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diumenge 10 d’agost de 2014 | Manuel
Liberación nacional y bolchevismo: la aportación de los marxistas de la periferia del Imperio Zarista.

Eric Blanc

La perspectiva desde las regiones periféricas del Imperio Zarista nos obliga a repensar muchas presunciones largamente sostenidas sobre las revoluciones de 1905 y 1917, así como la evolución de muchos análisis marxistas sobre la liberación nacional, la lucha campesina, la revolución permanente, y la emancipación de las mujeres.

Este artículo analiza los debates socialistas sobre la cuestión nacional hasta 1914. Sostengo en él que la estrategia del marxismo anti-colonial que se acabó imponiendo fue elaborada por primera vez por los socialistas de las nacionalidades periféricas del Imperio Zarista, no por los bolcheviques. Lenin y sus camaradas fueron por detrás de los marxistas no rusos en este tema crucial incluso hasta después de haber comenzado la Guerra Civil. Esta debilidad política ayuda a explicar el fracaso bolchevique a la hora de establecer raíces en los pueblos dominados del Imperio Zarista.

Por ello, los bolcheviques fueron o bien demasiado débiles numéricamente y / o indiferentes a las aspiraciones nacionales para liderar con éxito las revoluciones socialistas en la periferia del imperio, lo que facilitó el aislamiento del gobierno de los trabajadores rusos y el posterior ascenso del estalinismo.

Habida cuenta de que los activistas de hoy continúan deduciendo de la Revolución Rusa lecciones sobre cómo luchar con éxito contra el capitalismo, el debate sobre este tema tiene importantes implicaciones para la práctica política contemporánea.

¿Quiénes fueron los marxistas de la periferia del Imperio Zarista?

Nuestra comprensión del movimiento revolucionario en Rusia sigue estando distorsionada por la marginación historiográfica de los partidos socialistas de las nacionalidades dominadas del imperio. [1]

Como los rusos étnicos no suponían más del 42% de la población, no debe ser una sorpresa que la mayoría de los socialdemócratas (SDs) perteneciesen a partidos nacionales (no-rusos). [2] De hecho, los mencheviques y los bolcheviques sólo representaban en conjunto alrededor del 22% de los marxistas de la Rusia imperial. (Ver Tabla 1)

Sin embargo, los partidos nacionales socialdemócratas han sido marginados tanto por la historiografías académica como la socialista. Durante décadas, si los historiadores occidentales mencionaban las zonas fronterizas del Imperio, por lo general era para describirlas como víctimas de la dominación bolchevique. [3]

Esta interpretación reflejaba la suposición de que el marxismo no tiene en cuenta per se la opresión nacional, y por lo tanto el impacto y la influencia de los SDs de la periferia fueron convenientemente olvidados. Los socialistas, tanto trotskistas como estalinistas, han rechazado de manera similar a los marxistas de la periferia, porque un análisis serio de sus perspectivas rompería el axioma de que los bolcheviques fueron unos defensores consistentes y pioneros de la liberación nacional. [4] Un ejemplo típico a este respecto es el socialista británico Alan Woods al afirmar que, "sin una posición clara y de principios sobre la cuestión nacional [los bolcheviques] nunca hubieran podido conducir a la clase obrera a la conquista del poder". [5] Estas interpretaciones simplifican una realidad mucho más compleja y pasan por alto la contribución de los marxistas de la periferia del Imperio Zarista.

En los primeros años del siglo XX, la política de Iskra -una fracción socialdemócrata predominantemente compuesta por marxistas rusos o rusificados- de construir un partido revolucionario centralizado en todo el territorio la puso en rumbo de colisión con los partidos marxistas no rusos. La política organizativa de Iskra es a menudo interpretada erróneamente como la simple continuación de las tradiciones populistas. [7] Pero, de hecho, la organización populista Voluntad del Pueblo colaboró como organización hermana con El Proletariado Polaco, el primer partido marxista del imperio, y rechazó explícitamente una fusión organizativa por las siguientes razones:

"Al respetar la independencia y el libre desarrollo de todas las naciones, [el Comité Ejecutivo de la Voluntad del Pueblo] reconoce que las diferencias en las condiciones sociales entre los pueblos de Rusia y Polonia no permiten idénticos medios en los trabajos preparatorios de los socialistas rusos y polacos. En consecuencia, la fusión completa [de los dos partidos] probablemente inhibiría la actividad de los socialistas rusos y polacos, limitando su libertad a la hora de seleccionar los métodos más apropiados de organización y lucha". [8]

El precedente de este enfoque se consolidó aún más en 1897, cuando la socialdemocracia del imperio austríaco se federó en seis partidos nacionales. [9] La mayoría de los SDs en la periferia del Imperio Zarista defendieron este punto de vista organizativo, como lo hicieron los socialistas revolucionarios rusos (SR). [10] Para citar un ejemplo, el congreso fundacional del Partido Obrero Socialdemócrata letón (LSDSP) llamó a constituir un partido marxista federal en el Imperio Zarista, con el argumento de que:

"Dado que la vida de todas las naciones se establece y desarrolla históricamente en diferentes condiciones económicas, ya que cada país tiene su propia lengua, su propia cultura, y se diferencia de los demás, incluso en relación con su estructura de clase, sólo su propia organización socialdemócrata del proletariado nacional puede hacer avanzar los intereses de clase de su proletariado". [11]

La perspectiva de Iskra rompió con estos sentimientos federalistas generalizados y refleja una seria subestimación del hecho de que Rusia era un imperio, no un estado-nación. Fue particularmente problemática dado que los movimientos obreros y socialistas eran mucho más fuertes en la periferia que en el centro hasta la Revolución de 1905. [12] Por ejemplo, el Bund judío había reclutado 30.000 miembros hacia 1903, mientras que la SD rusa tenía a lo sumo unos pocos miles. [13] Mientras que el movimiento socialista en Rusia Central se mantuvo débil y atomizado a la vuelta del siglo, muchos SDs periféricos ya habían superado la fase de círculos desconectados y habían construido partidos fuertes, centralizados en el ámbito regional. Sus objeciones no fueron a la "centralización" como tal, sino a que es "centralización" debiera extenderse a todo el imperio. [14]

La ruptura del Bund con el Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia (POSDR) en 1903 no solo refleja diferencias organizativas importantes con Iskra, sino también políticas. [15] A raíz del programa de Częstochowa en 1902, Lenin rechazó la afirmación del Bund de que el "anti-semitismo ha echado raíces en la masa de los trabajadores", como algo "infantil", con el argumento de que el antisemitismo correspondía a los intereses de la burguesía, no del proletariado. [16] Lenin, Trotsky, Mártov y otros iskristas defendían la igualdad jurídica para todos, pero se opusieron a la propuesta del Bund de incluir explícitamente la igualdad lingüística en el programa del partido. [17] Por otra parte, argumentaron que una asimilación no forzada era la única forma de acabar con la opresión de los judíos. [18] El dirigente del LSDSP letón Pēteris Stucka señaló que la defensa de Iskra de "la necesidad de asimilar a las pequeñas etnias (es decir, la necesidad de rusificarlas)" era compartida por los funcionarios y los liberales rusos, lo que le llevó a concluir que lo que “está detrás claramente de la máscara de antinacionalismo [marxista] es un auténtico nacionalismo". [19]

La oposición de Lenin en general a la autonomía y el federalismo a nivel gubernamental fue igualmente problemática. [20] En el congreso de 1903, se opuso a una resolución para apoyar la "autonomía regional", argumentando que "podría interpretarse en el sentido de que los socialdemócratas quieren partir en trozos el estado”. [21] Lenin argumentó que la "desintegración de Rusia” defendida por el Partido Socialista Polaco (PPS) es y seguirá siendo una frase vacía, siempre y cuando el desarrollo económico continúe aglutinando las diferentes partes de un todo político de manera cada vez más estrecha". [22] A pesar de que justificó esta posición con numerosas citas del principal marxista europeo, Karl Kautsky, las propuestas políticas concretas de Lenin eran significativamente menos complacientes con las aspiraciones nacionales. [23] Es más, Lenin -a diferencia tanto de Kautsky como de Marx-, no defendía la independencia de Polonia. [24] Por el contrario, los predecesores populistas de Iskra, Tierra y Libertad, habían defendido que, "tenemos el deber de promover la disolución del actual imperio ruso". [ 25]

La tensión entre el apoyo sincero de Iskra a la igualdad nacional y el deseo de preservar el marco territorial más amplio posible ayuda a explicar su interpretación vaga, sin compromiso, del derecho de las naciones a la autodeterminación. Esta consigna se había convertido en parte de la ”ortodoxia" marxista al ser adoptada por el Congreso de Londres de 1896 de la Segunda Internacional, pero su significado seguía sin estar claro.

De hecho, el grado de la confusión terminológica se refleja en el uso del término "autonomía" en las versiones en francés e inglés de la resolución de 1896, aunque el texto alemán se refiere a la "autodeterminación" (Selbstbestimmungsrecht). [26] Casi todos los socialistas en el Imperio Zarista -con la notable excepción de Rosa Luxemburgo y sus partidarios- apoyaban la autodeterminación nacional, pero la manera en que debía concretarse políticamente este concepto desataba acalorados debates. [27] Mientras que Lenin y otros iskristas consideraban la defensa en general de la consigna como suficiente políticamente, la mayoría de los SDs de las nacionalidades sostenían que tenía que traducirse en reivindicaciones concretas de autonomía nacional, federalismo o independencia.

Su posición se articuló en numerosos folletos y artículos de los socialistas en las zonas periféricas, que superaron el enfoque de sus camaradas rusos teórica y políticamente. Una de las iniciativas más originales fue la de Kazimierz Kelles-Krauz, el principal teórico marxista del PPS polaco, que formuló una estrategia que enraizaba la liberación nacional con la lucha proletaria. Aunque abogaba por la colaboración con los socialistas rusos en la lucha para derrocar al Zar, pedía la disolución del imperio, con el argumento de que incluso una Rusia constitucional no pondría fin a la opresión de los no rusos. [28] A diferencia de los iskristas, Kelles- Krauz distinguía entre el nacionalismo progresista "defensivo y oprimido" de los polacos y el nacionalismo "ofensivo y opresivo" de los rusos. [29] Sin embargo, lejos de abogar por la colaboración de clases, sostenía que solo se podría conquistar la independencia a través de la auto-organización y la movilización del proletariado, dado que la burguesía nativa, por temor a sus trabajadores, había dejado de luchar por la democracia política. [30] Su lema era: "una Polonia independiente por el bien del proletariado, no un proletariado por el bien de la independencia de Polonia". [31]

En un período en el que el socialismo seguía siendo un objetivo lejano, ambiguo para muchos SDs, Kelles- Krauz fue el primer marxista en el siglo XX que estableció una relación directa entre la lucha por la liberación nacional y la revolución socialista como una tarea inmediata. (Por el contrario, la famosa teoría de la revolución permanente de Trotsky de 1906 ignoraba por completo las luchas de los pueblos oprimidos por la autodeterminación). [32] En 1902 Kelles-Krauz escribió, "nuestro deber sagrado en cada ciudad, en cada barrio, donde se expulse al ejército y las autoridades zaristas será proclamar de inmediato una república socialista en la que todas las grandes industrias se convertirán en propiedad de la nación". [33] “No es posible predecir”, escribió, si la revolución polaca progresará hacia la "dictadura del proletariado” o si las "conquistas sociales de la insurrección" serán "parcialmente revertidas" con una vuelta a la propiedad privada de los medios de producción, ya que "en gran medida depende" de la dinámica de la lucha revolucionaria en Occidente. [34]

Esta posición contaba con algunos precedentes entre los socialistas polacos. Ya en 1891, la Comuna Socialista Nacional había declarado que:

"La revolución política, con el objetivo de liberar a Polonia del yugo extranjero, y la revolución social, con el objetivo de liberar al proletariado polaco de la opresión económica, deben llevarse a cabo de forma simultánea. La primera no puede tener lugar sin la segunda, la segunda es imposible sin la primera". [35]

La primera organización en todo el imperio en este período que defendió que la revolución rusa debía derrocar inmediatamente el capitalismo fue también en gran medida producto de la periferia. Los Socialistas Revolucionarios Maximalistas - cuya organización data de 1904, con sede en Bialystok, una ciudad predominantemente judía en el noroeste del Imperio - llamaban a la creación inmediata de una "república obrera": es decir, la "toma del poder por la clase trabajadora en la ciudad y el país” y la expropiación de las fábricas, las minas y las haciendas de los terratenientes “por el bien público”. Tal revolución conduciría a una "revuelta global del trabajo contra el capital", que es la razón por la que los "trabajadores de Occidente” miran al proletariado de Rusia y la "burguesía mundial" le teme y odia. [36] Sobre la cuestión nacional, los SR-maximalistas defendían el federalismo, la descentralización y el derecho a la separación, aunque, al igual que muchos socialistas-revolucionarios, ponían en primer plano la lucha "de toda Rusia” más que la liberación nacional per se. [37]

La Revolución de 1905 en la periferia

Aunque un análisis detallado de 1905 va más allá del alcance de este artículo, hay que destacar la mezcla particularmente explosiva de descontento nacional y social en las zonas fronterizas. De hecho, la revolución avanzó mucho más- y la influencia de los marxistas fue mucho mayor - en la periferia que en el centro, lo que subraya la gravedad de las insuficiencias de los bolcheviques a la hora de construir una base social más allá de los rusos étnicos. [38]

En Bakú, Hummet, el primer partido socialista de y para una población musulmana del mundo, dirigió huelgas militantes de trabajadores petroleros y pesqueros azeris y persas y desempeñó un papel dirigente en la revolución que derrocó al Shah de Irán en 1909. La fascinante historia de Hummet refuta el prejuicio común de que los pueblos musulmanes han sido históricamente impermeable a las ideas socialistas. También contradice el argumento de los bolcheviques de que los partidos marxistas de grupos nacionales específicos como Hummet o el Bund (a diferencia de las organizaciones territoriales multiétnicas) fueron obstáculos inherentes en la lucha para unir a la clase obrera. De hecho, los hummetistas jugaron un papel clave en la construcción de la unidad (a menudo débil) entre los trabajadores musulmanes y sus compañeros de trabajo armenios o rusos, y la influencia de corta duración de los bolcheviques entre los trabajadores musulmanes en 1906-1908 coincidió con su colaboración y participación dentro de Hummet. [39]

En Finlandia, el Partido Social Demócrata, junto con la Federación de Mujeres Trabajadoras, lideró las manifestaciones masivas y las huelgas que consiguieron restaurar la autonomía de Finlandia y la convirtieron en la primera entidad política nacional del mundo con sufragio universal femenino. Décadas antes de surgieron entre las feministas estadounidenses las teorizaciones sobre la "interseccionalidad", los socialistas finlandeses lucharon simultáneamente por los derechos de las mujeres, el fin de la opresión nacional y la eliminación de la explotación de clase. Como señaló Hilja Pärssinen - una dirigente central del movimiento de mujeres trabajadoras y del socialista en Finlandia y una estrecha colaboradora de Clara Zetkin y de Alexandra Kollontai - las mujeres finlandeses fueron capaces de ganar el sufragio bajo liderazgo socialista en gran parte debido a su papel clave en la lucha nacional contra la rusificación, que se inició en 1899 y la huelga general en la revolución de 1905. [40]

Polonia fue testigo del movimiento obrero más militante del Imperio, en la insurrección de junio en Lodz y el establecimiento de un gobierno de los trabajadores en las regiones mineras a finales de 1905. [41] Los acontecimientos más dramáticos tuvieron lugar en Georgia y Letonia, donde los SDs dirigieron insurrecciones masivas de trabajadores, campesinos y trabajadores agrícolas, que culminaron con la toma del poder en gran parte del campo y muchas ciudades pequeñas a finales del año. [42]

La profundidad y radicalidad de 1905 en la periferia del Imperio Zarista desafía mitos historiográficos clave, como la idea de que los bolcheviques fueron los primeros marxistas que tomaron en serio el potencial revolucionario del campesinado. De hecho, la hegemonía de los SDs de Georgia y Letonia en la revolución rural fue más profunda incluso que la de los socialistas revolucionarios rusos; por el contrario, los bolcheviques no tuvieron ninguna influencia significativa de masas entre los campesinos o trabajadores agrícolas antes de 1917. Tanto los SDs de Georgia y la Spilka - que jugó un papel destacado, aunque algo menor, en el campo en Ucrania - apoyaron la consigna menchevique de “municipalización" de la tierra. En mi lectura de los hechos, sin embargo, el éxito de estos partidos en la revolución agraria fue menos el resultado de sus programas oficiales (los SDs letones ni siquiera tienen un programa agrario formal) que fruto de su compromiso con la organización de las zonas rurales y la articulación flexible y no dogmática de las reivindicaciones locales. [43]

Las insurrecciones en la periferia, además, desafían el consenso historiográfico de que la derrota de la revolución fue el resultado inevitable de la superior fuerza militar del gobierno zarista. Trotsky, por ejemplo, argumentó que "el proletariado ruso fue derrotado en diciembre de 1905, no por sus propios errores, sino por una fuerza más real: las bayonetas del ejército campesino”. [44] Como demostraré en detalle en mi próxima monografía, esta interpretación se contradice con evidencias históricas importantes y se basa en un menosprecio insostenible del "factor subjetivo" de la dirección revolucionaria.

A finales de octubre y noviembre de 1905, la autocracia estaba en gran parte paralizada y probablemente podría haber sido derrocada. La declaración del "Manifiesto de Octubre" del zar había provocado motines generalizados en el ejército, en particular (pero no exclusivamente) en la periferia, pero las organizaciones SDs y SRs en todas las grandes ciudades del imperio no tomaron ninguna medida seria para organizar un levantamiento armado o incluso convocar manifestaciones masivas para desafiar y tratar de ganar a los soldados. Como uno de los participantes en los eventos de Letonia recordó, "hubiera sido posible" tener "incluso a las tropas de nuestro lado", pero “se había perdido la oportunidad". [45] El fracaso de los revolucionarios de golpear cuando el hierro todavía estaba caliente permitió que el régimen retomase la iniciativa finalmente, restableciese una cierta disciplina en el ejército, y arrestase a los dirigentes del Soviet de San Petersburgo. La iniciativa del gobierno provocó en diciembre luchas callejeras descoordinadas en Moscú, la ciudad más importante del Imperio, cuyos socialistas eran los que estaban menos preparados para la insurrección; a su vez, el aplastamiento de los combates en Moscú desmoralizó al movimiento insurreccional en todo el Imperio y la revolución fue derrotada.

En la estela de 1905, el deseo de una colaboración más estrecha entre socialistas condujo a la unificación del Bund judío, el SDKPiL polaco y el LSDSP letona con el POSDR. El nuevo partido fue en la práctica más federalista que centralista, ya que las organizaciones nacionales mantuvieron sus propias organizaciones, direcciones y políticas. Las diferencias subyacentes entre las organizaciones fueron dejadas de lado en vez de resolverse. Así, el congreso de unificación de 1906 reafirmó el principio de la centralización al mismo tiempo que mantenía la conservación de políticas y estructuras organizativas diferenciadas para los marxistas de las nacionalidades periféricas, incluso cuando eran contradictorias con el programa del POSDR en su conjunto. Por ejemplo, el acuerdo de unificación con el Bund aceptaba que era "una organización social-demócrata del proletariado judío ... cuyas actividades no se restringen a un marco regional", al tiempo que afirmaba simultáneamente la oposición general del POSDR a las organizaciones partidarias no territoriales. [46]

Los bolcheviques se acomodaron a este marco más flexible al igual que los SDs de las nacionalidades, en general situados a la izquierda de los mencheviques, y que fueron aliados claves en las luchas faccionales internas. Sin embargo, la base étnica de los bolcheviques siguió siendo reducida: el 78% de sus delegados al congreso del POSDR en 1907 eran rusos. [47] También fue un problema que no actualizasen su programa nacional y se opusieran incluso a la apertura de un debate sobre este tema en el congreso de 1907. [48] A pesar de sus pretensiones de "ortodoxia", Lenin y sus camaradas todavía iban por detrás de Kautsky, quién en 1905 pidió explícitamente que Rusia se transformase en "un estado federal, los Estados Unidos de Rusia". [49] Teniendo en cuenta la continua hostilidad de los bolcheviques al federalismo, no es de extrañar que el Bund fuese el primero que publicase el artículo de Kautsky en ruso. [50]

Los Debates de preguerra

Fue sólo después de 1912 cuando Lenin y algunos de sus camaradas empezaron a repensar sus políticas nacionales, en la medida en que volvió al centro de los debates faccionales. La mayoría de los partidos SDs nacionales, en particular sus bases, rechazaron el reformismo de los liquidadores mencheviques y siguieron defendiendo un marxismo revolucionario “no-faccionalista”. [51] Sin embargo, ninguna de estas organizaciones participó en la conferencia de 1912 en Praga en la que los bolcheviques y los “mencheviques de partido” rompieron con los liquidadores. [52] Varios meses después, la conferencia de Viena llamada del "Bloque de Agosto", dirigida por los principales marxistas de la periferia, Trotsky y los mencheviques resolvió que la autonomía nacional-cultural (la reivindicación de creación de instituciones culturales autónomas para todas las nacionalidades, con independencia de territorio) no estaba en contradicción con el programa del partido. [53]

En respuesta a estos acontecimientos, Lenin movilizó a los relativamente pocos cuadros bolcheviques de la periferia, incluyendo al georgiano Joseph Stalin, para escribir sobre la cuestión nacional como parte de su contraofensiva política. [54] En 1913 y 1914, Lenin publicó sus primeras obras teóricas sobre este tema, dirigidas contra los partidarios de la autonomía nacional y cultural -que, a estas alturas, incluía a la mayoría de los SDs de las nacionalidades - y los luxemburguistas. Los artículos de preguerra de Lenin [55] supusieron un avance importante en varios aspectos. Después de dos décadas de relativo abandono, hacer hincapié en la importancia de la cuestión nacional fue un cambio importante, igual que su nuevo apoyo a la autonomía regional, la promoción de los derechos lingüísticos, y el énfasis en la necesidad de la lucha contra el chovinismo ruso. [56] Sin embargo, las debilidades políticas -junto con el hecho de que las nuevas posiciones de Lenin estaban lejos de ser aceptada por todos sus camaradas - continuó socavando los intentos de los bolcheviques de ampliar su base. [57] Tres cuestiones destacan en particular.

En primer lugar, los escritos bolcheviques de este periodo se basan en la perspectiva de que "el capitalismo desarrollado" disuelve de forma sistemática las divisiones nacionales. Stalin citó aprobatoriamente la afirmación del Manifiesto Comunista de que "las diferencias nacionales y los antagonismos entre los pueblos son cada día menores". [58] Lenin también advirtió que:

"La tendencia histórica del capitalismo mundial es derribar las barreras nacionales, borrar las diferencias nacionales, y asimilar las naciones; una tendencia que se manifiesta cada vez con más fuerza cada década que pasa, y es uno de las mayores fuerzas impulsoras de transformación del capitalismo en socialismo." [ 59]

Sobre esta base, Lenin argumentó que la asimilación continua de los trabajadores de Ucrania en la Rusia zarista era una característica "indudablemente progresista" del crecimiento capitalista. [60] Si bien reconocía que la creación de un Estado ucraniano era una posibilidad histórica, al mismo tiempo Lenin llegaba a la conclusión de que "el carácter históricamente progresista de la ´asimilación´ de los obreros gran rusos y ucranianos será tan indudable como la naturaleza progresiva de la mezcla de nacionalidades en América" [61].

Vinculado a este análisis, Lenin y Stalin denunciaron la lucha por la defensa de las culturas nacionales de los pueblos dominados como una manifestación reaccionaria de nacionalismo burgués. [62] Incluso los aliados de los bolcheviques en el LSDSP letón - la única organización de las nacionalidades de la periferia que se alineó con los bolcheviques en estos años - hicieron desaparecer todas las formulaciones de Lenin sobre la cuestión nacional en el proyecto de programa que este escribió para su congreso de 1914. [63]

Teniendo en cuenta que la historiografía de los debates previos a la guerra sobre la cuestión nacional por lo general se centra en el apoyo o la oposición a las teorías del austro-marxista Otto Bauer, es importante hacer hincapié en que las contribuciones más importantes de las nacionalidades periféricas del zarismo establecieron una orientación distinta. A diferencia de Bauer y los bolcheviques, muchos SDs de las nacionalidades tendían a enfatizar la necesidad de combinar tanto las soluciones territoriales como extraterritoriales nacionales. La afirmación de los bolcheviques de que el capitalismo había difuminado las divisiones nacionales fue generalmente rechazada, al igual que la perspectiva de Bauer de que las naciones son entidades permanentes que se refuerzan aún más gracias al advenimiento del socialismo. [64]

El segundo punto débil más importante de los bolcheviques fue el cambio de su posición post-1905 aceptando el estatus federal de facto de las organizaciones SDs nacionales. Lenin volvió a denunciar el federalismo organizativo e incluso argumentó que las organizaciones SDs no rusas no eran un componente esencial de un partido a escala de todo el Imperio: “¿Es legítimo un SDLP pan-ruso sin las nacionalidades no rusas? Lo es, porque fue un partido de toda Rusia entre 1898-1903, sin polacos y letones, y desde 1903 hasta 1906 sin polacos, letones y el Bund”. [65]

En tercer lugar, Lenin continuó oponiéndose al federalismo estatal, afirmando que los estados grandes eran progresistas y que sólo deberían desmembrarse de forma excepcional [66] Y escribió:

"Los marxistas nunca, bajo ninguna circunstancia, defienden el principio federal o la
descentralización. El gran estado centralizado es un gran paso adelante histórico desde la desunión medieval a la futura unidad socialista de todo el mundo, y sólo a través de ese estado (inseparablemente conectado con el capitalismo), puede haber una vía hacia el socialismo
". [67]

Esta postura, dejando a un lado la diferencia entre un imperio y un Estado-nación, socavó significativamente el atractivo de su defensa de la libre determinación como el derecho a la separación política. [68] El dirigente SD ucraniano Lev Yurkévich respondió que el apoyo generalizado a los estados grandes y el derecho de las naciones a la autodeterminación eran "principios que se excluyen mutuamente”. [69] Sobre la cuestión crucial de la independencia de Polonia, Lenin argumentó que:

Ningún marxista ruso ha pensado jamás en culpar a los socialdemócratas polacos por oponerse a la secesión de Polonia. Estos socialdemócratas erran sólo cuando, como Rosa Luxemburgo, tratan de negar la necesidad de incluir el reconocimiento del derecho a la libre determinación en el Programa de los marxistas rusos". [70]

Este enfoque se concretó en la alianza continua de los bolcheviques con los luxemburguistas en vez de con el mucho más fuerte PPS-izquierda (nombre que adoptó después de que la mayoría del PPS expulsase a su ala nacionalista en 1906-1907), que lideraba un renacido movimiento obrero de masas. [71] Sin embargo, los bolcheviques injustificadamente denunciaron al PPS-I como "nacionalista" y construyeron una alianza con un ala de militantes del SDKPiL (Karl Radek, etc) que se oponían al sectarismo y a las imposiciones antidemocráticas de la dirección exiliada de Rosa Luxemburgo-Leo Jogiches, aunque sin dejar de apoyar su punto de vista sobre la cuestión nacional. [72] El enfoque de los bolcheviques sobre Polonia - y sobre la liberación nacional en general - ayuda a explicar por qué su apoyo en las zonas periféricas del Imperio se limitaba en gran medida a los SDs antipatrióticos. [73]

Conclusión

A pesar de su deseo de construir un partido que representase a todos los trabajadores del Imperio, las raíces de los bolcheviques entre los no-rusos - y sus políticas hacia ellos - fueron notablemente débiles en vísperas de 1917. [74] Aunque ciertamente no fue la única causa de la derrota de la revolución fuera de Rusia central, fue un factor importante. Los bolcheviques estaban demasiado aislados para hacer una apuesta seria por el poder en Georgia, que declaró su independencia [75]. Del mismo modo, en Finlandia los bolcheviques tenían poca influencia sobre el curso de la revolución, que fue aplastada en 1918 [76]. En Ucrania y Azerbaiyán, los gobiernos soviéticos se establecieron prácticamente sin apoyo de los trabajadores de estas nacionalidades y pronto perdieron el poder [77]. Estos fracasos facilitaron una guerra civil prolongada y devastadora que se desarrollo principalmente en las zonas periféricas. [78] La sovietización se impuso finalmente en Georgia, Azerbaiyán y Ucrania en gran medida a través de la intervención del Ejército Rojo, pero la invasión de Polonia en 1920 por el Ejército Rojo fue catastróficamente contraproducente. [79]

Cabe destacar que los principales marxistas europeos, sin excepción, consideraban desde hacía muchas décadas que las regiones no rusas del imperio zarista tenían una importancia central para la expansión internacional de la revolución. [80] La importancia de Polonia - ocupada conjuntamente por Alemania (Prusia) , Austria y Rusia - era, en particular, un viejo tema. Como Kautsky escribió en 1904:

"La cuestión polaca volverá a ser crucial de nuevo ... Los polacos dirigirán sus bayonetas no contra Rusia, sino contra Austria y Prusia, y en la medida en que Polonia sirva a la revolución, se convertirá en un medio no para defender la revolución contra Rusia, sino para llevarla a Austria y Prusia. ... ¿No podrían esas luchas conducir al gobierno del proletariado en Alemania? Y ello tendría repercusiones en el conjunto de Europa". [81]

Sin embargo, fue la dinámica opuesta la que tuvo lugar: las derrotas en las zonas de la periferia, en particular el fracaso de la revolución en Polonia, fueron puntos de inflexión clave en la oleada revolucionaria de la posguerra [82] A finales de 1923, el gobierno soviético se vio varado en un mundo capitalista hostil.

Pero la experiencia de estos reveses, los esfuerzos para construir el poder soviético entre los no rusos, y el flujo de SDs periféricos y revolucionarios nacionalistas hacia los partidos comunistas y la Internacional Comunista provocó una importante revisión del enfoque bolchevique sobre la cuestión nacional. Muchas de las posiciones defendidas primero por los SDs periféricos fueron adoptadas, incluyendo el apoyo al federalismo del Estado y/o las repúblicas socialistas independientes en las zonas periféricas; el rechazo a la asimilación y la promoción activa de la cultura nacional y las escuelas nacionales; y el establecimiento de partidos marxistas independientes en la periferia. [83] Estas nuevas políticas hicieron posible un notable "renacimiento nacional" de los no rusos, que se prolongó hasta la contrarrevolución estalinista en la década de 1930. [84]

En resumen, los bolcheviques en su conjunto superaron serias debilidades en relación con la cuestión nacional sólo después de las derrotas iniciales de las revoluciones obreras en la periferia del imperio. Lenin y sus camaradas finalmente adoptaron gran parte del enfoque de los SDs de las nacionalidades, pero su retraso en hacerlo costó mucho a la revolución. Si los bolcheviques hubieran adoptado esta orientación antes, quizás hubiera sido posible el triunfo de la revolución socialista en los territorios no-rusos del Imperio y, desde allí, haber avanzado a través de Europa y Asia. Aunque los hechos históricos son compatibles con la afirmación de Trotsky de que el ascenso del estalinismo fue causado fundamentalmente por el aislamiento de la revolución, la evidencia sugiere que este aislamiento fue en gran medida el fruto de la debilidad política de los bolcheviques sobre y en las zonas periféricas del Imperio.

Por otra parte, un factor que contribuyó a la derrota de la Oposición de Izquierda a manos de la burocracia estalinista fue su fracaso a la hora de defender las reivindicaciones de los no rusos. En 1923, Trotsky no pudo satisfacer la famosa petición de Lenin de pasar a la ofensiva contra Stalin en relación con la autonomía de Georgia. Ese mismo año, Trotsky rechazó asimismo la propuesta de una alianza contra Stalin que le hacía el principal dirigente bolcheviques entre los pueblos musulmanes, Mirsaid Sultan Galiev, que habían organizado un amplio movimiento de resistencia contra la dominación rusa en las zonas periféricas. En los años siguientes, los numerosos adversarios a Stalin en las nacionalidades periféricas (con la excepción de los comunistas georgianos) por lo general no vieron a la Oposición de Izquierda como un aliado, porque luxemburguistas como Georgy Pyatakov eran dirigentes prominentes dentro de ella, y porque no hizo mención a la cuestión nacional hasta 1927. [85]

Sacar las lecciones de esta experiencia - y del marxismo de las nacionalidades periféricas en general - puede ser de gran valor para afinar la práctica socialista en las luchas actuales de clase, nacionales, y contra la dominación de género.

Notas:

[1] Una versión abreviada de este trabajo se presentó en la conferencia de Toronto de Materialismo Histórico en mayo de 2014. Se basa en las fuentes primarias de investigación en ucraniano, ruso, letón, finlandés y polaco utilizadas para mi próxima monografía sobre la historia de las principales organizaciones marxistas no rusas, Anti-Colonial Marxism: National Liberation and Socialist Revolution in the Czarist Borderlands.

[2] La mayoría de los historiadores, basándose en el censo de 1897, han enumerado el porcentaje de rusos étnicos en el Imperio Zarista en un 43% o 44%. Pero aparte del hecho de que el censo minusvaloraba el numero de polacos, no incluye a las poblaciones de Finlandia, Bukhara o Khiva (unos 6 millones de personas en total). Para las principales conclusiones del censo, ver В.П. Семенова, ed., Россия. Полное
географическое описание нашего отечества (Санкт-Петербург: А.Ф.Девриена, 1913).

[3] Véase Richard Pipes, The Formation of the Soviet Union: Communism and Nationalism, 1917-1923 (Cambridge, MA: Harvard University Press, 1954). Del mismo modo, la historiografía no soviético de las naciones antes dominadas por el Zar ha estado marcada por las denuncias nacionalistas del “Imperialismo bolchevique" Para un ejemplo típico, ver Arveds Schwabe, The Story of Latvia: a Historical Survey (Estocolmo: E. Olofssons Boktryckeri , 1949). Aunque la historia de los SDs de la periferia sigue siendo en gran medida desconocida, se han escrito trabajos pioneros importantes, algunos de los cuales se citan a continuación.

[4] Para un relato soviético clásico, ver Т.Ю.Бурмистрова, Национальный вопрос и рабочее движение в России. (Ленинская политика пролетарского интернационализма 1907-1917 гг..) (Москва: Мысль, 1969).

[5] Alan Woods, Bolshevism—The Road to Revolution (Londres: Wellred Publications, 1999), 398.

[6] Esta lista se compone de las principales organizaciones que se consideraban explícitamente "socialdemócrata", aunque algunas comenzaron como partidos nacionalistas neo-populistas y / o revolucionarios. Su pico de afiliados fue alcanzado por todos los partidos entre 1905 y 1907. Los lectores deben tener en cuenta que el número de miembros de los partidos clandestinos en la Rusia zarista son notoriamente poco fiables, dada la falta de listas de miembros y la tendencia de todos los grupos a exagerar su tamaño. Los miembros citados para los mencheviques no incluye a los SDs georgianos o la Spilka ucraniana dado que actuaban política y organizativamente como partidos independientes, a pesar de su afiliación formal con la facción menchevique de los cuales constituyeron, respectivamente, alrededor del 30% y el 10% del total de los miembros. He compilado esta tabla a partir de las siguientes fuentes: PPS polacos: Anna Zarnowska, Geneza rozłamu w Polskiej Partii Socjalistycznej, 1904-1906 (Warszawa: Państwowe Wydawnictwo Naukowe, 1965), 457; SDKPiL polaco (Socialdemocracia del Reino de Polonia antes de 1899; afiliada a POSDR post-1906): Paweł Samus, Dzieje SDKPiL w Łodzi: 1893-1918 (Łódź: Wydawnictwo Łódzkie, 1984), 69; SDs georgianos (afiliados al POSDR post-1903): Stephen Jones, Socialism in Georgian Colors: the European Road to Social Democracy, 1883-1917 (Cambridge, MA:. Harvard University Press, 2005), 209; LSDP lituano: Leonas Sabaliūnas, Lithuanian Social Democracy in Perspective, 1893-1914 (Durham: Duke University Press, 1990), 114; Bund Judío (Federación General de Trabajadores Judíos de Lituania, Polonia y Rusia post-1901; afiliada al POSDR 1898-1903 y posteriores a 1906): Моисей Григорьевич Рафес, Очерки по истории Бунда (Москва: рабочий Московский, 1923), 161; SDP finés (Partido de los Trabajadores de Finlandia pre-1903): Hannu Soikkanen, Sosialismin Tulo Suomeen: Ensimmäisiin Yksikamarisen Eduskunnan Vaaleihin Asti (Porvoo-Helsinki: Werner Söderström Osakeyhtiö, 1961), 338; RUP Ucrania (Partido Obrero Socialdemócrata ucraniano post-1905): Володимир Головченко, Від "Самостійної України" до Союзу визволення України (Харків: Майдан, 1996), 65; Unión Democrática Social letona (Partido Socialista Revolucionario letón post-1913): Arveds Švābe, Latvijas vestidura, 1800-1914 (Daugava, 1962), 611; Especifistas armenios: И.С. Багирова, Политические партии и организации Азербайджана в начале XX века (1900-1917) (Баку: ЕЛМ, 1997), 232; Bolcheviques: А.И. Уткин "К вопросу о численности и составе РСДРП в 1905-1907 гг.", En А.П.Корелин, ed., Политические партии России в период революции 1905-1907 гг. Количественный анализ (Москва: Академия наук СССР, 1987), 19; Mencheviques (menos la ucraniana Spilka y la SD georgiana):. Ibid; LSDSP letón (socialdemocracia letona post-1906; afiliada al POSDR post-1906): Vitālijs Salda, "Latvijas sociāldemokrātijas organizatoriskās attīstības Daza Tendencias 1905 revolūcijā gada", en Jānis Bērziņš, ed, 1905 Gads latvija: 100 Pētījumi ONU starptautiskas konferences MATERIALI, 2005. gada 11.-12. janvāris, Riga (Riga: Latvijas vestiduras instituta apgāds, 2006), 209; Hummet: mi cálculo aproximado, basado en Исмаил Аловсат оглы Агакишиев, Возникновение и деятельность социал-демократической организации "Гуммет" в 1904-1911 годах (диссертация, Московский государственный университет, 1991); Spilka ucraniana (afiliada al POSDR post-1905): А. Риш, Очерки по истории Украинской социал- демократической "Спілки" (Харьков: Пролетарий, 1926), 25.

[7] Richard Pipes, “Russian Marxism and Its Populist Background: The Late Nineteenth Century,” Russian Review 19, no. 4 (1960): 316-337.

[8] "Ответ Исполнительного Комитета партии Народной воли" Народная воля 10 (1884), en Литература социально-революционной партии "Народной воли" (Типография партии социалистов- революционеров, 1905), 680-681.

[9] Sobre los socialdemócratas de Austria y la cuestión nacional, véase Hans Mommsen, Die Sozialdemokratie und die Nationalitätenfrage im habsburgischen Vielvölkerstaat (Wien: Europa-Verlag, 1963).

[10] La orientación federalista de los socialistas-revolucionarios "les ganó el apoyo de muchos revolucionarios en las zonas periféricas. Mientras los SR han sido a menudo minusvalorados como terroristas y meros populistas, el partido estuvo, de hecho, profundamente involucrado en el movimiento obrero, y la generación más joven de los SR dirigida por Víctor Chernov se veían a sí mismos como socialistas revolucionarios más cerca de método crítico de Marx que la SD “ortodoxa”, una posición surgida al menos en parte por el hecho de que los socialistas-revolucionarios fueron los primeros socialistas rusos en articular muchas de las posiciones finalmente adoptadas por los líderes bolcheviques relativas a la lucha campesina, la revolución permanente, y la liberación nacional. Para la posición SR sobre la cuestión nacional, véase В.М. Чернов "Национальное порабощение и революционный социализм" Революционная Россия 18 (1903), y В.М. Чернов "Национальный вопрос и революция" Революционная Россия 35 (1903). Sobre los SR, SDs, y la lucha nacional en Finlandia, ver Antti Kujala, Vallankumous ja Kansallinen itsemääräämisoikeus: Venäjän sosialistiset puolueet ja suomalainen radikalismi vuosisadan alussa (Helsinki: Suomen Historiallinen Seura, 1989).

[11] "Par attiecībām pret cittautu sociāldemokrātiskām organizācijām" (1904) en Latvijas Komunistiskās partijas kongresu, konferenču plēnumu CK sin rezolucijas lēmumi ONU (Riga: izdevniecība Latvijas Valsts, 1958), 8.

[12] La fuerza del movimiento obrero de masas en la periferia se manifestó en la onda de la huelga general de 1903 en Ucrania y Transcaucasia -lo que ayuda a explicar por qué la mayoría de los comités del POSDR de las zonas periféricas se pusieron del de los mencheviques después de 1903, ya que los bolcheviques eran percibidos como demasiado conspirativos y desdeñosos de las luchas económicas. Estas debilidades bolcheviques fue evidente en la acción obrera más importante antes de la revolución, la huelga general de Bakú de 1904. En el movimiento obrero en este período, además de las estadísticas sobre la débil afiliación al POSDR, el escaso número de trabajadores en sus filas, y las comparaciones con los partidos SDs no rusos, ver И.М. Пушкарева еt аl., Трудовые конфликты и рабочее движение в России на рубеже вв XIXXX. (Санкт-Петербург: Алетейя, 2011), en particular 198-201.

[13] "Отчет о деятельности Бунда за время от съезда IV до V (1901-1903 гг.)" (1903) en К.М. . Андерсон et al, ed, Бунд:. Документы и материалы, 1894-1921 (Москва: РОССПЭН, 2010), 353.

[14] Sobre la historia inicial del PPS, consultar Jan Kancewicz, Polska Partia Socjalistyczna w latach 1892-1896 (Warszawa: Państwowe Wydawnictwo Naukowe, 1984); sobre el SDKPiL, Bronislaw Radlak, Socjaldemokracja Królestwa Polskiego i Litwy w latach 1893-1904 (Warszawa: Państwowe Wydawnictwo Naukowe, 1979); sobre el Bund, Н.А. Бухбиндер, История еврейского рабочего движения в России (Ленинград: издательство Академическое, 1925); sobre el PSD finlandés, Hannu Soikkanen, Kohti kansanvaltaa 1: Suomen Sosialidemokraattinen Puolue 75 vuotta, osa 1 1899-1937 (Helsinki: Suomen Sosialidemokraattinen Puolue, Puoluetoimikunta, 1975).

[15] Sobre los socialistas y la cuestión judía en la Rusia zarista, consultar Klaus Heller, Revolutionärer Sozialismus und nationale Frage. Das Problema des Nationalismus bei russischen und Jüdischen Sozialdemokraten und Sozialrevolutionären bis zur Revolución 1905-1907 (Frankfurt: Peter Lang, 1977).

[16] “¿Necesita el proletariado judío un ´partido político independiente’? "(1903), en VI Lenin, Obras Completas (Moscú: Editorial Progreso, 1977) 6: 331-332.

[17] Véase Brian Pearce, ed, 1903, Second Ordinary Congress of the RSDLP: Complete Text of the Minutes (Londres: New Park Publications, 1978), 223-229. Debido a la presión del Bund y de los SDs de Georgia, un punto sobre los derechos lingüísticos fue finalmente incluido en el programa del partido, a pesar de que la existencia de una "lengua estatal" todavía fue aceptada. Ibid., 6.

[18] Para los primeros argumentos de Lenin a favor de la asimilación judía, véase "La posición del Bund en el Partido" (1903) de Lenin, Obras Completas 7: 100-101. Tras el ascenso del nazismo en la década de 1930, Trotsky rompió con esta posición asimilacionista y, a partir de 1937 en adelante, sostuvo que los "república autónoma." Al mismo tiempo, Trotsky permaneció implacablemente opuesto al sionismo. Ver Leon Trotsky, "Sobre la cuestión judía," Cuarta Internacional 6, no. 12 (diciembre de 1945): 378.

[19] Pēteris Stucka "Provinču autonomija socialdemokratu partiju Programa" Nākotne 4 (junio de 1906): 51.

[20] "Sobre el Manifiesto de la Liga de los socialdemócratas armenios" (1903) de Lenin, Obras Completas 6: 326-327.

[21] Pearce, 1903, Second Ordinary Congress of the RSDLP: Complete Text of the Minutes, 221.

[22] "La cuestión nacional en nuestro programa", (1903), en Lenin, Obras Completas 6:. 459 Esta afirmación fue cuestionada por el líder del PPS Kelles-Krauz, quien argumentó que los imperios ruso y austríaco fueron pre-capitalista en origen y no podía ser equiparados con el desarrollo capitalista progresista. Ver Kazimierz Kelles-Krauz "Niepodległość Polski una dziejów pojmowanie materialistyczne" (1905) en Wybór pism politycznych (Kraków: Nakładem Drukarni Narodowej, 1907), 248.

[23] Karl Kautsky, "Finis Poloniae?" Die Neue Zeit 2, no. 42 (1896): 484 a 491, no. 43 (1896): 513-525. Este influyente artículo fue publicado en polaco por el PPS y se convirtió en uno de sus más populares panfletos pro-independencia; ver Karol Kautsky, Niepodległość polski (Londyn:. W drukarni Związku Zagr Socyalistów Polskich, 1897).

[24] Como Lenin recalcó en todo el artículo, su argumento de que el programa del partido "de ninguna manera se opone a la adopción por parte del proletariado polaco de la consigna de una república polaca libre e independiente, a pesar de que la probabilidad de que se convierta en una realidad antes de que se instauré el socialismo es infinitesimal” no quería decir que estaba abogando por ello o siquiera necesariamente apoyase la independencia de Polonia. Ver Lenin, Obras Completas 6:458. Esta actitud ambigua constituía una ruptura de la posición explícita tradicional de los socialistas europeos y rusos sobre la independencia de Polonia. Así, la primera organización Tierra y Libertad, por ejemplo, había promovido activamente el levantamiento secesionista polaco de 1863. "¿Por qué el gobierno no quiere renunciar a Polonia?" Escribió TyL, "Porque se da cuenta de que cuando Polonia sea libre, Rusia será libre, y eso significa que el propio gobierno se arruinará." Ver Franco Venturi, Roots of Revolution: A History of the Populist and Socialist Movements in Nineteenth Century Russia (Londres: Weidenfeld and Nicolson, 1960)., 272. Para el apoyo de Marx y Engels a la independencia de Polonia, véase Karl Marx, Friedrich Engels, The Russian Menace to Europe: a Collection of Articles, Speeches, Letters, and News Dispatches, ed. Paul Blackstock, Bert Hoselitz (Glencoe: Free Press, 1952).

[25] "Программа Земли и воли" (1878) en В. Н. Гинев, К. Г. . Ляшенко, ed, Из истории и "Земли и воли" "Народной воли": споры о тактике: сборник документов (Москва: Альянс-Архео, 2012), 35.

[26] Para las resoluciones en Inglés, francés, y alemán, véase Histoire de la IIe Internationale (Genève: Minkoff reimpresión, 1980), 10: 223, 455, 478.

[27] Los bundistas han sido a menudo acusados injustamente de oponerse a la autodeterminación nacional. En realidad, su posición fue que las soluciones territoriales a la cuestión nacional tenían que ser complementadas con "instituciones especiales para garantizar la libertad de desarrollo cultural" para todos los pueblos, teniendo en cuenta que no todas las nacionalidades tenían un territorio específico. Véase, por ejemplo, la intervención de Vladimir Medem ("Goldblatt") en Pearce, 1903, Second Ordinary Congress, 229-230.

[ 28] Elehard Esse [Kelles-Krauz], "Socialistes Polonais et Russes", L’Humanité nouvelle: revue internationale: ciencias, lettres et artes 1, no. 4 (1899): 434-450.

[29] Ibid., 444.

[30] Kelles-Krauz, Wybór pism, 252, 256-263.

[31] Michal Luśnia [Kelles-Krauz], "Klasowość naszego programu" (1894) en Kazimierz Kelles-Krauz, Narod istoria: Wybór pism, Stanisław Ciesielski, ed,. (Warszawa: Państwowy Instytut Wydawniczy, 1989), 51 .

[32] "Balance y perspectivas" (1906) de León Trotsky, La Revolución Permanente (London: New Park Publications, 1962).

[33] Michal Luśnia [Kelles-Krauz], "kryzys nasz" Przedświt 2 (1902): 55.

[34] Este no era un argumento aislado. Ya en 1896 Kelles-Krauz escribió: "¿Quién dice que la república de Polonia que vamos a proclamar será necesariamente un Estado burgués? ... El día que derrotemos la invasión zarista -el principal obstáculo a la implementación [del programa socialista]- haremos todo lo posible, al mismo tiempo, no hace falta decirlo, para socializar los medios de producción y democratizar el orden político. ¿Hasta qué punto vamos a tener éxito? Eso depende de las circunstancias y la marcha general de los acontecimientos en Europa y Rusia cuando nos lancemos a la lucha. ... La abolición de la opresión extranjera en nuestro país puede convertirse en el punto de partida de la abolición del sistema capitalista mismo” Ver "Les Motifs de Notre Programme”, Boletín Officiel du Parti Socialiste Polonais 9 (1896):.. 3, 5. En su último artículo importante antes de su muerte en junio 1905, reiteró esta posibilidad. Ver Kelles-Krauz, "Niepodległość Polski," 265.

[35] "Nasze zadanie," Pobudka 10 (1891): 1.

[36]. Сергея П-овича "Прямо к цели" (1906) en Дмитрий Борисович Павлов, ed, Союз эсеров- максималистов: документы, публицистика, 1906-1924 (Москва: РОССПЭН, 2002), 11-14.

[37] Дмитрий Борисович Павлов, Эсеры-максималисты в первой российской революции (Москва: Всесоюзного заочного политехнического института, 1989), 118.

[38] Al reflexionar en 1927 sobre el papel de vanguardia de las zonas periféricas en la primera revolución rusa, Nikolai Popov señaló que "habría parecido monstruoso" en 1905 imaginar que que Rusia experimentaría diez años de gobierno de los trabajadores, mientras que Letonia y Polonia seguirían estando bajo la dictadura burguesa. Ver Попов, Н.Н., Очерк истории Коммунистической Партии (Большевиков) Украины (Киев: Пролетарий, 1929), 49.

[39] Después de la decadencia de Hummet en 1909-1911, los bolcheviques perdieron esta base, lo que hizo que la "Comuna de Bakú" de 1917 a 1918 tuviera poco apoyo más allá de los rusos y los armenios. Para Hummet, ver Агакишиев, "Гуммет."

[40] Véase Hilja Pärssinen, "Über das Stimmrecht der finnischen Frau," Die Gleichheit 3 de octubre de 1906, 136-137. La lucha finlandesa por el sufragio universal - liderado por los socialistas y a la que se opusieron hasta el último minuto las principales organizaciones de mujeres burguesas (que apoyaban los requisitos de propiedad para el sufragio)-, ha sido marginada sistemáticamente por el enfoque historiográfico del feminismo liberal. Para la lucha por el sufragio en Finlandia y las primeras mujeres en el parlamento, ver Eeva Ahtisaari et al., Yksi kamari, kaksi sukupuolta. Suomen eduskunnan ensimmäiset Naiset (Helsinki: Eduskunnan Kirjasto, 1997).

[41] Władysław Lech Karwacki, Łódź w latach Rewolucji: 1905-1907 (Łódź: Wydawnictwo Łódzkie, 1975).

[42] Para Letonia, véase A. Bīrons, A. Puļķis, ed., Sin zemnieki 1905.-1907 Latvijas strādnieki. g.revolūcijā (Riga: Zinātne, 1986); en Georgia, Григорий Уратадзе, Воспоминания грузинского социал-демократа (Stanford: Hoover Institution sobre Guerra, Revolución y Paz, 1968).

[43] Para la Spilka, consultar Риш "Спілки."

[44] León Trotsky, 1905 (Nueva York: Random House, 1971), 296.

[45] Jānis Akuraters, Dienu atspīdumi: Revolūcijas atminu Gramata (1905-1908), Ilgonis Bērsons, ed (Riga: Zvaigzne, 1996)., 17.

[46] Véase Четверты (объединительный) съезд РСДРП. Апрель (апрель-май) 1906 года: Протоколы (Москва: Государственное издательство политической литературы, 1959), 532-533.

[47] Пятый съезд РСДРП. Май-июнь 1907 г:. Протоколы. (Москва: Партиздат, 1935), 659.

[48] Ibid., 25-26, 57.

[49] Véase Karl Kautsky, "Die Nationalitätenfrage in Russland" Leipziger Volkszeitung 98 (29 de abril, 1905): 17.

[50] El artículo de Kautsky se incluyó en Владимир Медем, Социал-демократия и национальный вопрос (Санкт-Петербург: Трибуна, 1906).

[51] Para el Bund en este período, véase Hersch Mendel, Erinnerungen eines revolutionärs Jüdischen (Berlín: Rotbuch Verlag, 1979); Sobre los SDs letones, Ilga Apine, Jaunie revolucionārie uzplūdi Latvija, 1910-1914 (Riga: Latvijas Valsts izdevniecība, 1964); Sobre el PPS-Izquierda, Janina Kasprzakowa, Ideologia i Polityka PPS-Lewicy w latach 1907-1914 (Warszawa: Książka i Wiedza, 1965).

[52] Véase В.В. .. Шелохаев, ed, et al, Конференции РСДРП 1912 года: документы и материалы (Москва: РОССПЭН, 2008).

[53] "По вопросу о культурно-национальной автономии" (1912), en Ibid., 947.

[54] "El marxismo y la cuestión nacional" (1913) en JV Stalin, Obras (Moscow: Foreign Languages Publishing House, 1954) 2: 300-381.

[55] "Notas críticas sobre la cuestión nacional" (1913) de Lenin, Obras Completas 20: 17-51; "El derecho de las naciones a la autodeterminación", (1914), en Lenin, Obras Completas 20: 393-454.

[56] Cabe señalar que la visión de Lenin de la autonomía regional en este tiempo era notablemente más estrecha. Sostuvo que, "todas las cuestiones económicas y políticas principales e importantes de la sociedad capitalista deben ser tratadas exclusivamente por el parlamento central de todo el país, y no por las dietas autónomas de las regiones”. Ver Lenin, Obras Completas 20: 46. Por el contrario, los SDs de las nacionalidades tendían a exigir una forma mucho más amplia de autonomía, que incluiría la soberanía legislativa y administrativa. Ver, por ejemplo, "Programa PPS-Lewicy" (1908) en Kasprzakowa, Ideologia i Polityka PPS-Lewicy, 254.

[57] Por ejemplo, Stepan Shaumian, principal dirigente de los bolcheviques en Bakú, se opuso a la posición de Lenin de abandonar una "lengua del Estado", así como al nuevo apoyo de Lenin a la autonomía regional. Consultar "Письмо В.И. Ленину 30 мая 1914 г. ", En С. Г. Шаумян, Избранные произведения (Москва: Издательство политической литературы, 1978) 1: 461-463.

[58] Stalin, Obras 2: 341.

[59] Lenin, Obras Completas 20: 28.

[60] Ibid., 31.

[61] Ibid., 31.

[62] Lenin, Obras Completas 20: 21-22; Stalin, Obras 2: 374-375.

[63] Институт истории партии при ЦК КП Латвии. филиал Института марксизма-ленинизма при ЦК КПСС, Очерки истории Коммунистической партии Латвии (Riga: Латгосиздать, 1962) 1: 262-63.

[64] Por ejemplo, véase К. Залевский [Stanisław Trusiewicz], "Национальный вопрос в России" Наша Заря 5 (1914): 15-23, 6 (1914): 24-29.

[65] Lenin, Obras Completas 20: 533.

[66] Ibid., 430.

[67] Lenin, Obras Completas 20: 46.

[68] La definición de Lenin de la libre determinación en el sentido de ser exclusivamente el derecho a la secesión rompía con la posición de la mayoría de los SDs de las nacionalidades, así como de sus aliados bolcheviques más cercanos sobre la cuestión nacional (Stalin y Shaumian). Esta consigna se asumía comúnmente que incluía el derecho a la autonomía y la federación, además de la secesión. Por ejemplo, Stalin escribió: "El derecho a la libre determinación significa que una nación puede organizar su vida de la manera que desee. Tiene el derecho a organizar su vida sobre la base de la autonomía. Tiene el derecho a entrar en relaciones federales con otras naciones. Tiene el derecho a la completa secesión” Ver Stalin, Obras 2:321. Para una posición similar de Shaumian y las objeciones de Lenin, consultar "Carta a SG Shahumyan "(1913), en Lenin, Obras Completas 19: 500-501.

[69] Л. Рибалка [Lev Yurkévich], "Русские социал-демократьі и национальньїй вопрос" (Женева, 1917) citado en Іван Майстренко "Ленін і національне питання" Сучасність 6 (1975): 62.

[70] Obras Completas, 20: 430.

[71] Sobre la fuerza y el radicalismo del PPS-Izquierda en este periodo ver Kasprzakowa, Ideologia i Polityka PPS-Lewicy, 187-246.

[72] la reputación actual de Luxemburgo como el epítome del marxismo democrático "
abierto" es imposible de conciliar con su papel en el movimiento revolucionario polaco y las prácticas reales de su partido. La división de la SDKPiL en 1911 fue la culminación de la oposición de la mayoría de los miembros del partido a los métodos de dirección de arriba a abajo y la obsesiva campaña contra el PPS impuesta por la dirección Luxemburgo-Jogiches. Sobre la SDKPiL en este período, y sus relaciones con los SDs rusos, consultar Walentyna Najdus, SDKPiL un SDPRR 1908-1918, (Wroclaw: Zakład Narodowy im Ossolinskich, 1980).

[73] Esta dinámica también se hizo evidente en Ucrania. Georgy Pyatakov se unió a los bolcheviques en Kiev en este período, y con Radek y sus camaradas polacos lideraría el ala luxemburguista del partido a partir de 1914. Para la polémica post-1914 de Lenin contra Radek y Piatakov, consultar "El debate sobre la Autodeterminación resumida" (1916) en Lenin, Obras Completas 22: 320-360 y "Sobre la caricatura del marxismo y el economismo imperialista"(1916) en Lenin, Obras Completas 23: 28-76. Estos escritos marcaron un nuevo distanciamiento de las posiciones anteriores de Lenin sobre la cuestión nacional: ahora sostenía que el capitalismo en la época del imperialismo aumentaba los antagonismos nacionales y sostuvo que los movimientos nacionales de los pueblos oprimidos son componentes clave de la lucha mundial por el socialismo.

[74] En vísperas de la revolución de febrero, entre todos los pueblos no rusos del imperio, los bolcheviques sólo tenían apoyo popular de los letones. Al parecer, la principal razón para el colapso de la república soviética de Letonia en 1919, fue la negativa de los comunistas a distribuir tierras a los campesinos sin tierra y a su campaña doctrinaria de nacionalizar la agricultura, que provocó la oposición en masa de los campesinos contra el gobierno revolucionario. Ver Jānis Siliņš, Padomju Latvija 1918-1919 (Riga: Vestiduras izpētes popularizēšanas ONU Bied, 2013).

[75] Ronald Grigor Suny, The Making of the Georgian Nation (Bloomington: Indiana University Press, 1988).

[76] Jarmo Peltola, Sami Suodenjoki, Köyhä Suomen kansa katkoo kahleitansa: Luokka, liike ja yhteiskunta 1880-1918: Vasemmistolainen työväenliike Pirkanmaalla I (Tampere: Tampere University Press, 2007).

[77] Para Azerbaiyán, ver Джамиль Гасанлы, Русская революция и Азербайджан. Трудный путь к независимости, 1917-1920 (Москва: Флинта, 2011); para Ucrania, desde la perspectiva de los socialistas ucranianos, consultar О.Ю. Висоцький, Українські соціал-демократи та есери: досвід перемог і поразок (Київ: цінності Основні, 2004) y Тетяна Анатоліївна Бевз, Партія національних інтересів і соціальних перспектив (Політична історія УПСР) (Київ:. Інститут політичних і етнонаціональних досліджень ім І Ф. . Кураса, 2008).

[78] Evan Mawdsley, The Russian Civil War (Boston: Allen & Unwin, 1987).

[79] Sobre los comunistas polacos en este período, véase Konrad Zieliński, O Polska republike Rad. Działalność Polskich komunistów w Rosji Radzieckiej 1918-1922 (Lublin: Wydawnictwo Uniwersytetu Marii Curie-Skłodowskiej, 2013).

[80] Véase Marx, La Amenaza de Rusia; Trotsky, La revolución permanente, 241-242; "La guerra polacosoviética," (1920) Alan Adler, ed, Tesis, resoluciones y manifiestos de los cuatro primeros congresos de la III Internacional (Atlantic Highlands, NJ: Humanities Press, 1980).., 66. Argumentos similares se usaron sobre otros pueblos que viven a ambos lados de la frontera zarista, especialmente los ucranianos y azeríes. Sobre la importancia de la región del Cáucaso y de Asia Central para la extensión de la revolución a los pueblos no europeos, véase John Riddell, ed, de ver To See the Dawn: Baku, 1920—First Congress of the Peoples of the East (Nueva York: Pathfinder, 1993). Los marxistas y nacionalistas revolucionarios de las nacionalidades periféricas intervinieron en esta conferencia para denunciar las políticas chovinistas de las autoridades soviéticas en las regiones no europeas de Rusia, una dinámica que fue aún más lejos en Asia Central.

[81] Karl Kautsky, “Revolutionary Questions,”(1904) en Richard Day, Daniel Gaido, ed, Witnesses to Permanent Revolution: The Documentary Record (Leiden: Brill, 2009), 218.

[82] El impacto de la derrota de Polonia en el fin de la oleada revolucionaria de posguerra fue reconocido por el Tercer Congreso de la IC en 1921; ver "Tesis del Tercer Congreso Mundial sobre la situación internacional y las tareas de la Internacional Comunista" (1921) Adler, Tesis, resoluciones y manifiestos, 184.

[83] Sobre la evolución post-1917 del enfoque sobre la cuestión nacional, así como las tensiones teóricas y prácticas internas del PCUS en esta cuestión, véase Jeremy Smith, The Bolsheviks and the National Question, 1917-23 (Nueva York: St. Martin Press, 1999).

[84] Sobre las políticas de "acción afirmativa" de la Unión Soviética en este período, véase Terry Martin, The Affirmative Action Empire: Nations and Nationalism in the Soviet Union, 1923-1939 (London: Cornell University Press, 2001).

[85] Sobre Sultán Galiev, consultar Alexandre Bennigsen, Chantal Lemercier-Quelquejay, Le père de la révolution tiers-mondiste (Paris: Fayard, 1986); sobre la Oposición de Izquierda y la cuestión nacional, véase Martin, The Affirmative Action Empire, 230-238 y el registro documental en León Trotsky, The Challenge of the Left Opposition (1923-25) (Nueva York: Pathfinder Press, 1975).

Eric Blanc es un activista e historiador que reside en Oakland, California.

1/6/2014

http://www.sinpermiso.info/articulos/ficheros/4blanc.pdf

https://johnriddell.wordpress.com/2014/05/20/national-liberation-and-bolshevism-reexamined-a-view-from-the-borderlands/

+ Info:

What do we say about the national question? Paul D’Amato


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