez a disposición del sistema bancario», declaró Frederic Rollin, asesor en estrategia en Pictet |13|. Eso representa alrededor de 170.000 millones de euros.

La economía europea cayó en la trampa de la liquidez

Debido a las políticas de los bancos centrales y los gobiernos, las economías de la mayoría de las naciones industrializadas cayeron en lo que Keynes llamó la trampa de la liquidez. Mientras que los bancos centrales inyectan liquidez y bajan los tipos de interés, los bancos y las grandes empresas privadas prefieren mantener ese dinero al alcance de la mano, para hacer frente a los duros golpes asociados con las bombas de tiempo que tienen en sus balances y las nuevas burbujas que contribuyen activamente a fabricar |14| Las empresas industriales y de servicios consideran que no vale la pena invertir puesto que la demanda privada y pública es anémica. Se sientan virtualmente sobre un enorme montón de dinero en efectivo o lo utilizan para especular. Las empresas europeas, en 2012, poseían en efectivo 2,4 billones de euros – 2 400 000 000 000 € (es decir, ¡16 veces el presupuesto anual de la Unión Europea!) |15|. Algo nunca visto.

Según Keynes, para salir de la trampa de la liquidez es necesario que los gobiernos aumenten el gasto público para impulsar la demanda y, por lo tanto, la economía: gastos de inversiones (se podría, por supuesto, hacer unas fuertes inversiones en transición ecológica, energías renovables, grandes obras públicas útiles, escuelas y edificios de la comunidad), gastos para contratar personal en los servicios públicos con mejores salarios, gasto social (salud, educación, servicios sociales), gasto para aumentar los montos de las pensiones y de diversos beneficios sociales ... Pero de eso, los bancos centrales y los gobiernos no quieren oír ni hablar porque quieren ir más lejos en sus ataques contra las conquistas sociales.

Una ofensiva para avanzar aún más en las políticas neoliberales

Mario Draghi multiplicó recientemente sus declaraciones |16| e iniciativas dirigidas hacia una mayor austeridad fiscal y hacia el desarrollo de medidas estructurales de precarización de los mecanismos de protección social y de solidaridad colectiva: una mayor flexibilidad de los contratos laborales para facilitar los despidos, la reducción salarial, el aumento de la intensidad y de la duración del trabajo, los ataques contra las pensiones...

El informe anual del Banco de Pagos Internacionales (BPI) publicado en junio de 2014 va exactamente en la misma dirección: «La combinación de políticas estructurales variará necesariamente según el país, pero frecuentemente incluirá desregular sectores protegidos, como el sector servicios, aumentar la flexibilidad del mercado laboral, elevar los porcentajes de población activa y recortar los excesos del sector público. Un mayor énfasis en sanear y reformar implica hacer un hincapié relativamente menor en una gestión expansiva de la demanda. Este principio es aplicable a la política fiscal. Tras el impulso fiscal inicial, se ha redescubierto en parte la necesidad de garantizar la sostenibilidad a largo plazo. Esto es positivo: es imperativo poner en orden las cuentas públicas y, a tal fin, ha de resistirse toda tentación de desviarse de esta senda.» |17| En otras palabras, el BPI quiere que los gobiernos vayan todavía más lejos en los ataques contra las conquistas sociales de posguerra y en la reducción del gasto público.

Conclusiones

El enorme crecimiento de la liquidez que se produjo en Europa a partir de 2007-2008 sirvió para mantener intacto el poder de los grandes bancos privados y, sin embargo, las economías afectadas no salieron de la crisis. Gracias a la intervención del BCE y de otros bancos centrales (y por supuesto, de las decisiones de los gobiernos), los grandes bancos privados continúan con sus actividades enormemente especulativas y muchas veces fraudulentas, o incluso criminales. Se sostiene a los bancos mediante un mecanismo de transfusión permanente de recursos (créditos públicos ilimitados con tipos de interés casi nulos o claramente negativos). Algunos de ellos, y no los menores, son simplemente mantenidos con vida mediante la respiración artificial puesto que a los créditos públicos ilimitados se añaden: una inyección de capitales públicos con el fin de recapitalizarlos y garantías públicas sobre sus deudas. El oficio del banquero es demasiado serio para que quede en manos del sector privado. Es necesario socializar el sector bancario (lo que implica su expropiación) y ponerlo bajo control ciudadano (o sea, los empleados bancarios, clientes, asociaciones y representantes de los actores públicos locales), porque debe estar sometido a las reglas de un servicio público |18| y las rentas que su actividad genera deben ser utilizadas para el bien común.

La política aplicada hasta ahora por el BCE, por los otros bancos centrales y por los gobiernos, ha llevado a un enorme aumento de la deuda pública como resultado de varios factores interrelacionados: el coste del rescate de los bancos; el coste de la crisis de la que son responsables los bancos centrales, los gobiernos, los bancos privados y otras grandes empresas; la prohibición que tienen los Estados de tomar prestado del Banco Central; la continuidad de las exenciones fiscales a las grandes corporaciones y a los muy ricos... Esto da un claro carácter de ilegitimidad a una parte muy importante de la deuda pública. En particular, la deuda pública contraída para salvar a los bancos es claramente ilegítima y debe ser repudiada. Una auditoría ciudadana debe determinar las otras deudas ilegítimas, ilegales, odiosas, insostenibles... |19| y promover una movilización tal que pueda tomar forma una alternativa anticapitalista creíble.

En este contexto, la política del BCE es a la vez: ilegítima, odiosa, insostenible e ilegal. Es ilegítima porque favorece a una ínfima minoría de la población, que además es la responsable de la crisis y que saca beneficios de ella. Es ilegítima porque daña a la abrumadora mayoría de la población. La política del BCE es aún más ilegítima, ya que aquellos que la conciben son conscientes de todo lo anterior. En el caso de los países sometidos a memorandos impuestos por la Troika, en la que el BCE es un actor central, esta política es odiosa porque viola las convenciones y los tratados sobre los derechos humanos (económicos, sociales, civiles y políticos) y es impuesta por instituciones que no recibieron el poder por parte del pueblo para realizar este tipo de actos. Esta política también es insostenible |20| porque conduce al empobrecimiento de gran parte de la población, al deterioro de la salud y de la educación pública, al aumento del desempleo… Finalmente, esta política es ilegal ya que no respeta los estatutos del BCE (que, por otra parte, reprobamos), Por ejemplo, sin ser exhaustivos, el BCE no tiene ningún mandato en sus estatutos que le permita intervenir en las relaciones del trabajo. Sin embargo, permanentemente, trata de dictar cambios en las leyes laborales.

Es necesario revisar por completo la política monetaria así como el estatuto y la práctica del BCE. El BCE y los bancos centrales, en general, deben ser capaces de financiar directamente a los Estados con el fin de lograr los objetivos sociales y ambientales que garanticen la satisfacción de las necesidades básicas de las poblaciones. La financiación directa por el BCE y los bancos centrales no es suficiente en sí misma, debe tener una dimensión social y servir al interés general. En efecto, si Estados Unidos y el Reino Unido están financiando su deuda de manera significativa mediante sus bancos centrales |21|, no se puede decir que esta política se lleve a cabo considerando el interés de la mayoría de su población.

La movilización ciudadana y la auto-organización social son el requisito sine qua non para la implementación de un programa que ponga fin a la crisis y que favorezca a los pueblos1. Sin ellos, no habrá una solución emancipadora real a la crisis actual.

Notas

|1| Atención, si el fracaso es evidente en términos de objetivos oficiales, no ocurre lo mismo si se tiene en cuenta la agenda oculta del BCE y de los líderes europeos. El objetivo de los líderes europeos de los países más fuertes y de los dirigentes de las grandes corporaciones, en esta etapa de la crisis, no es impulsar el crecimiento y reducir las asimetrías entre las economías fuertes y débiles de la UE. Al contrario, se felicitan de la existencia de un espacio económico, comercial y político común donde se benefician de la caída de la Periferia y de los sacrificios impuestos a todos los asalariados de Europa para mejorar la rentabilidad empresarial y ganar puntos en términos de competitividad. Para avanzar en la mayor ofensiva desde la Segunda Guerra Mundial en el ámbito europeo contra los derechos económicos y sociales de la mayoría de la población, los gobiernos y la patronal utilizan varias armas: el dramático aumento del desempleo, el reembolso de la deuda pública que aumentó fuertemente, la búsqueda de un presupuesto equilibrado como pretexto para los severos recortes en el gasto social y los servicios públicos, y la búsqueda de la mejora de la competitividad de los Estados miembros de la UE, cada uno con respecto al otro y a los competidores mundiales. Desde este punto de vista, la política del BCE no es un fracaso. Volveré sobre el tema en artículos posteriores. Véase igualmente Bancocratie, capítulo 33.

|2| http://www.lesechos.fr/finance-marches/marches-financiers/0203688232137-litalie-en-recession-pousse-les-taux-allemands-a-un-plus-bas-historique-1030888.php#gauche_article

|3| Le Monde, «L’arsenal de Mario Draghi contre la déflation», 6 de junio de 2014, http://www.lemonde.fr/idees/article...

|4| El BCE comenzó a bajar su tipo de interés director por escalones sucesivos a partir de 2008. En octubre de 2008 se elevaba al 3,75 %. Véase: https://www.banque-france.fr/econom...

|5| Se trata de los tipos de interés de títulos soberanos a 10 años. Las tipos para los otros países a fines de junio de 2014 se elevaban al 1,75 % para Francia, 1,86 % para Bélgica, 2,75 % para España, 2,85 % para Italia, 3,57 % para Polonia, 3,60 % para Portugal,…

|6| He explicado eso en http://cadtm.org/Los-bancos-se-la-j..., publicado el 11 de julio de 2013; http://cadtm.org/Los-bancos-y-sus-f..., publicado el 13 de septiembre de 2013. Véase también mi libro Bancocratie, Aden, Bruselas, capítulos 8 y 9.

|7| El 5 de junio de 2014, el BCE había decidido por primera vez en su historia imponer a los bancos un coste por los depósitos que mantenían en la entidad. El BCE había fijado entonces dicho coste en un 0,10% o, dicho de otra manera, había decidido remunerar esos depósitos a una tasa del – 0,10 %, lo que es lo mismo. Conviene recalcar que en noviembre de 2008, el BCE remuneraba los depósitos al + 2,75%. Dicha tasa ha sido progresivamente rebajada desde entonces hasta alcanzar el 0% en julio de 2012. Véase https://www.banque-france.fr/econom... Desde 2008, tales bajadas sucesivas tenían como objetivo oficial impulsar a los bancos a prestar su liquidez a los agentes de la economía real: PYME, hogares, grandes empresas industriales… Lo mínimo que podemos decir es que esta receta no funciona.

|8| Ver en la página web del BCE: «In this longer-term refinancing operation, the rate at which all bids are satisfied is indexed to the average minimum bid rate in the main refinancing operations over the life of the operation», http://sdw.ecb.europa.eu/servlet/de...

|9| En 2013, en Europa, las emisiones de todos los tipos de ABS, tomados en conjunto, han disminuido el 38 % con respecto a 2012 (Financial Times, 18 de febrero de 2014). En 4 años, la caída fue de ¡más del 80 % ! (Financial Times, 3 de septiembre de 2013)

|10| Ver La Tribune, 4 septiembre de 2014, http://www.latribune.fr/actualites/...

|11| En el primer artículo de la serie: « Los Estados al servicio de los bancos con el pretexto del « Too big to fail » escribí: “El BCE compra iguamente obiligaciones (covered bonds) emitidos por los bancos privados para financiarse. Se trata de una ayuda bastante importante del BCE a los bancos, quienes se encuentran ante graves problemas para financiarse en los mercados. Esta ayuda es claramente silenciada en los medios. Desde el estallido de la crisis, el BCE compró por valor de 76 mil millones de euros en cédulas hipotecarias (covered bonds) que tenían una mala calificación (BB\1, lo que quiere decir que las agencias de calificación no confiaban en la salud de los bancos que las habían emitido. A fecha de 18 de marzo de 2014, el BCE detentaba 52 mil millones de euros en cédulas hipotecarias (covered bonds) de los bancos. Es un monto muy importante si lo comparamos con el volumen de emisiones de estas obligaciones por los bancos. En 2013, ascendió a apenas 166 mil millones de euros, una caída del 50% con relación a 2011”. Ver http://cadtm.org/Las-masivas-ayudas...

|12| Ver La Tribune, 4 septiembre de 2014, http://www.latribune.fr/actualites/...

|13| Citado por Le Monde del 7 de junio de 2014.

|14| Varias burbujas especulativas se expanden y amenazan con estallar: la burbuja del mercado de valores, la burbuja de las materias primas, la nueva burbuja inmobiliaria, la burbuja en bonos del Tesoro o bonos de empresas,... Véase Eric Toussaint, Bancocratie, Aden, Bruselas, 2014, capítulo 38.

|15| Financial Times, «European Corporate buybacks sink to 2009 lows», 2 de noviembre de 2012. El artículo se refiere a los cálculos de Thomson Reuters. Según The Economist, las empresas canadienses tenían 300.000 millones de dólares en efectivo en 2012, o sea, un 25 % más que en 2008. El problema se extiende a todos los países más industrializados: en Japón, en 2012, las empresas mantienen en efectivo el equivalente a 2,8 billones de dólares, esto es, ¡un 75 % más que en 2007! (The Economist, «Dead money. Cash has been pilling up on companies balance-sheets since before the crisis», 3 de noviembre de 2012).

|16| Véase especialmente Financial Times, «Draghi coaxes politicians to take lead in next batch of reforms», 11 de julio de 2014.

|17| BPI, 84º Informe Anual, 1 de abril de 2013–31 de marzo de 2014, Basilea, 29 de junio de 2014, p. 17 http://www.bis.org/publ/arpdf/ar201...

|18| El sector bancario debería ser totalmente público, con la excepción de un pequeño sector de cooperativas con las que podría coexistir y colaborar.

|19| Véase un panorama de los movimientos contra la deuda en España: artículo de Sergi Cutillas (Plataforma Auditoria Ciudadana de la Deuda- PACD, en http://auditoriaciudadana.net/2014/.... También: PACD, La Auditoria Ciudadana de la Deuda, una herramienta democrática y participativa, en http://cadtm.org/La-Auditoria-Ciuda..., publicado el 14 de agosto de 2014. Ver en francés: CAC, « Que faire de la dette ? Un audit de la dette publique de la France », mayo de 2014, http://www.audit-citoyen.org/wp-con.... Para Bélgica véase: ACiDe, « BRISER LE CERCLE VICIEUX DE LA DETTE ET DE L’AUSTÉRITÉ », mémorandum de la auditoría ciudadana de la deuda en Bélgica, Abril 2014, http://www.auditcitoyen.be/wp-conte...

|20| En el plano económico, esta política es sostenible desde el punto de vista del interés de los capitalistas, pero es insostenible desde el punto de vista de los derechos humanos.

|21| En los últimos años, la Fed ha comprado por más de 2,4 billones de dólares bonos del Tesoro de Estados Unidos (a partir de octubre de 2014, el volumen de bonos del Tesoro en poder de la Fed llegará a los 2,45 billones de dólares), que representa el 18 % del volumen total de bonos del Tesoro en circulación. Fuente: Natixis, EcoHebdo, 25 de julio de 2014, nº 29, http://cib.natixis.com/flushdoc.asp.... Atención, contrariamente a la creencia generalizada, la Fed no compra le compra bonos directamente al Tesoro, sino que los adquiere a través de operaciones de mercado abierto (open market) a los bancos privados que los han adquirido previamente. Véase la legislación de Estados Unidos relativa a este tema: http://www.federalreserve.gov/about...

Eric Toussaint, profesor de la Universidad de Lieja, preside el CADTM Bélgica y es miembro del consejo científico de ATTAC Francia. Es autor de los libros, entre otros: Bancocratie, Aden, 2014, http://cadtm.org/Bancocratie; Procès d’un homme exemplaire, Editions Al Dante, Marseille, 2013; Una mirada al retrovisor: la ideología neoliberal desde sus orígenes hasta la actualidad, Icaria editorial, Barcelona, 2010.

Traducción: Guillermo Parodi y Antonio Sanabria. Revisión: Griselda Pinero, Raúl Quiroz y Éric Toussaint

http://cadtm.org/Super-Mario-2-0-a-favor-de-los,10566


"Draghi contra el estancamiento”

Michael Roberts

Después de que el Banco Central Europeo (BCE) anunciase la batería de medidas para la expansión crediticia en la reunión de su consejo ayer, 5 de junio, las bolsas europeas tocaron máximos de los últimos seis años, al tiempo que Wall Street alcanzaba también un nuevo récord. De hecho, el índice FTSE de renta variable mundial superó su anterior pico, alcanzado a finales de 2007 cuando la crisis financiera empezaba a desplegarse. A los inversores bursátiles (e inmobiliarios) les encantan las noticias sobre bajadas en los tipos de interés de los préstamos y crédito barato de todo tipo para invertir.

A Mario Draghi, presidente del BCE, le preocupa que la economía de la Eurozona no solo no esté recuperándose sino que incluso se encuentre en riesgo de deslizarse hacia una espiral de deflación por sobreendeudamiento (debt-deflation). De modo que las últimas medidas: rebaja de los tipos de interés, préstamos baratos a cuatro años a los bancos si estos prestan a su vez a las pequeñas empresas y el anuncio sobre posibles compras directas de bonos a la banca (la llamada ‘flexibilización cuantiativa’ (quantitative easing, QE), están diseñadas para impulsar la economía y reducir el valor del euro frente a otras monedas, para así ayudar a las exportaciones europeas, elevar la inflación y, de este modo, los beneficios empresariales.

El BCE empeoró sus previsiones sobre crecimiento en la Eurozona a solo un 1% por ciento este año e incluso espera que el crecimiento del PIB real esté todavía por debajo del 2% en 2016 (1,8% según sus previsiones). En cuanto a la inflación, tiene el mandato de mantener la inflación en la Eurozona por debajo del 2% anual. No tendrá problemas con ello. Al revés, la tasa de inflación está cayendo en lugar de subir. El BCE espera que se sitúe en 0,7% el presente año y en solo un 1,4% en 2016, y ello suponiendo que la ‘recuperación’ y sus medidas de flexibilización crediticia funcionen.

¿Puede este abaratamiento del crédito cambiar las cosas y estimular la economía capitalista, y no solo los mercados de acciones, bonos y propiedad inmobiliaria? Bueno, todas las medidas introducidas hasta el momento por el Banco de Inglaterra, el Banco de Japón y el BCE han fallado en su propósito de impulsar el crédito industrial. La ausencia de préstamos de la banca comercial a las empresas (y en particular, a las pequeñas empresas) es negativa.

La creencia de la economía convencional (en especial, en sus ramas monetarista y keynesiana) según la cual, bajos tipos de interés y crédito abundante pueden poner en marcha la economía capitalista continúa demostrándose errónea. Lo que importa para las empresas es si las ventas y los beneficios aumentan suficientemente para que la inversión y el endeudamiento valgan la pena. Por el contrario, las grandes empresas de las principales economías han estado acumulando efectivo en paraísos fiscales y solicitando créditos (aumentando así la deuda mediante emisiones de bonos) para volver a comprar sus propias acciones, incrementando su precio y pagando así mayores dividendos a los accionistas.

Pero es la demanda de créditos y no su oferta lo que importa. Más crédito en un entorno de baja rentabilidad en Europa, austeridad y caída del ingreso real supone un esfuerzo en vano. Para usar un cliché, puedes llevar a un caballo al agua pero no puedes hacer que beba. Muchas empresas no están dispuestas a invertir mientras la rentabilidad se mantenga inferior a los niveles previos a la Gran Recesión. Este es el caso de las principales economías, incluso en los Estados Unidos, donde la masa de beneficios nominales (en relación al PIB) se ha situado en niveles récord. Y como ya señalé en un post anterior, los beneficios en los Estados Unidos han empezado a reducirse.

Al mismo tiempo, los salarios reales están descendiendo en la mayor parte de Europa, Reino Unido y Japón, y estancándose en los Estados Unidos. No es este un entorno apropiado para la acumulación de capital.

Las últimas cifras para la llamada Cuenta Financiera (Flow of funds) de la economía estadounidense revelan que, aunque el endeudamiento total en relación al PIB se ha reducido desde su último pico en 2009, esto se debe solamente a las quiebras y ‘desapalancamiento’ bancario y a los impagos y ejecuciones hipotecarias de las familias. La deuda de las empresas ha ido aumentando a medida que estas emitían más bonos para volver a comprar sus propias acciones y aumentar dividendos para sus accionistas. La recuperación económica sigue siendo “ficticia” en buena medida.

Ya he argumentado en el pasado que la reducción de la deuda de las empresas es parte necesaria del proceso de devaluación del capital y restauración de la rentabilidad para un acumulación sostenida. Como los economistas del Bank of America han apuntado recientemente: “desde nuestro punto de vista, el requerimiento de un mayor ajuste en los balances financieros del sector privado (no-bancario) pesa sobre las perspectivas de inversión”. El nivel de endeudamiento había alcanzado niveles sin precedentes antes de la Gran Recesión. Pero unos tipos de interés de los bancos centrales cercanos a cero han incentivado a las grandes empresas a endeudarse incluso más. Esto plantea un riesgo futuro: si los tipos de interés empezasen a subir, muchas compañías se verían abocadas a la bancarrota.

Los datos de la Cuenta Financiera también muestran que las grandes compañías estadounidenses mantienen grandes superávits en lugar de invertir en tecnología (bloque rojo). De modo que la economía de los Estados Unidos no es capaz de expandirse (línea negra en descenso) a la tasa que lo hizo entre 2002 y 2008. Al contrario, el gasto de las empresas en la economía real se ha estancado y la economía norteamericana no ha logrado crecer demasiado (repunte de la línea negra) desde 2009.

El crecimiento económico en las principales economías continúa atascado muy por debajo de la tendencia pese a los esfuerzos de los bancos centrales. Estados Unidos está algo por encima del 2% anual, al igual que Japón (y probablemente el Reino Unido), mientras que, según el BCE, la Eurozona solo logrará una tasa cercana al 1%.

¿Cambiarán este hecho las medidas del BCE? Bueno, no han funcionado en ningún otro lugar, excepto para ayudar a los inversores ricos en los mercados bursátiles (la riqueza de las familias estadounidenses se ha incrementado un 10% el pasado año, como resultado de los mayores precios de los activos financieros e inmobiliarios). De hecho, si el BCE tiene éxito en aumentar las tasas de inflación y reducir el valor del euro, esto solo traerá malas noticias para la familia media europea. En Japón, las medidas del BdJ han impulsado la inflación, pero no han reducido el desempleo ni aumentado los salarios. De modo que el ‘índice de miseria’ de Japón (desempleo más tasa de inflación) ha alcanzado su máximo de los últimos 30 años!

Los gobiernos en Europa están empezando a hablar de nuevas medidas de estímulo fiscal, así como de estímulos monetarios por parte del BCE. Pero, al igual que en Japón, lo anunciado por el gobierno español esta semana consiste principalmente en reducir los impuestos a los beneficios de las grandes empresas, no en impulsar la economía real o reducir el desempleo. Si se parte de la premisa que solo es posible actuar en un marco capitalista, y que no habrá un incremento de la inversión sin una mayor rentabilidad, el recorte impositivo a las empresas parece tener sentido. Sin embargo, no ha servido hasta el momento para hacer que las cosas funcionen.

Irónicamente, las medidas del BCE no redujeron el valor del euro frente al dólar y la libra como se esperaba. Ello se debe a que los Estados Unidos y otros gobiernos trataron de depreciar también sus monedas y los inversores no se convencieron de que el BCE hubiera hecho lo suficiente. Así que la parte más importante del plan del BCE, un euro más barato, no se ha producido de momento. Todo gobierno desea una moneda más débil para estimular sus exportaciones en un contexto de desaceleración del comercio mundial (véase mi post) -una verdadera carrera hacia el abismo entre monedas.

11/6/2014

http://thenextrecession.wordpress.com/2014/06/06/draghi-fights-the-drag/


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