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Anticapitalistes
  
dimarts 8 de gener de 2013 | Manuel
Bancos contra pueblos: los entresijos de una partida amañada

Eric Toussaint

Parte 1: 2007-2012: 6 años en que los bancos se tambalearon

Desde 2007-2008, los grandes bancos centrales (BCE, Banco de Inglaterra, Fed en los Estados Unidos, Banco de Suiza) dan prioridad absoluta a intentar evitar el hundimiento del sistema bancario privado. Contrariamente al discurso dominante, el riesgo principal que amenaza a los bancos no es la suspensión de pagos de la deuda soberana |1| por parte de los Estados. Ninguna de las quiebras bancarias desde 2007 ha sido provocada por tal falta de pago. Ninguno de los rescates bancarios organizados por los Estados fue necesario debido a una suspensión de pago de parte de un Estado sobreendeudado. Lo que amenaza a los bancos desde 2007 es la cantidad de deudas privadas que los bancos han acumulado progresivamente a partir de las grandes desregulaciones que comenzaron a finales de los años 70 y que concluyeron en el transcurso de los años 90.

Los balances de los bancos privados están cargados de activos |2| dudosos: estos comprenden desde activos tóxicos que son verdaderas bombas de relojería, a activos no líquidos (es decir que no pueden ser vendidos o traspasados en los mercados financieros), pasando por los activos cuyo valor está completamente sobrevalorado en los balances bancarios. Las ventas y las depreciaciones de activos que los bancos han registrado hasta el momento en sus cuentas para reducir el peso de estos activos tóxicos no bastan. Un número significativo de ellos dependen de la financiación a corto plazo (proporcionada o garantizada por los poderes públicos con el dinero de los contribuyentes) para mantenerse a flote |3| y para hacer frente a las deudas en sí mismas a corto plazo. Esto ha puesto al banco franco-belga Dexia, en realidad un hedge fund de grandes dimensiones, tres veces al borde de la quiebra en 4 años: octubre 2008, octubre 2011 |4| y octubre 2012 |5| . En el transcurso del episodio más reciente, a inicios de noviembre del 2012, los Estados francés y belga han aportado una ayuda de 5.500 millones de euros (de los cuales 53 % a cargo de Bélgica) para recapitalizar Dexia SA, institución financiera moribunda, cuyos fondos propios se han desvanecido. Según el diario belga Le Soir: «Los recursos propios de matriz de Dexia han pasado de 19.200 millones a 2.700 millones de euros entre finales de 2010 y finales de 2011. Y a nivel del grupo, los fondos propios totales se han vuelto negativos (-2.300 millones de euros a 30 de junio de 2012)» |6| . A finales del 2011 sus deudas exigibles de forma inmediata se elevaban a 413.000 millones de euros, y los importes debidos por contratos de derivados a 461.000 millones de euros. La suma de estos dos importes representaba ¡más de 2,5 veces el PIB de Bélgica! A pesar de ello, los dirigentes de Dexia, el viceprimer ministro belga Didier Reynders y los medios de comunicación dominantes pretendían aún hacernos creer que el problema de Dexia SA había sido provocado en gran medida por la crisis de deuda soberana en el sur de la zona euro. La realidad era que la posición acreedora de Dexia SA con Grecia no superaba los 2.000 millones de euros en octubre de 2011, es decir unas 200 veces menos que las deudas a pagar de forma inmediata en ese momento. En octubre de 2012, la acción Dexia valía unos 0,18 euros, unas 100 veces menos que en septiembre del 2008. A pesar de ello, los Estados francés y belga han decidido una vez más resucitar esta sociedad quebrada haciendo aumentar de golpe la deuda pública de su país. En España, la casi quiebra de Bankia también ha sido causada por prácticas financieras dudosas, y no por riesgo de impago por parte de un Estado. Desde el 2008 el mismo escenario se ha repetido una treintena de veces en Europa y Estados Unidos: cada vez más los poderes públicos se han puesto (y continúan haciéndolo) al servicio de los bancos privados financiando sus rescates con fondos públicos.

Vuelta al inicio de la crisis en 2007

La suma gigantesca de deudas privadas comenzó a derrumbarse con el estallido de la burbuja especulativa en el sector inmobiliario de Estados Unidos (seguido de situaciones parecidas en Irlanda, el Reino Unido, España,…). La burbuja inmobiliaria estalló en los Estados Unidos cuando los precios de las viviendas construidas en cantidades exageradas empezaron a caer al no encontrarse compradores para estas viviendas.

Las explicaciones simplistas o directamente falsas de la crisis que estalló en los Estados Unidos en 2007, con un enorme efecto de contagio hacia Europa occidental principalmente, han prevalecido en las interpretaciones dadas por los medios de comunicación dominantes. Regularmente en 2007 y durante buena parte de 2008, se explicó a la opinión pública que la crisis se inició en los Estados Unidos porque los pobres se habían endeudado demasiado para adquirir casas que después no podrían pagar. El comportamiento irracional de los pobres fue señalado con el dedo como el origen de la crisis. A partir de fines de septiembre del 2008, después de la quiebra de Lehman Brothers, el discurso dominante cambió y comenzó a señalar a las ovejas negras que, en el seno del mundo de las finanzas, habían pervertido el funcionamiento virtuoso del capitalismo. Pero, ni mucho menos las mentiras o las manipulaciones dejaron de circular. Se pasó de los pobres, responsables de la crisis, a las manzanas podridas presentes en la clase capitalista: Bernard Madoff, que había montado una estafa de 50.000 millones de dólares o Richard Fuld, el jefe de Lehman Brother.

Los inicios de la crisis se remontan al 2006, en el que el precio de las viviendas se derrumbó en los Estados Unidos debido al exceso en la construcción, que fue provocado a su vez por la burbuja especulativa que al inflar el precio de los inmuebles había conducido al sector inmobiliario a aumentar exageradamente su actividad en comparación con la demanda solvente. Fue esta caída del precio de los bienes inmuebles la que condujo al aumento del número de familias incapaces de pagar sus mensualidades de créditos hipotecarios subprimes. De hecho en los Estados Unidos las familias tienen la posibilidad y la costumbre de, cuando los precios de los bienes inmuebles están a la alza, refinanciar su préstamo hipotecario al cabo de 2 o 3 años a fin de obtener condiciones más favorables (esto sucedió aun cuando en el sector de los préstamos subprimes la tasa de los 2 o 3 primeros años era baja y fija, alrededor del 3%, antes de subir vertiginosamente y de volverse variable al 3° o 4° año). Visto que los precios de los bienes inmuebles comenzaron a bajar desde 2006, las familias que habían recurrido a los préstamos subprimes ya no estuvieron en medida de refinanciar favorablemente su crédito hipotecario, los impagos comenzaron a multiplicarse desde inicios de 2007, lo que provocó la quiebra de 84 sociedades de crédito hipotecario en los Estados Unidos entre enero y agosto de 2007.

Como ocurre a menudo, la crisis se explicó de manera simplista con el estallido de una burbuja especulativa, pero la causa real hay que buscarla a la vez en el sector de la producción y en la especulación. Por supuesto, el hecho de que una burbuja especulativa haya sido creada y terminara por estallar no hace sino que multiplicar los efectos de la crisis que se inició en la producción. Todo el sistema de los préstamos subprimes y los productos estructurados creados desde mediados de los años 90 se vino abajo, lo que tuvo terribles repercusiones sobre la producción en diferentes sectores de la economía real. Acto seguido, las políticas de austeridad amplificaron el fenómeno desembocando en el periodo recesivo-depresivo prolongado en el cual la economía de los países más industrializados se encuentra estancada.

El impacto de la crisis inmobiliaria en los Estados Unidos y de la crisis bancaria que la remplazó tuvo un enorme efecto de contagio internacional ya que numerosos bancos europeos habían invertido masivamente en los productos estructurados y derivados estadounidenses. Desde los años 90, el crecimiento en los Estados Unidos y en varias economías europeas estuvo sostenido por una hipertrofia del sector financiero privado y por un aumento incomparable de las deudas privadas: deudas de las familias |7| , deudas de las empresas financieras y no financieras. En cambio, las deudas públicas tuvieron tendencia a bajar entre la segunda mitad de los años 1990 y los años 2007-2008.

Hipertrofia pues del sector financiero privado. El volumen de los activos de los bancos privados europeos en relación al producto interior bruto se infló de manera extraordinaria a partir de los años 90 para alcanzar en 2011 |8| 3,5 veces el PIB de los 27 países miembros de la Unión Europea. En Irlanda, en 2011, los activos de los bancos representaban 8 veces el producto interior bruto del país.

Las deudas de los bancos privados |9| de la zona euro representan igualmente 3,5 veces el PIB de la zona. Las deudas del sector financiero británico alcanzan cifras récord en proporción al PIB: 11 veces superiores, mientras que la deuda pública representa alrededor del 80% del PIB.

La deuda bruta de los Estados de la zona euro representaba 86% del PIB de los 17 países miembros en 2011 |10| . La deuda pública griega representaba 162% del PIB griego en 2011 mientras que las deudas de su sector financiero representan 311% del PIB, es decir el doble. La deuda pública española alcanzaba 62% del PIB en 2011 mientras que las deudas del sector financiero alcanzaban 203%, es decir el triple de la deuda pública.

Un poco de historia: el establecimiento de una regulación financiera estricta como consecuencia de la crisis de los años 1930

El crack de Wall Street en octubre de 1929, la enorme crisis bancaria de 1933 y el periodo prolongado de crisis económica en los Estados Unidos y en Europa de los años 1930 condujeron al presidente Franklin Roosevelt, y más tarde a Europa, a regular fuertemente el sector financiero a fin de evitar la repetición de graves crisis bursátiles y bancarias. Consecuencia: en el transcurso de los treinta años que siguieron la segunda guerra mundial el número de crisis bancarias ha sido mínima. Es lo que muestran dos economistas neoliberales norteamericanos, Carmen M. Reinhart y Kenneth S. Rogoff, en un libro publicado en 2009 y titulado Esta vez es distinto: Ocho siglos de necedad financiera. Kenneth Rogoff fue economista jefe del FMI y Carmen Reinhart, profesora de universidad, es consejera del FMI y del Banco Mundial. Según estos dos economistas, que son de todo salvo favorables a una puesta en tela de juicio del capitalismo, la cantidad muy reducida de crisis bancarias se explica principalmente «por la represión de los mercados financieros internos (en diversos grados), y luego por un recurso masivo a los controles de capitales durante muchos años después de la segunda guerra mundial» |11|.

Una de las medidas duras adoptadas por Roosevelt y los gobiernos de Europa (en particular bajo la presión de las movilizaciones populares en Europa después de la Liberación) consistió en limitar y regular estrictamente el uso que los bancos podían hacer del dinero del público. Este principio de protección de los depósitos dio lugar a la separación entre bancos de depósitos y bancos de inversión cuya ley americana, llamada Glass Steagall Act, constituyó la forma más conocida, aunque fue igualmente aplicada con ciertas variantes en los países europeos.

Con esta separación, sólo los bancos comerciales podían recibir los depósitos del público, que gozaban de una garantía del Estado. Paralelamente a esto, su campo de actividades fue reducido a los préstamos a particulares y a empresas, excluyendo la emisión de títulos, de acciones y de cualquier otro tipo de instrumento financiero. Los bancos de inversión debían, por su parte, captar sus recursos en los mercados financieros a fin de poder emitir títulos, acciones y cualquier otro instrumento financiero.

La desregulación financiera y el giro neoliberal

El giro neoliberal de finales de los años 70 puso en tela de juicio estas regulaciones. Al cabo de una veintena de años, la desregulación bancaria y financiera había sido consumada en términos generales. Como señalan Kenneth Rogoff y Carmen Reinhart, las crisis bancarias y bursátiles se han multiplicado a partir de los años 80, tomando formas cada vez más agudas.

En el modelo tradicional heredado del periodo prolongado de regulación, los bancos evalúan y corren el riesgo, es decir, ellos analizan las solicitudes de crédito, deciden o no si satisfacerlas, y, una vez los préstamos son concedidos, los mantienen en su balance hasta su vencimiento (se habla aquí del modelo originate and hold, «conceder y mantener»).

Aprovechando el profundo movimiento de desregulación que ellos mismos provocaron, los bancos abandonaron el modelo « conceder y mantener » para aumentar el rendimiento respecto a sus fondos propios. Para ello, los bancos inventaron nuevos procedimientos, en particular la titularización, que consiste en transformar los créditos bancarios en títulos financieros. El objetivo perseguido era simple: quitar de sus cuentas los créditos y riesgos correspondientes. Transformaron estos créditos en títulos bajo la forma de productos financieros estructurados, que vendieron a otros bancos e instituciones financieras privadas. Se habla aquí de un nuevo modelo bancario llamado originate to distribute, «conceder para traspasar», llamado igualmente originate repackage and sell, «conceder, empaquetar y vender». Para el banco, la ventaja es doble: disminuye su riesgo al sacar del activo de su balance los créditos que ha concedido y dispone además de medios suplementarios para especular.

La desregulación permitió al sector financiero privado y en particular a los bancos abusar de la llamada estrategia del apalancamiento. Xavier Dupret describe claramente el fenómeno: «El mundo bancario se ha endeudado mucho, estos últimos años, por medio de lo que se llama el efecto apalancamiento. El efecto apalancamiento consiste en recurrir al endeudamiento para aumentar la rentabilidad de los recursos propios. Y para que éste funcione, es necesario que la tasa de rentabilidad del proyecto seleccionado sea superior al tipo de interés a abonar por la suma tomada en préstamo. El apalancamiento se ha vuelto cada vez más importante con el tiempo, lo que evidentemente no deja de plantear problemas. Así, en la primavera de 2008, los bancos de inversión de Wall Street tenían un apalancamiento que oscilaba entre 25 y 45 (por un dólar de fondos propios habían tomado prestado entre 25 y 45 dólares). Por ejemplo, Merrill Lynch tenía un apalancamiento de 40 veces sus recursos propios. Esta situación era obviamente explosiva ya que una institución que tiene un ratio de apalancamiento de 40 a 1 ve desaparecer sus fondos propios con una bajada del 2,5% (es decir 1/40) del valor de los activos adquiridos.» |12|

Gracias a la desregulación los bancos han podido desarrollar actividades que implican volúmenes gigantescos de financiación (y por lo tanto de deudas) sin asumirlos en sus balances contables. El endeudamiento fuera de balance llegó a tal punto que en 2011 el volumen de las actividades en cuestión sobrepasaba 67 billones de dólares (67,000,000,000,000$, lo que equivale aproximadamente a la suma de los PIB de todos los países del planeta): este es el llamado sector bancario en la sombra, el shadow banking |13| Cuando la actividad fuera de balance desemboca en pérdidas masivas, ello repercute tarde o temprano en la salud de los bancos que la han iniciado. Son los grandes bancos los que dominan de muy lejos esta actividad oculta. La amenaza de la quiebra conduce a los Estados a prestarles auxilio, en particular recapitalizándolos. Mientras que los balances oficiales de los bancos registraron una reducción de volumen desde el inicio de la crisis en 2007-2008, el volumen fuera de balance, el shadow banking, no siguió la misma evolución.

Después de haber disminuido entre 2008 y 2010 volvió en 2011-2012 al nivel de 2006-2007, lo que constituye un síntoma claro de la peligrosidad de la situación de las finanzas privadas mundiales. En consecuencia, el alcance de la acción de las instituciones públicas nacionales e internacionales, que están a cargo, usando su vocabulario, de conducir las finanzas a comportamientos más responsables, es muy limitado. Los reguladores no tienen siquiera los medios para conocer las actividades reales de los bancos que se supone deben controlar.

El Consejo de Estabilidad Financiera (FSB), el órgano erigido por el foro del G20 a cargo de la estabilidad financiera mundial, ha revelado las cifras de 2011. «El tamaño del ‘shadow banking’, que escapa a toda regulación, es de 67 billones de dólares según su informe que incluye a 25 países (90% de los activos financieros mundiales). Se trata de 5 a 6 billones más que en 2010. Este sector ‘paralelo’ representa él solo la mitad del tamaño de los activos totales de los bancos. En relación al Producto Interior Bruto del país, la banca oculta prospera en Hong-Kong (520%), en los Países Bajos (490%), en el Reino Unido (370%), en Singapur (260%) y en Suiza (210%). Pero, en términos absolutos, los Estados Unidos permanecen en primera posición puesto que allí este sector paralelo representa 23 billones de activos en 2011, seguido por la zona euro (22 billones) y el Reino Unido (9 billones).» |14|

Una gran parte de las transacciones financieras escapa totalmente al control oficial. Como se ha dicho anteriormente, el volumen de la actividad bancaria oculta representa ¡la mitad del volumen de los activos totales de los bancos! También hay que medir el mercado “over the counter” (OTC) – es decir sin control por parte de las autoridades de los mercados – de los productos financieros derivados. El volumen de los productos derivados ha crecido de manera exponencial entre los años 1990 y los años 2007-2008. Si bien ha declinado un poco a inicios de la crisis, el valor hipotético de los contratos de derivados en el mercado OTC alcanzó en 2011 la astronómica suma de 650 billones de dólares (650,000,000,000,000 $), es decir unas 10 veces el PIB mundial. El volumen del 2° semestre de 2007 es superado y el del primer semestre de 2008 está a la vista… Los swaps sobre tipos de interés representan 74% del total mientras que los derivados en el mercado de divisas representan 8%, los Credit default swaps (CDS) 5%, los derivados sobre las acciones 1%, distribuyéndose el resto en una multitud de productos.

Desde 2008, los rescates bancarios no han desembocado en comportamientos más responsables

La crisis financiera de 2007 ha visto a los bancos, a pesar de ser culpables de maniobras reprobables y haber asumido riesgos inimaginables, ser favorecidos de inyecciones masivas de fondos a través de numerosos y costosos planes de rescate. En un estudio muy documentado |15|, dos investigadores se han propuesto verificar « si las operaciones de rescates públicos fueron seguidas de una mayor reducción de riesgos en los nuevos préstamos concedidos por los bancos ayudados en relación a los que no lo han sido ». Para hacer esto, los autores analizaron el balance y los préstamos sindicados (se trata de los créditos concedidos a una empresa por varios bancos) otorgados por 87 grandes bancos comerciales internacionales. Los autores han revelado que « les bancos que recibieron ayuda siguieron firmando préstamos sindicados riesgosos » observando que « los préstamos sindicados de los bancos que recibieron una ayuda para salir a flote luego, eran más arriesgados antes de la crisis, que los de las instituciones que no recibieron ayuda ». Lejos de constituir un remedio y una protección eficaz contra los extravíos de los bancos, los planes de rescate de los Estados han constituido, por contra, un potente incitador para proseguir e incluso intensificar sus prácticas culpables. En efecto, « la perspectiva de un apoyo del Estado puede acarrear una riesgo moral (moral hazard) y conducir a los bancos a tomar mayores riesgos » |16|.

En suma, una grave crisis de deudas privadas provocada por las maniobras irresponsables de los grandes bancos ha empujado enseguida a los dirigentes estadounidenses y europeos a ir en su ayuda usando fondos públicos. La música lancinante de la crisis de las deudas soberanas pudo ser entonces entonada para imponer sacrificios brutales a los pueblos. La desregulación financiera de los años 90 ha sido el humus fértil para esta crisis con consecuencias sociales dramáticas. Mientras no pongan en jaque mate a las finanzas internacionales, los pueblos estarán en sus manos. Este combate debe intensificarse lo antes posible.

Traducido por Inés Hidalgo, Sergi Cutillas y Itziar Gimenez. Revisión final por Stéphanie Jacquemont.

Parte 2 : El BCE y la Reserva Federal al servicio de los grandes bancos privados

La actuación del Banco Central Europeo y de la Reserva Federal |17|

A partir de junio 2011, los bancos europeos entran en una fase realmente crítica. Su situación era casi tan grave como aquella en que se encontraban después de la quiebra de Lehman Brothers el 15 de septiembre de 2008. Muchos de ellos corrían el riesgo de morir por asfixia debido a que los money market funds americanos no habían satisfecho sus necesidades enormes de financiación a corto plazo (varios cientos de miles de millones de dólares) por considerar que la situación de los bancos europeos era cada vez más arriesgada |18|. La posibilidad de no poder hacer frente a sus deudas amenazaba a los bancos. En este contexto, y tras una cumbre europea convocada de urgencia para el 21 de julio de 2011 con el objetivo de hacer frente a una posible cascada de quiebras bancarias, el BCE volvió a adquirir volúmenes enormes de deuda pública griega, portuguesa, irlandesa, italiana y española para inyectar liquidez a los bancos y libralos de una parte de los títulos que habían comprado con avidez en el período precedente. Esto no fue suficiente para evitar que la cotización en bolsa de los bancos continuase su caída en picado. Los directores de los bancos pasaron el mes de agosto de sobresalto en sobresalto. Hubo una acción clave para mantener los bancos europeos a flote: el BCE, en coordinación con la Reserva Federal, el Banco de Inglaterra y el Banco de Suiza, abrió una línea de crédito ilimitada a partir de septiembre de 2011 que equivalía a una transfusión en vena para aquellas entidades bancarias desprovistas de dólares. Si bien esto les permitió volver a respirar, no fue suficiente. El valor de sus acciones continuó su descenso a los infiernos. Entre el 1 de enero y el 21 de octubre de 2011, la cotización de Société générale cayó un 52,8 %, la de BNP Paribas un 33,3 %, la de Deutsche Bank un 28,8 %, la de Barclays en 30,5 %, y la de Crédit suisse en 36,7 %. En vista de ello, el BCE se vio obligado a sacar la artillería pesada: la LTRO (Long Term Refinancing Operation), en virtud de la cual, entre diciembre de 2011 y febrero de 2012, prestó más de 1 billón de euros (1.000.000.000.000€) a tres años con un interés del 1% a algo más de 800 bancos.

La Reserva Federal venía haciendo más o menos lo mismo con un tipo de interés oficial aún más bajo: 0,25%. En realidad, y así lo reveló en julio de 2011 un informe de la GAO (el equivalente en los Estados Unidos del Tribunal de Cuentas), la Reserva Federal había prestado 16 billones de euros (16.000.000.000.000€) a un tipo de interés inferior al 0,25% |19|. En este informe se viene a demostrar que, actuando de esta manera, la Reserva Federal no ha respetado sus propias normas prudenciales y que no advirtió de ello al Congreso. Según los trabajos de una comisión de investigación del Congreso de los Estados Unidos se ha dado una colusión evidente entre la Reserva Federal y los grandes bancos privados estadounidenses: «El consejero delegado de JP Morgan Chase formaba parte de la junta directiva de la Reserva Federal de Nueva York en el momento en que ’su’ banco recibió de ella una ayuda financiera de 390.000 millones de dólares Además, JP Morgan Chase actuó asimismo como intermediario para los créditos de emergencia que otorgó la Reserva Federal.» |20| Según Michel Rocard, ex primer ministro francés, y Pierre Larrouturou, economista, que se basan en una investigación realizada por la agencia financiera neoyorquina Bloomberg, la Reserva Federal habría prestado una parte de la suma mencionada con un tipo de interés infinitamente más bajo: 0,01%. Rocard y Larrouturou afirman en las columnas del periódico Le Monde : «Después de haber trillado 20.000 páginas de diferentes documentos, Bloomberg muestra que, en secreto, la Reserva Federal ha prestado a los bancos en dificultades una suma de 1,2 billones (1.200.000.000.000$) a un tipo de interés increíblemente bajo, un 0,01 %. » |21|. Plantean igualmente la siguiente pregunta: «¿Es normal que los bancos privados, que normalmente se financian con préstamos de los bancos centrales a un 1% puedan, en caso de crisis, disfrutar de un tipo del 0,01 %, mientras que, en caso de crisis, ciertos estados se vean obligados por el contrario a pagar tipos 600 u 800 veces superiores?».

Por otro lado, los grandes bancos europeos tuvieron igualmente acceso a estos préstamos de la Reserva Federal hasta inicios de 2011 (Dexia recibió por esta vía 159.000 millones de dólares en calidad de préstamo, |22|lo mismo que los bancos Barclays, 868.000 millones, Royal Bank of Scotland, 541.000 millones, Deutsche Bank, 354.000 millones, UBS, 287.000 millones, Credit Suisse, 260.000 millones, BNP-Paribas, 175.000 millones, Dresdner Bank, 135.000 millones, Société Générale, 124.000 millones). El cierre para los bancos europeos de esta fuente de financiación a través de la Reserva Federal (por la presión ejercida por el Congreso de los EE.UU.) ha sido una de las razones por las cuales los money market funds estadounidenses comenzaran a su vez a cerrar el grifo de sus préstamos a las entidades europeas a partir de mayo-junio de 2011.

¿Cuáles han sido los efectos de que el BCE haya concedido a los bancos ese billón de euros a un tipo del 1%?

En 2012, los bancos han usado ese caudal de liquidez para comprar de forma masiva títulos de deuda pública de sus respectivos países. Tomemos por ejemplo a España. El BCE, a través del LTRO, ha prestado a los bancos españoles 300.000 millones de euros a 3 años con un tipo de interés del 1%. |23|. Con una parte de este dinero, los bancos han incrementado fuertemente sus adquisiciones de títulos de deuda emitidos por el estado español. La evolución ha sido espectacular. A finales de 2006, los bancos españoles eran titulares de deuda pública de su país por un valor de sólo 16.000 millones de euros, mientras que en 2010, tras haber incrementado la compra de deuda pública, esa cantidad pasó a 63.000 millones. En 2011 aumentaron aún más las compras, llegando a ser titulares de 94.000 millones de euros en deuda española. Gracias al LTRO, las adquisiciones se dispararon, literalmente. El volumen del que son titulares los bancos se duplicó en el lapso de unos meses hasta alcanzar, en julio de 2012, los 184.500 millones euros. |24|Es necesario mencionar que es una operación muy rentable para ellos. Habiendo recibido el dinero al 1%, pueden comprar con él títulos de deuda española a 10 años con un interés que ha variado entre el 5,5 y el 7,6% en el segundo semestre de 2012.

Veamos a continuación otro ejemplo: Italia. Entre finales de diciembre de 2011 y marzo de 2012, los bancos italianos reciben créditos del BCE por valor de 255.000 millones de euros en el marco del LTRO |25|. Mientras que a finales de 2010 tenían títulos de deuda pública de su país por valor de 208.300 millones de euros, a finales de 2011, pocos días después de que el LTRO comenzase a funcionar, el montante era de 224.100. A partir de ese momento, los bancos emplearon los créditos que recibían del BCE para comprar títulos de deuda italiana. En septiembre de 2012, llegaron a ser titulares de 341.400 millones de euros |26|. Lo mismo que en el caso español, la operación reporta una alta rentabilidad a los bancos: han recibido el dinero al 1% y con la compra de deuda italiana a 10 años obtienen un interés que ha variado entre el 5 y el 6,6% en el segundo semestre de 2012.

Este mismo fenómeno se ha producido en la mayor parte de los países de la zona euro. Se ha producido una reubicación de una parte de los activos de los bancos europeos en dirección a su país de origen. En concreto, se constata que durante 2012 se ha producido un aumento sustancial del porcentaje de la deuda pública de un país dado que está en manos de instituciones financieras de ese mismo país. Este hecho ha tranquilizado a los gobiernos de la zona del euro, en particular a los de España e Italia, pues vieron que tenían menos dificultades para vender a los bancos los títulos de deuda que emitían. El BCE parecía haber encontrado la solución. Con sus préstamos masivos a los bancos ha conseguido salvarlos de una situación crítica, al tiempo que evitó que algunos estados tuviesen que poner en marcha nuevos planes de salvamento del sector bancario. El dinero cedido en préstamo se empleaba, en parte, para adquirir títulos de deuda pública de los estados de la zona euro. Con ello se consiguió frenar el ascenso de los tipos de interés de algunos de los países más frágiles e incluso llevó a una bajada del de algunos otros.

No es difícil comprender que, desde el punto de vista de los intereses de los ciudadanos de los países en cuestión, habría sido necesario adoptar un enfoque completamente diferente. El BCE debería haber concedido los préstamos directamente a los estados y a un interés por debajo del 1% (como lo ha hecho con los bancos privados desde mayo de 2012), o incluso a interés cero. Igualmente, habría sido necesario socializar los bancos, poniéndolos bajo el control de los ciudadanos.

En vez de ello, el BCE ha puesto toda su atención en los bancos privados y les ha abierto una línea de crédito ilimitada a un tipo de interés bajísimo (de entre el 0,75 y el 1%). Bancos que, a su vez, han hecho un uso dispar de este maná estatal. Como acabamos de ver, por una parte, han comprado deuda soberana de países que, como España e Italia, se encontraba sometidos a una gran presión y se han visto obligados a concederles una remuneración elevada (de entre el 5 y el 7,6% en la deuda a 10 años). Por otro lado, del crédito que les concedió el BCE, han depositado una parte... ¡en el BCE! Los bancos tenían en el BCE entre 300.000 y 400.000 millones de euros en depósitos a un día con una remuneración del 0,25% a principios de 2012 y del 0% desde mayo de 2012. ¿Por qué hacen esto? Porque deben mostrar al resto de banqueros y al resto de actores privados que conceden créditos (money market funds, fondos de pensión, compañías de seguros) que disponen permanentemente de dinero líquido con el que poder hacer frente a la explosión de las bombas de relojería que se encuentran escondidas en sus libros contables. Si no tuviesen ese dinero líquido, los posibles prestamistas les darían la espalda o les obligarían a aceptar tipos de interés muy elevados. Otra medida que aplican los bancos para tranquilizar a los prestamistas privados es la compra de deuda soberana de estados que no presentan riesgos a corto o medio plazo: Alemania, Países Bajos, Francia... Y lo hacen con tal avidez que estos países pueden permitirse venderles su deuda a 2 años con un tipo de interés del 0% o incluso con un rendimiento ligeramente negativo (sin descontar el efecto de la inflación). Los intereses pagados por Alemania y el resto de países considerados como financieramente sólidos se han reducido considerablemente gracias a la política seguida por el BCE y al agravamiento de la crisis que afecta a los países llamados periféricos. Hemos asistido a una huida de capitales de la periferia europea en dirección al centro. Los títulos alemanes son tan fiables que, en caso de necesidad de dinero líquido, se pueden vender sin pérdidas de un día para otro. Los bancos no los compran con la perspectiva de conseguir ganancias, sino para tener cierta cantidad de dinero permanentemente disponible (sea en el BCE o en forma de títulos absolutamente líquidos) que les permita dar impresión de solvencia (a menudo falsa) y poder hacer frente a imprevistos que se puedan presentar. El beneficio lo sacan prestando dinero a España e a Italia, con lo que contrarrestan las perdidas que pudiesen sufrir con sus títulos de deuda alemana. Es de gran importancia señalar que los bancos no han incrementado el número de préstamos a las familias ni a las empresas, a pesar de que uno de los objetivos oficiales de los préstamos concedidos por el BCE era que aumentasen aquellos con el objetivo de estimular la economía.

Desde el punto de vista de las élites, ¿cuál es el balance del BCE?

Pongámonos por un instante en el lugar del 1% más rico para evaluar la acción del BCE. El discurso oficial insiste machaconamente en que el BCE ha realizado con éxito la transición entre el período de su antiguo presidente, el francés Jean-Claude Trichet, y el del actual, Mario Draghi |27|, antiguo presidente del Banco de Italia y expresidente de Goldman Sachs Europa. El BCE y los líderes de los principales países europeos han conseguido negociar una operación de reducción de la deuda griega convenciendo a los bancos privados para que acepten un descuento del 50% de la deuda que este país tenía con ellos, y consiguiendo del gobierno griego que se comprometa a un nuevo plan de austeridad radical que incluye privatizaciones masivas y una renuncia a una parte muy importante de la soberanía del país. Desde marzo de 2012 hay en Atenas enviados de la Troika permanentemente instalados en los ministerios cuya tarea es controlar de cerca las cuentas estatales. A partir de este momento, los préstamos a Grecia pasan por una cuenta controlada directamente por las autoridades europeas, que pueden bloquearla. La guinda del pastel es que los títulos de deuda griega ya no quedan dentro de la jurisdicción de los tribunales griegos. Las nuevas obligaciones que se emitan en el marco de este programa lo son de acuerdo con el derecho inglés y los litigios que surjan entre el Estado Griego y sus acreedores se dirimirán en Luxemburgo |28|.

Y eso no es todo. La presión del BCE y de los líderes europeos ha conseguido que el gobierno del Pasok, con Georges Papandreu a la cabeza, muy sumiso pero al mismo tiempo cada vez más impopular, dejase su lugar a un gobierno de unidad nacional formado por Nueva Democracia y Pasok y en el que desempeñan un papel clave ministros que provienen directamente del mundo financiero.

El panorama se completa con tres buenas noticias para el BCE y los líderes europeos:

1. Silvio Berlusconi se vio obligado a dimitir, dando paso a un gobierno formando por técnicos a cuya cabeza se encuentra Mario Monti, ex-comisario europeo muy cercano al mundo financiero y capaz de imponer a los italianos una vuelta de tuerca más en las políticas neoliberales |29|.

2. En España, el presidente de gobierno Mariano Rajoy, perteneciente al Partido Popular y en el cargo desde hace unos meses, está dispuesto a su vez a radicalizar la política neoliberal que ya había aplicado su predecesor, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero.

3. Los líderes europeos |30| han conseguido acordar un pacto de estabilidad que se va a construir sobre la base de la austeridad presupuestaria, la cesión por parte de los Estados Miembros de otro poco más de soberanía y una dosis adicional de sumisión a la lógica del capital privado.

Finalmente, va a entrar en funcionamiento el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), que mejorará las posibilidades de ayudar a los estados y a los bancos en la próximas crisis bancarias que no dejarán de producirse puesto que los Estados Miembros tienen dificultades para financiarse.

Todos estos ejemplos muestran que los líderes europeos, al servicio del gran capital, consiguen marginalizar cada vez un poco más al poder legislativo, dejando de lado lo que hayan elegido los votantes. Por otro lado, dónde queda la democracia, si los votantes que deseen rechazar categóricamente la austeridad no han de tener más posibilidad de hacerlo que con su voto, o si el significado político del mismo queda anulado en caso de no ir en el sentido deseado por los gobernantes, como sucedió en 2005 en Francia y en Países Bajos después del no al Tratado para una Constitución Europea, como sucedió en Irlanda y Portugal después de las elecciones de 2011, y como sucedió en Francia y Países Bajos, una vez más, después de las elecciones de 2012. Todo se ha dispuesto para que el margen de maniobra de los gobiernos nacionales y de los poderes públicos quede limitado por un marco contractual europeo cada vez más restrictivo. Se trata de una deriva muy peligrosa, a menos, naturalmente, que los gobiernos, apoyados por su población, decidan desobedecer.

Después de lo dicho, si nos ponemos en el lugar de Mario Draghi, de los principales dirigentes europeos y de los bancos, se puede decir que con lo sucedido en marzo-abril de 2012 tienen razones para estar felices. Todo parece salir bien.

Los límites del éxito del BCE y de los gobernantes europeos

Los nubarrones no tardan en llegar. Todo se complica a partir de mayo de 2012 cuando Bankia , el 4º banco español y dirigido por el que fue director general del FMI, Rodrigo Rato, entra virtualmente en quiebra. Según diferentes fuentes, las necesidades de recapitalización de los bancos españoles varían entre 40.000 y 100.000 millones de euros, y Mariano Rajoy, que no quiere recurrir a la ayuda de la Troika, se encuentra en una difícil situación. A ello se suman varios escándalos bancarios que surgen a nivel internacional, de los cuales el de más resonancia es el de la manipulación del Libor, el tipo interbancario de Londres, en el que se ven implicados una docena de grandes bancos. Por no hablar de la actuación reprobable del banco HSBC facilitando el blanqueo de dinero proveniente de la droga y de otras actividades delictivas.

En Francia, la mayoría de los votantes ya ha tenido suficiente con Nicolas Sarkozy y el 6 de mayo de 2012 François Hollande gana las elecciones. Esto, sin embargo, no supone una preocupación para el mundo financiero, ya que pueden contar con que los socialistas franceses aplicarán el mismo pragmatismo del que han hecho gala otros partidos socialistas europeos a la hora de continuar con la austeridad. Y eso a pesar del pueblo francés, muy propenso a sobrerreaciones diversas y susceptible a la creencia de que es necesario un cambio real.

En Grecia la situación es menos satisfactoria para el BCE porque Syriza, la coalición de izquierda radical que promete derogar las medida de austeridad, suspender el reembolso de la deuda y de enfrentarse a las autoridades europeas, puede llevarse la victoria electoral. Para los defensores de la austeridad europea es necesario impedirlo a toda costa. En la tarde del 17 de junio de 2012 reina el alivio en el BCE, en las sedes de los gobiernos europeos y en los consejos de administración de las grandes empresas: el partido de derecha Nueva Democracia queda por delante de Syriza. Incluso el nuevo presidente socialista francés se felicita por el resultado del escrutinio. Y al día siguiente, los mercados respiran. Se puede reanudar la ruta de la austeridad, de la estabilización de la zona del euro y del saneamiento de las cuentas de los bancos privados.

Traducido por Fernando Lasarte Prieto. Revisión final por Eric Toussaint.

Parte 3 : La mayor ofensiva contra los derechos sociales realizada desde la Segunda Guerra Mundial a escala europea

Que no se subestime la capacidad de los gobernantes de sacar provecho de una situación de crisis

Los grandes medios abordan de forma regular las cuestiones de un posible estallido de la zona euro, del fracaso de las políticas de austeridad en materia de relanzamiento económico, de las tensiones entre Berlín y París, entre Londres y los miembros de la zona euro, de las contradicciones en el seno del consejo del BCE, de las enormes dificultades para encontrar un acuerdo sobre el presupuesto de la UE, de las crispaciones de ciertos gobiernos europeos con el FMI a propósito de la dosificación de la austeridad. Todo esto es cierto, pero sobre todo no hay que olvidar un punto fundamental: la capacidad de los gobernantes, que se han puesto dócilmente al servicio de los intereses de las grandes empresas privadas, de gestionar una situación de crisis, incluso de caos, para actuar en el sentido demandado por esas grandes empresas. La relación estrecha entre los gobernantes y el Gran Capital no es siquiera disimulada. A la cabeza de varios gobiernos, colocados en puestos ministeriales importantes y en la presidencia del BCE, se encuentran hombres directamente salidos del mundo de las altas finanzas, comenzando por el banco de negocios Goldman Sachs. Algunos políticos de primera fila son recompensados con un puesto en un gran banco u otra gran empresa una vez que han realizado sus buenos oficios para el gran capital. No es nuevo pero es más evidente y regular que durante los últimos 50 años. Se puede hablar de verdaderos vasos comunicantes.

Considerar que la política de los dirigentes europeos es un fracaso porque el crecimiento económico no ha vuelto es en parte equivocarse de criterio de análisis. Los objetivos perseguidos por la dirección del BCE, por la Comisión Europea, por los gobiernos de las economías más fuertes de la UE, por las direcciones de los bancos y de las demás grandes empresas privadas, no son la vuelta rápida al crecimiento, ni la reducción de las asimetrías en el seno de la zona euro y de la UE a fin de hacer de ella un conjunto más coherente al que volviera la prosperidad.

Entre sus objetivos principales, hay que subrayar dos:

1. evitar un nuevo krach financiero y bancario que podría revelarse peor que el de septiembre de 2008 (las dos primeras partes de esta serie han abordado este objetivo que será de nuevo desarrollado en la cuarta parte);

2. utilizar varias armas (el aumento muy importante del paro, el reembolso de la deuda pública, la búsqueda del equilibrio presupuestario, el látigo de la búsqueda de la mejora de la competitividad de los estados miembros de la UE unos respecto a los otros y en relación a los competidores comerciales de los demás continentes) para avanzar en la mayor ofensiva realizada desde la Segunda Guerra Mundial a escala europea por el Capital contra el Trabajo. Para el Capital, se trata de aumentar aún más la precarización de los trabajadores, de reducir radicalmente su capacidad de movilización y de resistencia, de reducir los salarios y diferentes subsidios sociales de forma importante a la vez que se mantienen las enormes disparidades entre los trabajadores dentro de la UE a fin de aumentar la competencia entre ellos. Primero, están las disparidades entre los asalariados de un mismo país: entre mujeres y hombres, entre fijos y eventuales, entre trabajadores a tiempo parcial y trabajadores a tiempo completo. Por iniciativa de la patronal y con el apoyo de los gobiernos sucesivos (y en su seno los partidos socialistas europeos han jugado un papel activo), esas disparidades han crecido en el curso de los últimos 20 años. Y luego están las disparidades entre los trabajadores de los diferentes países de la UE. Las disparidades entre trabajadores de los países del Centro y los de los países de la Periferia en el interior de la UE son el complemento de las que se profundizan en el interior de las fronteras nacionales.

Las profundas disparidades entre los trabajadores de los diferentes países de la UE

Los salarios de los trabajadores del grupo de países más fuertes (Alemania, Francia, Países Bajos, Finlandia, Suecia, Austria, Dinamarca) son el doble o el triple de los salarios de los trabajadores de Grecia, Portugal o Eslovenia, son 10 veces más elevados que los salarios de los trabajadores de Bulgaria, de 7 a 9 veces más que los salarios rumanos, lituanios o letones |31|. En América del Sur, aún cuando las diferencias son grandes entre las economías más fuertes (Brasil, Argentina, Venezuela) y las más débiles (Paraguay, Bolivia, Ecuador...), la diferencia entre el salario mínimo legal es del orden de 1 a 4, por tanto una disparidad netamente más débil que en el seno de la Unión Europea. Esto muestra hasta qué punto es fuerte la competencia entre los trabajadores de Europa.

Las grandes empresas de los países europeos más fuertes en el plano económico se aprovechan a fondo de las disparidades salariales en el seno de la UE. Las empresas alemanas han optado por aumentar fuertemente su producción realizada en los países de la UE en los que los salarios son más bajos. Los bienes intermedios son luego repatriados a Alemania sin pagar impuestos de importación/exportación, para ser allí ensamblados y luego reexportados principalmente hacia los demás países de Europa. Esto permite disminuir los costes de producción, poner en competencia a los trabajadores alemanes con los de los demás países y aumentar la rentabilidad de esas empresas. Además, esos bienes ensamblados en Alemania y vendidos en los mercados externos aparecen por supuesto en las exportaciones alemanas, una parte importante de las cuales es en realidad el resultado del ensamblaje de productos importados. Las empresas de los demás países fuertes de la UE hacen ciertamente lo mismo, pero la economía alemana es la que se beneficia proporcionalmente más de los bajos salarios y de la precarización del trabajo en el seno de la zona euro (incluso en el interior de las fronteras de Alemania |32|) y de la UE. En 2007, los excedentes comerciales de Alemania se debían en un 83% a sus intercambios con los demás países de la UE (145.000 millones de euros respecto de los demás países de la zona euro, 79.000 millones respecto de la Europa fuera de la zona euro y 45.000 millones con el resto del mundo) |33|.

El modelo alemán como producto de la ofensiva neoliberal

Los patronos alemanes, ayudados por el gobierno socialista de Gerhard Schröder en 2003-2005, lograron imponer sacrificios a los trabajadores. El estudio Acabar con la competitividad publicado conjuntamente por ATTAC Francia y la Fundación Copernic resume así las grandes etapas de los ataques a las conquistas de los trabajadores de Alemania y a sus derechos sociales y económicos: ““Las leyes Hartz (por el nombre del ex Director de Recursos Humanos de Volkswagen y consejero de Gerhard Schröder) se han aplicado de forma gradual entre 2003 y 2005. Hartz I obliga a los parados a aceptar el empleo que se les propone, incluso por un salario inferior a su subsidio de desempleo. Hartz II instituye “mini-jobs” (mini trabajos) a menos de 400 euros mensuales (exentos de cotizaciones sociales salariales). Hartz III limita a un año el pago de los subsidios de desempleo para los trabajadores mayores y endurece las condiciones de su atribución. Hartz IV fusiona el subsidio de paro de larga duración y las ayudas sociales, y les pone un techo de 345 euros por mes. A las leyes Hartz se añaden las reformas sucesivas de las jubilaciones y del sistema de salud pública: jubilación por capitalización (jubilaciones Riester); subida de las cotizaciones, retraso de la edad legal de jubilación (objetivo 67 años en 2017)”. Los autores de este estudio subrayan: “El conjunto de estas reformas ha llevado a un impresionante aumento de las desigualdades sociales. Es un aspecto a menudo olvidado del “modelo alemán” y vale la pena dar algunas cifras detalladas. Alemania se ha convertido en un país con muchas desigualdades: un anteproyecto de informe parlamentario sobre la pobreza y la riqueza |34| acaba de establecer que la mitad más pobre de la sociedad posee solo el 1% de los activos, contra el 53% para los más ricos. Entre 2003 y 2010, el poder de compra del salario medio ha bajado un 5,6%. Pero esta bajada se ha repartido de forma muy desigual: -12% para el 40% de los asalariados peor pagados, -4% para el 40% de los asalariados mejor pagados |35|. Los datos oficiales muestran que la proporción de bajos salarios ha pasado del 18,7% en 2006 al 21% en 2010 y esta progresión de los bajos salarios -hay que subrayarlo- se hace por lo esencial en Alemania del Oeste”.

Según el mismo estudio, en 2008, el número de asalariados aumentó en 1,2 millones en relación a 1999, pero esta progresión corresponde a un aumento de 1,9 millones del número de empleos precarios, y por tanto a una pérdida de medio millón de empleos fijos a tiempo completo. Un cuarto de los asalariados y asalariadas ocupan hoy un empleo precario, y esta proporción (la misma ya que en los Estados Unidos) sube al 40% entre las mujeres. “Los empleos asalariados precarios son mayoritariamente (el 70%) destinados a las mujeres |36|. La proporción de parados con subsidio de desempleo ha caído de un 80% en 1995 a un 35% en 2008 y todas las personas en paro más de un año han derivado hacia la ayuda social”.

Como señala Arnaud Lechevalier, esta evolución se inscribe “en un contexto más general de erosión de la protección de los asalariados por los convenios colectivos: la parte de los asalariados cubiertos (por dichos convenios) ha bajado del 76% al 62% en diez años y estos convenios no concernían ya más que al 40% de las empresas alemanas en 2008. Además, los sindicatos han debido conceder múltiples derogaciones a los convenios colectivos sectoriales de rama a nivel de las empresas” |37|.

Las segundas intenciones de los dirigentes y de los patronos europeos

Cuando se intenta explicar la actitud actual de los dirigentes alemanes frente a la crisis de la Eurozona, se puede plantear la hipótesis de que una de las lecciones que sacaron de la absorción de Alemania del Este a comienzos de los años 1990 es que las disparidades muy fuertes entre trabajadores pueden ser explotadas para imponer una política muy dura a favor de la patronal. Las privatizaciones masivas en Alemania del Este, los ataques a la seguridad del empleo de los trabajadores de la ex-RDA combinados al aumento de la deuda pública alemana debida a la financiación de esta absorción (que ha servido de pretexto para imponer las políticas de austeridad) han permitido imponer retrocesos muy importantes a los trabajadores de Alemania, tanto a los del Este como a los del Oeste. Los dirigentes alemanes actuales se dicen que la crisis de la zona euro y los brutales ataques impuestos al pueblo griego y a otros pueblos de la periferia son la ocasión de ir aún más lejos y de reproducir de una cierta forma a escala europea lo que han hecho en Alemania. Por su parte, los dirigentes europeos de los países más fuertes y los patronos de las grandes empresas, no se quedan atrás, se felicitan de la existencia de una zona económica, comercial y política común en la que las transnacionales europeas y las economías del Norte de la zona euro sacan ventaja de la debacle del sur para reforzar la rentabilidad de las empresas y marcar puntos en términos de competitividad en relación a sus competidores norteamericanos y chinos. Su objetivo, en el estado actual de la crisis, no es relanzar el crecimiento y reducir las asimetrías entre las economías fuertes y las débiles de la UE. Consideran además que la debacle del Sur va a traducirse en oportunidades de privatizaciones masivas de empresas y de bienes públicos a precios de saldo. La intervención de la Troika y la complicidad activa de los gobiernos de la periferia les ayudan en ello. El gran Capital de los países de la periferia es favorable a estas políticas pues cuenta obtener él mismo una parte de un pastel que deseaba desde hacía años. Las privatizaciones en Grecia y en Portugal prefiguran lo que va a ocurrir en España y en Italia donde los bienes públicos a adquirir son mucho más importantes dada la talla de esas dos economías.

La voluntad de hacer bajar los salarios

Volvamos a la cuestión de los salarios. En Alemania, según Michel Husson, el coste salarial unitario real ha bajado cerca de un 10% entre 2004 y 2008 |38|. En el resto de Europa, durante el mismo período, ha bajado también pero en una proporción bastante menor que en Alemania. Es a partir de la crisis de 2008-2009, que afecta duramente a la Eurozona, cuando se constata una caída muy clara de los salarios reales de los países más afectados. Es lo que subraya Patrick Artus: “Se constata en los países en dificultades de la zona euro (España, Italia, Grecia, Portugal) una fuerte bajada de los salarios reales” |39|. Patrick Artus declara que la bajada de los salarios corresponde a una política deliberada de los dirigentes europeos y añade que, con toda evidencia, esta política ni ha permitido relanzar la inversión en los países mencionados, ni hacer más competitivas las exportaciones de los mismos países. Patrick Artus escribe que los efectos favorables: “de las bajadas de salarios sobre la competitividad y por tanto sobre el comercio exterior o sobre la inversión de las empresas no han aparecido”. Añade que la bajada de salario tiene dos efectos claros: de una parte, ha aumentado la rentabilidad de las empresas (por tanto, en términos marxistas, un amento de la tasa de beneficio por un aumento de la plusvalía absoluta, ver recuadro “El ABC sobre la plusvalía absoluta y relativa así como sobre el salario”); de otra parte, ha disminuido la demanda de las familias, lo que ha reforzado la contracción de la economía |40|. El estudio realizado por Natixis acaba de confirmar que el objetivo de los dirigentes europeos no es ni relanzar la actividad económica, ni mejorar la posición económica de los países de la periferia en relación a los del Centro. La bajada de los salarios intenta reducir la capacidad de resistencia de los trabajadores de los países concernidos, aumentar la tasa de ganancia del Capital y llevar más lejos el desmantelamiento de lo que queda del welfare state construido en el curso de los 35 años que siguieron a la Segunda Guerra Mundial (período al que siguió el giro neoliberal de finales de los años 1970-comienzo de los años 1980).

En el Informe Mundial sobre los Salarios 2012-2013 publicado por la Organización Internacional del Trabajo en diciembre de 2012, los autores señalan que en los países desarrollados, entre 2008 y 2012, “los salarios sufrieron una doble caída” (es decir en 2008 y en 2011) |41|. Es la única región del mundo, junto con Medio Oriente, en que los salarios han bajado desde 2008. En China, en el resto de Asia, en América Latina los salarios han aumentado. En Europa oriental, han conocido una cierta recuperación tras el hundimiento de los años 1990. Este informe permite confirmar que el epicentro de la ofensiva del Capital contra el Trabajo se ha desplazado hacia los países más desarrollados.

El ABC sobre la plusvalía absoluta y relativa así como sobre el salario |42|
Cuando el obrero (o la obrera) comienza a trabajar en la fábrica al comienzo de su jornada, incorpora un valor a las materias primas (o a los bienes intermedios que ensambla). Al cabo de un cierto número de horas, él o ella ha reproducido un valor que es exactamente el equivalente de su salario cotidiano o semanal. Si él o ella se parara de trabajar en ese momento preciso, el capitalista no obtendría ni un céntimo de plusvalía pero, en esas condiciones, el capitalista no tendría ningún interés en comprar esa fuerza de trabajo. Como el usurero o el mercader de la Edad Media, el capitalista “compra para vender”. Compra fuerza de trabajo para obtener de ella un producto más elevado de lo que ha gastado para comprarla. Ese “suplemento”, ese “extra”, es precisamente su plusvalía, su beneficio. Se entiende por tanto que, si el obrero o la obrera produce el equivalente de su salario en 4 horas de trabajo, él o ella trabajará no 4 sino 6,7, 8 o 9 horas. Durante esas 2, 3, 4 o 5 horas “suplementarias”, él o ella produce plusvalía para el capitalista a cambio de la cual él o ella no cobra nada. El origen de la plusvalía, es por tanto sobretrabajo, trabajo gratuito, apropiado por el capitalista. “Pero, ¡es un robo!” exclamaremos. La respuesta debe ser: “si y no”. Si desde el punto de vista del obrero o de la obrera; no, desde el punto de vista del capitalista y de las leyes del mercado. El capitalista no ha comprado, en efecto, en el mercado “el valor producido o a producir por el obrero o por la obrera”. No ha comprado su trabajo, es decir el trabajo que el obrero o la obrera va a efectuar (si hubiera hecho eso, habría cometido un robo puro y simple; habría pagado 25€ por lo que vale 50€). Ha comprado la fuerza de trabajo del obrero o de la obrera. Esta fuerza de trabajo tiene un valor propio como toda mercancía tiene su valor. El valor de la fuerza de trabajo está determinado por la cantidad de trabajo necesario para reproducirla, es decir por la subsistencia (en el sentido amplio del término) del obrero, de la obrera y de su familia. La plusvalía toma su origen en el hecho de que aparece una distancia entre el valor producido por el obrero/obrera y el valor de las mercancías necesarias para asegurar su subsistencia.

El valor de la fuerza de trabajo tiene una característica particular en relación al de cualquier otra mercancía: comparte, además de un elemento estrictamente medible, un elemento variable. El elemento estable, es el valor de las mercancías que deben reconstituir la fuerza de trabajo desde el punto de vista fisiológico (que deben permitir al obrero o a la obrera recuperar calorías, vitaminas, una capacidad de liberar una energía muscular y nerviosa determinada, sin la que sería incapaz de trabajar al ritmo normal previsto por la organización capitalista de trabajo en un momento dado). El elemento variable, es el valor de las mercancías, en una época y en un país determinado, que no forman parte del mínimo vital fisiológico. Marx llama a esta parte del valor de la fuerza de trabajo, su fracción histórico-moral. Esto quiere decir que no es fortuita. Es el resultado de una evolución histórica y de una situación dada de las relaciones de fuerza entre el Capital y el Trabajo. En este punto preciso del análisis económico marxista, la lucha de clases, su pasado y su presente, se convierte en un factor codeterminante de la economía capitalista.

El salario es el precio de mercado de la fuerza de trabajo. Como todos los precios de mercado, fluctúa alrededor del valor de la mercancía examinada. Las fluctuaciones del salario están determinadas en particular por las fluctuaciones del ejército de reserva industrial, es decir, del paro.

Para obtener el máximo de ganancia y desarrollar lo más posible la acumulación del capital, los capitalistas reducen al máximo la parte del valor nuevo, producido por la fuerza de trabajo, que vuelve a los trabajadores y las trabajadoras bajo forma de salarios. Los dos medios esenciales por los que los capitalistas se esfuerzan de aumentar su parte, es decir la plusvalía, son:

la prolongación de la jornada de trabajo, la reducción de los salarios reales y la bajada del mínimo vital. Es lo que Marx llama el aumento de la plusvalía absoluta.
El aumento de la intensidad y de la productividad del trabajo sin aumento proporcional del salario. Es el aumento de la plusvalía relativa.

Mirando en perspectiva la ofensiva del Capital contra el Trabajo

La situación que viven los asalariados y quienes reciben subsidios en Grecia, Portugal, Irlanda y España hoy ha sido impuesta a los trabajadores de los países en desarrollo aprovechándose de la crisis de la deuda de los años 1980-1990. En el curso de los años 1980, la ofensiva atacó igualmente a los trabajadores en América del Norte a partir de la presidencia de Ronald Reagan, en Gran Bretaña bajo la férula de Margaret Thatcher, la Dama de Hierro, y en los países de sus émulos en el viejo continente. Los trabajadores del ex-bloque del Este también fueron sometidos durante los años 1990 a las brutales políticas impuestas por sus gobiernos y el FMI. Según el Informe Mundial sobre los Salarios 2012-2013 publicado por la OIT (mencionado más arriba): “En Rusia, por ejemplo, el valor real de los salarios cayó a menos del 40% de su valor en los años 1990 y se requirió de una década más para que los salarios recuperaran su valor inicial“ |43|. Luego, de una forma ciertamente menos brutal que la que afectó a los pueblos del tercer mundo (de los países más pobres hasta las economías llamadas emergentes), la ofensiva tomó por objetivo a los trabajadores de Alemania a partir de 2003-2005. Los efectos nefastos para una parte significativa de la población alemana se hacen sentir aún hoy incluso si los éxitos de las exportaciones alemanas |44| limitan el número de parados y una parte de la clase obrera no siente directamente sus consecuencias. La ofensiva que se ha acelerado desde 2007-2008 comenzó pues a nivel mundial a comienzo de los años 1980 |45|. La OIT centra su análisis sobre un período más corto (1999-2011) y los datos son claros: “Entre 1999 y 2011, la productividad laboral promedio en las economías desarrolladas aumentó el doble que los salarios promedio. En Estados Unidos la productividad laboral real por hora en el sector empresarial no agrícola aumentó 85 % desde 1980, mientras que la remuneración real por hora aumentó solo 35 %. En Alemania la productividad laboral se expandió en cerca de un cuarto durante las dos últimas décadas, mientras que los salarios reales mensuales se mantuvieron sin cambio” |46|. Es lo que Karl Marx llamaba el aumento de la plusvalía relativa (ver recuadro).

Y más adelante: “La tendencia mundial ha resultado en un cambio en la distribución del ingreso nacional, con una menor participación de los trabajadores, mientras que la participación del capital en la renta aumenta en una mayoría de países. Incluso en China, un país en que los salarios a grosso modo se triplicaron durante la última década, el PIB aumentó a una tasa mayor que la masa salarial total; por tanto, la participación del trabajo disminuyó” |47|. Esta tendencia profunda a nivel mundial es la manifestación del aumento de la plusvalía extraída del Trabajo por el Capital. Es importante señalar que durante una buena parte del siglo XIX la forma principal de aumento de la plusvalía pasó por el aumento de la plusvalía absoluta (bajada de salarios, aumento de las horas de trabajo). Progresivamente, en las economías más fuertes, en la segunda mitad del siglo XIX y a lo largo de todo el siglo XX (salvo durante el nazismo, el fascismo y otros regímenes dictatoriales que impusieron bajadas salariales), ha sido reemplazada o superada por el aumento de la plusvalía relativa (aumento de la productividad del trabajo sin que los salarios le sigan en la misma proporción). Tras varios decenios de ofensiva neoliberal, el aumento de la plusvalía absoluta vuelve a ser una forma importante de extracción de la plusvalía y se añade a la plusvalía relativa. Mientras que durante decenios, los patronos han aumentado esencialmente la plusvalía relativa, principalmente gracias a las ganancias de productividad del trabajo, desde 2009-2010, logran aumentar la plusvalía absoluta: bajando los salarios reales y en ciertos casos aumentando el tiempo de trabajo. Utilizan la crisis para combinar el aumento de la plusvalía relativa con el aumento de la plusvalía absoluta. Esto da una indicación de la amplitud de la ofensiva en curso.

Cada vez más trabajadores en el punto de mira

En un documento de la Comisión Europea titulado “El segundo programa económico de ajuste para Grecia” con fecha de marzo de 2012 |48|, está claramente puesto en evidencia que hay que proseguir la reducción de los salarios. El cuadro 17 de la página 41 muestra que el salario mínimo legal en Grecia es el quíntuple del salario mínimo medio en Rumanía y en Bulgaria (países vecinos de Grecia), el triple del de Hungría y de las repúblicas bálticas, más del doble del salario mínimo en Polonia y en la República Checa; es superior al salario mínimo en España y en Portugal. El objetivo es acercar Grecia a países en los que los salarios son los más “competitivos”, por tanto los más bajos. Evidentemente, si los salarios prosiguen su caída radical en Grecia como quiere la Troika y la patronal, será preciso que los salarios en España, en Portugal, en Irlanda y también en los países más fuertes sigan la misma tendencia, y esto de forma acelerada.

Quienes están en los puestos de mando en Europa sirven a una lógica gracias a la cual los patronos europeos logran aumentar la cantidad de plusvalía que extraen del trabajo de los asalariados de Europa e intentan marcar puntos en la batalla comercial con los competidores asiáticos o norteamericanos.

Estos dirigentes están dispuestos a empujar a sus últimas trincheras a los sindicatos europeos reduciendo fuertemente el margen de negociación del que han dispuesto durante decenios.

El Capital marca puntos suplementarios contra el Trabajo

En varios países de la UE, durante su ofensiva contra las conquistas sociales, los gobernantes y la Comisión Europea han logrado reducir radicalmente el alcance de los convenios colectivos interprofesionales. Es el caso de los países del exbloque del Este, es también el caso de Grecia, Portugal, España, Italia, Irlanda... En varios países, han logrado igualmente hacer bajar el salario mínimo legal y el montante de las jubilaciones. Han logrado reducir radicalmente la protección contra los despidos y aumentar la edad de jubilación.

La agravación de la crisis de los países de la periferia de la zona euro

Durante 2012, la crisis se ha agravado en Grecia, en Irlanda, en Portugal, en España, como consecuencia de las brutales políticas de austeridad aplicadas por gobiernos cómplices de las exigencias de la Troika. En Grecia, la caída acumulada del PIB desde el comienzo de la crisis alcanza el 20%. El poder de compra de una gran mayoría de la población ha bajado entre un 30% y un 50%. El paro y la pobreza se han disparado. Si en marzo de 2012 todos los grandes medios repitieron el discurso oficial que afirmaba que la deuda había sido reducida a la mitad |49|, según las estimaciones oficiales hechas públicas a finales de octubre de 2012, la deuda pública griega que representaba el 162% del PIB en vísperas de la reducción de deuda de marzo de 2012 alcanzará el 189% del PIB en 2013 y el 192% en 2014 |50|. Esta información no forma parte de los títulares de la gran prensa de masas. En Portugal, las medidas de austeridad son de una violencia tal y la degradación económica es tan grave que un millón de portugueses se ha manifestado espontáneamente el 15 de septiembre de 2012, cifra que no había sido alcanzada más que el 1 de mayo de 1974 para festejar la victoria de la Revolución de los Claveles. En Irlanda, de la que los medios hablan mucho menos, el paro ha alcanzado proporciones enormes, llevando a 182.900 jóvenes de 15 a 29 años a abandonar el país desde que estallara la crisis en 2008 |51|. Un tercio de los jóvenes que tenían un empleo antes de la crisis ha ido al paro. El rescate de los bancos ha representado hasta ahora más del 40% del PIB (cerca de 70 millardos de euros de un PIB de 165 millardos en 2011) |52|. El retroceso de la actividad económica ha alcanzado el 20% desde 2008. El gobierno de Dublin ha reafirmado que suprimiría 37.500 puestos de trabajo en el sector público de aquí a 2015. En España, la tasa de paro alcanza un 50% entre los jóvenes. Desde el comienzo de la crisis, 350.000 familias han sido expulsadas de su vivienda a causa de los impagos de la deuda hipotecaria |53|. En un año, el número de familias en las que todos los miembros están en paro ha aumentado en 300.000 para alcanzar un total de 1,7 millones, es decir el 10% de todas las familias en España |54|.. La situación se degrada de forma continua en los países del antiguo bloque del Este miembros de la UE, comenzando por los que se han adherido a la zona Euro.

En suma, en todo el mundo, el Capital se ha lanzado a una ofensiva contra el Trabajo. Es en Europa donde, desde 2008, la ofensiva toma la forma más sistemática comenzando por los países de la periferia. Los bancos (y el capitalismo como sistema), que son los responsables de la crisis, son sistemáticamente protegidos. En todas partes, el reembolso de la deuda pública es el pretexto invocado por los gobernantes para justificar una política que ataca los derechos económicos y sociales de la aplastante mayoría de la población. Si los movimientos sociales y, entre ellos, los sindicatos quieren responder victoriosamente a esta ofensiva devastadora, hay que enfrentarse a fondo a la cuestión de la deuda pública a fin de quitar al poder su argumento principal. La anulación de la parte ilegítima de la deuda pública y la expropiación de los bancos para integrarlos en un servicio público del ahorro y del crédito son medidas esenciales en un programa alternativo a la gestión capitalista de la crisis.

Traducido por Alberto Nadal

Notas

|1| La deuda soberana es la deuda de un Estado y de los organismos públicos que dependen de él.

|2| En general, el término « activo » hace referencia a un bien que posee un valor realizable, o que puede generar ingresos. En el caso contrario, se habla de « pasivo », es decir la parte del balance compuesto de recursos de los que dispone una empresa (capitales propios aportados por los socios, provisiones por riesgos y cargas, deudas). Véase: http://www.banque-info.com/lexique-...

|3| Numerosos bancos dependen de un financiamiento a corto plazo ya que encuentran enormes dificultades para pedir préstamos en el sector privado a un costo sostenible (es decir el más bajo posible) en particular, bajo la forma de emisión de títulos de deuda. Como lo veremos más adelante, la decisión del BCE de prestar un poco más de 1 billón de euros (1,000,000,000,000 €) a una tasa de interés del 1% por un periodo de 3 años a más de 800 bancos europeos constituyó una tabla de salvación para un gran número de ellos. Luego, gracias a estos préstamos del BCE, los más sólidos de entre ellos, tuvieron nuevamente la posibilidad de emitir títulos de deuda para financiarse. Ello no habría sido el caso si el BCE no hubiera actuado de prestamista en última instancia y esto por 3 años.

|4| Sobre el episodio de octubre de 2011, véase Eric Toussaint, Crash de Dexia, “¿Ya está en camino un efecto dominó en la UE?”, 7 de octubre de 2011, http://cadtm.org/Ya-esta-en-camino-un-efecto-domino

|5| Sobre el episodio de octubre de 2012 que desembocó en un nuevo salvataje bajo la forma de una recapitalización, véase Eric Toussaint, « Fallait-il à nouveau injecter de l’argent dans Dexia ? », Le Soir, 2 de noviembre de 2012, http://cadtm.org/Fallait-il-a-nouveau-injecter-de-l; véase igualmente: CADTM, « Pour sortir du piège des recapitalisations à répétition, le CADTM demande l’annulation des garanties de l’Etat belge aux créanciers du groupe Dexia », 31 de octubre de 2012, http://cadtm.org/Pour-sortir-du-piege-des; CADTM, « Pourquoi le CADTM introduit avec ATTAC un recours en annulation de l’arrêté royal octroyant une garantie de 54 milliards d’euros (avec en sus les intérêts et accessoires) à Dexia SA et Dexia Crédit Local SA », 22 de diciembre de 2011, http://cadtm.org/Pourquoi-le-CADTM-introduit-avec

|6| Pierre-Henri Thomas, Bernard Demonty, Le Soir, 31 de octubre de 2012, pág. 19, http://archives.lesoir.be/dexia-sera-recapitalise-pour-le-7-novembre-en_t-20121031-025GAM.html?firstHit=40&by=20&when=-1&sort=datedesc&pos=43&all=1309626&nav=1

|7| Las deudas de las familias incluyen las deudas que los estudiantes americanos han contraído para sufragar sus estudios. Las deudas de los estudiantes en los Estados Unidos alcanzan el importe colosal de 1 billón de dólares (1,000,000,000 $), es decir más que el total de las deudas externas públicas de América Latina (460 mil millones de dólares), del África (263 mil millones) y del Asia del Sur (205 mil millones). Véase para el importe de las deudas de estos « continentes »: Damien Millet, Daniel Munevar, Eric Toussaint, Les Chiffres de la dette 2012, cuadro 7, pág. 9. Se puede descargar de: http://cadtm.org/Les-Chiffres-de-la-dette-2012

|8| Véase Damien Millet, Daniel Munevar, Eric Toussaint, Les Chiffres de la dette 2012, cuadro 30, p. 23. Este cuadro se basa en los datos de la Federación Europea del Sector Bancario, http://www.ebf-fbe.eu/index.php?page=statistics. Véase igualmente Martin Wolf, « Liikanen is at least a step forward for EU banks », Financial Times, 5 de octubre de 2012, pág. 9.

|9| Las deudas de los bancos no deben confundirse con sus activos, forman parte de su « pasivo ». Véase más arriba la nota de pie de página sobre « Activo » y « Pasivo » de los bancos.

|10| Véase Damien Millet, Daniel Munevar, Eric Toussaint, Les Chiffres de la dette 2012, cuadro 24, pág. 18. Este cuadro utiliza la base de datos de investigación de Morgan Stanley, así como http://www.ecb.int/stats/money/aggregates/bsheets/html/outstanding_amounts_index.en.html y

http://www.bankofgreece.gr/Pages/en/Statistics/monetary/nxi.aspx

|11| Carmen M. Reinhart, Kenneth S. Rogoff, Esta vez es distinto: ocho siglos de necedad financiera, Fondo de Cultura Económica de España, S. L., 2011

|12| Xavier Dupret, « Et si nous laissions les banques faire faillite ? », 22 de agosto de 2012, http://www.gresea.be/spip.php?article1048

|13| Véase Daniel Munevar, “El Sistema Bancario en las Sombras: Cuales son los riesgos?”, 23 de febrero de 2012, http://cadtm.org/El-Sistema-Bancario-en-las-Sombras Vease también: Tracy Alloway, “Traditional lenders shiver as shadow banking grows”, Financial Times, 28 de diciembre de 2011.

|14| Véase Richard Hiault, « Le monde bancaire « parallèle » pèse 67.000 milliards de dollars », Les Echos, 18 de noviembre de 2012, http://www.lesechos.fr/entreprises-secteurs/finance-marches/actu/0202393973644-le-monde-bancaire-parallele-pese-67-000-milliards-de-dollars-511912.php

|15| Michel Brei y Blaise Gadanecz, “Have bailouts made banks’loan book safer ?”, Bis Quaterly Review, september 2012, pp. 61-72. Las citaciones de este párrafo provienen de este artículo.

|16| Ibid

|17| El Banco de Inglaterra y otros bancos centrales siguen, grosso modo, la misma política.

|18| Desde agosto de 2011, he venido describiendo esta situación en un momento en que muy pocos comentaristas financieros se ocupaban del asunto. Véase la serie titulada « En el ojo del huracán: la crisis de la deuda en la Unión Europea » : « Los bancos europeos financiaron y financian todavía los préstamos que conceden a estados y empresas en Europa a través los créditos que piden a los money market funds de Estados Unidos. Pero estos organismos tienen miedo de lo que pasa en Europa (...). A partir de junio de 2011, esta fuente de financiación con bajos tipos de interés estaba prácticamente agotada, especialmente a costa de los grandes bancos franceses, lo que precipitó su caída en bolsa y aumentó la presión que ejercían sobre el BCE para que les recomprara los títulos, proveyéndoles dinero fresco. En resumen, tenemos aquí también la demostración de la amplitud de los vasos comunicantes entre la economía de Estados Unidos y la de los países de la Unión Europea. De allí los contactos incesantes entre Barack Obama, Angela Merkel, Nicolas Sarkozy, el BCE, el FMI… y los grandes banqueros, de Goldman Sachs a BNP Paribas, pasando por el Deutsche Bank. Una ruptura de los créditos en dólares de los que se benefician los bancos europeos puede provocar una grave crisis en Europa, e igualmente, una dificultad de los bancos europeos para reembolsar los préstamos estadounidenses, podría precipitar una nueva crisis en Wall Street.» (http://www.cadtm.org/Llego-la-crisis-a-su-apogeo). Un reciente estudio de la banca Natixis confirma la situación de emergencia que atravesaron los bancos franceses en el verano de 2011: Flash Economie, « Les banques françaises dans la tourmente des marchés monétaires » (Los bancos franceses en la tormenta de los mercados monetarios), 29 de octubre de 2012. En este documento se dice: « De junio a noviembre de 2011, los fondos monetarios americanos han retirado de improviso la mayor parte de la financiación dedicada a los bancos franceses. (…) Se trata de financiación a corto plazo por un valor de hasta 140.000 millones de dólares con los que, a finales de noviembre de 2011, han tenido que dejar de contar los bancos franceses, sin que se salvase ni uno de ellos. » (http://cib.natixis.com/flushdoc.aspx?id=66654). El cierre del grifo ha afectado igualmente a la mayor parte del resto de bancos europeos, según muestra este estudio publicado por Natixis.

|19| GAO, “Federal Reserve System, Opportunities Exist to Strengthen Policies and Processes for Managing Emergency Assistance”, julio de 2011. http://www.gao.gov/assets/330/321506.pdf. Este informe del Tribunal de Cuentas (GAO = United States Government Accountability Office) ha sido realizado gracias a una enmienda a la ley Dodd-Frank (véase más adelante) que fue presentada por los senadores Ron Paul, Alan Grayson y Bernie Sanders en 2010. Bernie Sanders, senador independiente, lo ha hecho público (http://www.sanders.senate.gov/imo/media/doc/GAO%20Fed%20Investigation.pdf ). Más aún, según un estudio independiente del Instituto Levy en el que colaboran economistas como Joseph Stiglitz, Paul Krugman y James K Galbraith, los créditos de la Reserva Federal habrían alcanzado un montante más elevado que el dado a conocer por la GAO, que sería en concreto de 29 billones de dólares y no de 16 billones. Véase James Felkerson, “$29.000.000.000.000: A Detailed Look at the Fed’s Bailout by Funding Facility and Recipient », www.levyinstitute.org/pubs/wp_698.pdf

|20| “The CEO of JP Morgan Chase served on the New York Fed’s board of directors at the same time that his bank received more than $390 billion in financial assistance from the Fed. Moreover, JP Morgan Chase served as one of the clearing banks for the Fed’s emergency lending programs.”, http://www.sanders.senate.gov/newsroom/news/?id=9e2a4ea8-6e73-4be2-a753-62060dcbb3c3

|21| Michel Rocard y Pierre Larrouturou: « Pourquoi faut-il que les Etats payent 600 fois plus que les banque ? »(¿Por qué han de pagar los estados 600 veces más que los bancos?), Le Monde, 3 de enero de 2012 http://www.larrouturou.net/2012/01/pourquoi-faut-il-que-les-etats-payent-600-fois-plus-que-les-banques/

|22| Véase el informe de la GAO que se menciona más arriba, en la pagina 196, y en el que se da fe de préstamos a Dexia por un valor de 53.000 millones de dólares, lo cual no representa más que una parte de los préstamos de la Reserva Federal a favor de Dexia. http://www.gao.gov/assets/330/321506.pdf

|23| Financial Times, “Banks plot early repayment of ECB crisis loans », 15 de noviembre de 2012, pág. 25.

|24| Según el periódico financiero español El Economista, http://www.eleconomista.es/espana/noticias/4252377/09/12/La-deuda-del-Estado-en-manos-de-la-banca-se-duplica-en-siete-meses.html

|25| Financial Times, ibid.

|26| Véase http://www.bancaditalia.it/statistiche/stat_mon_cred_fin/banc_fin/pimsmc/pimsmc12/sb58_12/en_suppl_58_12.pdf, cuadro 2.1a.

|27| Mario Draghi asumió el cargo de presidente del BCE el 1 de novembre de 2011.

|28| Véase http://fr.wikipedia.org/wiki/Crise_de_la_dette_publique_grecque#cite_ref-92. Véase igualmente Alain Salles y Benoït Vitkine, « Fatalisme face à un sauvetage échangé contre une perte de souveraineté » (Fatalismo frente a un salvamento a costa de pérdida de soberanía), Le Monde, 22 febrero de 2012, http://www.forumfr.com/sujet448690-....

|29| Mario Monti, primer ministro desde el 13 de novembre de 2011, fue nombrado senador vitalicio por el Presidente de la República Giorgio Napolitano. Con motivo de su nombramiento, dejó una serie de cargos de responsabilidad: la presidencia de la universidad privada italiana de más prestigio, la Bocconi,, así como la de la sección Europa de la Trilateral, uno de los cenáculos más importantes de la élite oligarca internacional, su cargo en la junta directiva del poderoso club Bilderberg y la presidencia del instituto neoliberal de análisis y estudio Bruegel. Monti fue consejero internacional de Goldman Sachs de 2005 a 2011 (en calidad de miembro del Research Advisory Council del Goldman Sachs Global Market Institute). Desempeñó en Bruselas el cargo de comisario europeo para el Mercado Único (1995-1999) para serlo después de la Competencia (1999-2004). Ha sido miembro del Senior European Advisory Council de Moody’s, consejero de Coca Cola, sigue siendo uno de los presidentes del Bussiness and Economics Advisory Group del Atlantic Council (un instituto norteamericano de análisis y estudio que promueve el liderazgo de los EE.UU.) y es parte de la junta directiva de Friends of Europe, un influyente instituto de análisis y estudio basado en Bruselas.

|30| Con la excepción del Reino Unido y la República Checa.

|31| Ver Le Monde de los días 22 y 23 de enero de 2012 sobre la base de Eurostat.

|32| En Alemania, en septiembre de 2010, según Le Monde del 17 de mayo de 2011, 7,3 millones de trabajadores ganaban a penas 400 euros al mes. En ese país, el número de trabajadores a tiempo parcial ha aumentado un 46% entre 2000 y 2010 mientras que en Francia aumentaba el 17%.

|33| OCDE, International Trade by Commodity Statistics (SITC Revision 3) mencionado en ATTAC y Fondation Copernic, En finir avec la competitivité, Paris, Octubre 2012. http://www.france.attac.org/article...

|34| Lebenslagen in Deutschland. Entwurf des vierten Armuts- und Reichstumsberichts der Bundesregierung, proyecto del 17 de septiembre de 2012, http://gesd.free.fr/arb912.pdf

|35| Karl Brenke et Markus M. Grabka, « Schwache Lohnentwicklung im letzten Jahrzehnt », DIW Wochenbericht, n° 45, 2011, http://gesd.free.fr/brenke11.pdf

|36| Fuente: Destatis.de (Oficina federal alemana de estadísticas)

|37| Arnaud Lechevalier, « Un modèle qui ne fait guère envie », Alternatives économiques, n° 300, mars 2011, http://gesd.free.fr/allmodel.pdf citado par ATTAC y Fondation Copernic.

|38| Ver Michel Husson, Economie politique du « système-euro », juin 2012, ou http://hussonet.free.fr/eceurow.pdf

|39| Patrick Artus, « La baisse des salaires dans les pays en difficulté de la zone euro est-elle utile ? », Flash Economie n°289, 18 avril 2012

|40| Patrick Artus: “no quedan más que los efectos sobre la demanda de las familias, de ahí una fuerte contracción de la actividad cuyo único efecto positivo es reducir el déficit exterior” (puesto que las importaciones disminuyen) Por otra parte, Patrick Artus muestra con gráfícos que la rentabilidad de las empresas ha aumentado en los cuatro países estudiados.

|41| OIT, Rapport mondial sur les salaires 2012-2013, Genève, décembre 2012, http://www.ilo.org/wcmsp5/groups/pu...

|42| El contenido de este recuadro consiste en una utilización libre y editada de extractos de Ernest Mandel, Introduction au marxisme, Edition Formation Léon Lesoil, Bruxelles, 2007, p. 59, p. 68, p. 66 et 67. (Hay traducción al español disponible en internet en http://www.marxists.org/espanol/man...)

|43| OIT, Informe Mundial sobre Salarios 2012-2013, Ginebra, diciembre 2012.

|44| Alemania ha conocido un crecimiento económico basado en sus exportaciones mientras que la mayor parte de sus socios de la UE y, en particular, de la zona euro sufren duramente la crisis. Dado que en toda la UE se asiste a la bajada de la demanda de las familias descrita más arriba, a la que se añade una reducción de la demanda pública, las salidas para las exportaciones alemanas se reducen claramente. El efecto boomerang sobre la economía alemana está ya en marcha.

|45| Ver Eric Toussaint, « Au Sud comme au Nord, de la grande transformation des années 1980 à la crise actuelle », septembre 2009. Ver en español, La gran transformación desde los años ochenta hasta la crisis actual, tanto en el Sur como en el Norte.

|46| OIT, Informe Mundial sobre Salarios 2012-2013, Resumen ejecutivo, Ginebra, diciembre de 2012, 2012, p. xvi

|47| Ibid. El mismo informe subraya igualmente el aumento de la distancia entre los salarios más elevados y los salarios más bajos en cada país.

|48| Ver European Commission, Directorate General Economic and Financial Affairs, “The Second Economic Adjustment Programme for Greece”, Mars 2012. http://ec.europa.eu/economy_finance...

|49| El CADTM ha denunciado desde el comienzo la propaganda de la Troika y del gobierno griego. Ver, publicado el 10 de marzo de 2012, Denunciamos la campaña de desinformación sobre la deuda griega y el plan de rescate de los acreedores privados. Ver igualmente, Christina Laskaridis, 4 de junio de 2012, Grecia ya ha caído en el impago en los términos de los acreedores; lo que temen es el impago en los términos de los endeudados.

|50| Financial Times, 1 noviembre 2012, primera página.

|51| Financial times, 1 octubre 2012.

|52| Financial Times, 29 diciembre 2011, p. 2.

|53| Miles Johnson, « Suicides spark call for Madrid to halt evictions by banks », Financial Times, 13 noviembre 2012, p. 2.

|54| Tobias Buck, “Spain’s deepening lack of hope takes its toll”, Financial Times, 6 noviembre 2012, p. 4

31/12/2012

Eric Toussaint, Universidad de Lieja, es presidente del CADTM Bélgica (Comité por la anulación de la deuda del Tercer Mundo, www.cadtm.org) y miembro del Consejo Científico de ATTAC France. Ha escrito junto con Damien Millet, AAA. Audit Annulation Autre politique, Seuil, Paris, 2012.

El autor agradece a Patrick Saurin, Daniel Munevar, Damien Millet y Virginie de Romanet por la ayuda que le han brindado en la elaboración de este artículo.


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