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dilluns 18 de juny de 2012 | Manuel
Triunfó el miedo en Grecia, pero la esperanza sigue

Josep Maria Antentas, desde Atenas / Yorgos Mitralis / Comité Central de Antarsya

La Troika respira tranquila. Habrá un nuevo gobierno pro-Memorando en Grecia. El eslábon más débil de la zona Euro aún no se desfondrado. La oligarquía financiera, este 1% que señala Occupy Wall Street, vió con preocupación estos días como el fantasma surcaba de nuevo. Ayer quizá compraron tiempo, consiguiendo apuntalar precariamente un andamio que se cae. Pero el fantasma ha vuelto para quedarse.

La realidad es que la crisis económica y social se transformó en crisis política generalizada, en términos gramscianos en una crisis de hegemonía y una “crisis orgánica del Estado”. Las políticas de ajuste estructural hicieron implosionar el sistema de partidos tradicional en Grecia y la brecha abierta no va a cerrarse fácilmente.

El miedo, alimentado por una verdadera campaña de terror mediático de la derecha y el chantaje neocolonial de la Troika, triunfó sobre la esperanza. Pero la alegría de la Troika puede ser efímera. El nuevo gobierno será un gobierno débil, formado por partidos desacreditados carentes de legitimidad, y tendrá el mandato de proseguir con unas políticas impopulares que provocarán nuevas y decididas movilizaciones. Las declaraciones, tras conocer su victoria, del candidato de Nueva Democracia Samaras afirmando que llevará al país por “la senda de la prosperidad” son poco más que un mero ejercicio de cinismo que serán pronto desmentidas por la realidad.

No future’ es lo único que las políticas de la Troika y sus vasallos ofrecen al pueblo griego. Aunque cansado por dos años de resistencia tenaz, éste ha decidido no morir sin presentar batalla, no rendirse de forma indigna. Luchando cual gato panza arriba, aún desde la acumulación de derrotas, paradójicamente el pueblo griego ha recuperado su mejor arma: la confianza en la capacidad de vencer.

El ascenso de Syriza, bajo las cenizas de un PASOK descompuesto y en ruinas, se basa en su capacidad de combinar crediblidad política y social con credibilidad electoral, en un escenario de levantamiento social prolongado. La clave de su éxito es que aparece como una formación “distinta” e inmaculada frente a los recortes a la que no se le puede reprochar haber colaborado con el infame PASOK ni gobernar con él en regiones o municipios aplicando políticas de recortes. Su propuesta de formación de un gobierno de izquierdas anti-Memorando durante la campaña de las elecciones del 6 de mayo fue la palanca que la propulsó electoralmente y que modificó las coordenadas del debate electoral. De golpe, la posibilidad de un “gobierno de izquierdas” apareció como una salida concreta y factible a la pesadilla de los recortes, como una fórmula casi mágica a la que una parte del pueblo griego se agarró en medio del desamparo.

El positivo e impactante ascenso de Syriza no sólo ha significado un rayo de esperanza para los trabajadores griegos, sino que también ha capturado la imaginación de la izquierda europea, desprovista de referencias y experiencias prácticas exitosas y conciente de que en el país helénico se libra la batalla más decisiva del continente en el combate global contra los planes del capital financiero. Conviene, sin embargo, no idealizar acríticamente Syriza, una coalición plural y en la que coexisten orientaciones distintas, algunas de ellas muy moderadas, otras conscuentemente anticapitalistas. Sus debilidades organizativas y de implantación social son enormes y sus propuestas programáticas y discurso político presentan límites e inconsistencias importantes. Del 6 de mayo al 17 de junio se ha hecho notar un ligero desplazamiento de las propuestas de Syriza sobre el Memorando, la deuda y las cuestiones clave hacia formulaciones un poco más ambiguas y menos rupturistas, aunque manteniendo un claro perfil de oposición a la lógica del ajuste estructural, sobre el que se cimienta su credibilidad y su identidad política.

En este nuevo escenario el fortalecimiento de la auto-organización social en los barrios y centros de trabajo seguirá siendo la variable clave pues no se podrá iniciar ninguna lógica consistente de ruptura con las políticas de ajuste estructural sin una sociedad movilizada y organizada. Queda también pendiente como tarea crucial para esta nueva etapa contra el gobierno Samaras buscar formas de unidad y colaboración de los principales componentes de la izquierda griega, en particular entre Syriza y la coalición anticapitalista Antarsya, débil electoralmente (0’33% ayer) pero con una implantación social igual o superior a la primera, sin olvidar al KKE (4,4% ayer), el principal partido de izquierdas en términos militantes y que hasta ahora ha practicado una sectaria política aislacionista a todas luces fallida.

El futuro no pertenece a los asustados, sino a los portadores de esperanza” señaló Tsipras ayer tras conocer los resultados. En su discurso final ante centenares de simpatizantes y seguidores, un poco decepcionados por lo que pudo ser y no fue pero concientes de que el combate es largo, anunció firmeza contra los recortes y la necesidad de proseguir la movilización.

Ayer se perdió quizá una batalla, pero esto está lejos de haber terminado. Mientras Tsipras finalizaba sus palabras la voz de Patti Smith enviaba atronadoramente por los altavoces un mensaje directo a la Troika: “People have the power”.

Artículo publicado en Público, 18/06/2012.

Font: Revolta Global

Foto: El líder del Pasok, Evangelos Venizelos (derecha), junto al presidente de Nueva Democracia, Andonis Samarás. -REUTERS


Syriza triunfa y … pierde las elecciones. Pero, quizá, la próxima...

Yorgos Mitralis, desde Atenas

Poco ha faltado, un 2,77 de los votos, para que la Coalición de la Izquierda Radical (Syriza) ganara las elecciones griegas y culminara triunfalmente el extraordinario ascenso de su resultado electoral que ha pasado del 4,5% a cerca del 27% ¡en menos de 3 años! Sin embargo, la derecha coaligada de Nueva Democracia y sus acólitos de todo tipo (los viejos social-liberales del PASOK y los aprendices socialdemócratas de la Izquierda Democrática) tienen todo el derecho del mundo a echar un suspiro de alivio: la amenaza de la formación de un gobierno de izquierdas que aboliera las medidas de austeridad acaba de alejarse, al menos por el momento...

El alivio es, por otra parte, general entre los de arriba que nos gobiernan y nos hambrean. El euro sube, los mercados respiran, la señora Merkel exulta y la Internacional llamada “Socialista” de los Papandreu y Hollande se felicita por la “derrota” de esos obstáculos para girar en redondo que son Tsipras&Co. Entonces, ¿final de la pesadilla que ha visto a las cobayas griegas rebelarse y ocupar el “laboratorio Grecia”? La respuesta es un No categórico. La pesadilla está aquí para quedarse y todo indica que el nuevo gobierno griego será frágil y débil, minado por sus contradicciones internas, la crisis que no controla y, sobre todo, por la resistencia en aumento del pueblo griego...

Por otra parte, un análisis un poco más en profundidad de los resultados electorales de Syriza presagia un mal futuro para los partidarios de los planes de austeridad. Syriza triunfa en la franja de edad de 18 a 45 años y se asegura un verdadero triunfo en los grandes centros urbanos como la gran Atenas, el Pireo o Patras donde vive y trabaja más de la mitad de la población griega. En suma, Syriza se asegura el apoyo de la población activa y joven mientras que los partidarios de la Troika y de la austeridad (Nueva Democracia y el PASOK) sobreviven gracias al apoyo de la gran mayoría de la gente mayor (de más de 65 años) y del campo griego. Una realidad social política de muy mal augurio para la reacción griega y sus patronos internacionales si se piensa que son exactamente esas franjas de edad y esas poblaciones urbanas las que tradicionalmente hacen la historia de los países del Norte...

Si hay pues una lección que sacar de estas elecciones, es que Syriza domina ya entre los trabajadores y los parados, la juventud y los barrios populares, los bastiones históricos de la izquierda comunista, allí donde el PC griego (KKE) mantenía hasta hace poco una presencia indiscutible. El cambio es de talla, es histórico, dado que este KKE que dominaba a Syriza hasta hace aún 2-3 meses, está ahora reducido a una influencia electoral marginal (4,5%) tras haber sufrido una verdadera hemorragia de militantes y simpatizantes en beneficio de la Coalición de la Izquierda Radical.

A decir verdad, la recomposición de hecho del paisaje de la izquierda griega es casi total, si se añade otra, y aún mayor, hemorragia: la sufrida por la coalición de las organizaciones de extrema izquierda Antarsya en beneficio igualmente de Syriza. Quedando reducida a un elocuente 0,33% de los votos, Antarsya debe ahora hacer todo lo posible para evitar que su crisis conduzca a un dramático despilfarro de miles de militantes revolucionarios en el momento en que toda la izquierda radical griega tiene más necesidad de ellos.

Sin embargo, sería totalmente falso creer que Syriza tendrá en adelante una vida fácil, que puede gozar de la fidelidad permanente de sus 2 millones de electores. Al menor paso en falso de su dirección, Syriza corre el riesgo de perderlo todo en un tiempo récord pues la aplastante mayoría de sus electores la ha apoyado no por razones “ideológicas” sino para que dé -y apliquesoluciones radicales a problemas vitales. Es la razón por otra parte, de que Syriza haya acelerado enormemente su subida en cuanto puso como objetivo de su campaña ganar las elecciones y formar un gobierno de izquierdas que iba a derogar inmediatamente las medidas de austeridad. Y es, al contrario, la razón por la que Syriza ha perdido, durante los últimos tres días de la campaña, su ventaja -y con ella las elecciones- porque su dirección ha intentado engatusar a sus adversarios haciendo su programa y su discurso menos radical.

Atención pues a los “pasos en falso” pues sus consecuencias serían ahora cataclísmicas: quienes se beneficiarían de ellos no serían los ex-grandes partidos tradicionales, sino los criminales nazis “que están aquí para quedarse”. No solo en las urnas sino sobre todo en las calles en las que multiplican ya las agresiones asesinas contra los inmigrantes y los militantes de izquierdas. Desgraciadamente, la falta de preparación de la izquierda griega ante la peste parda ha permitido que la serpiente neonazi haya salido claramente ya de su huevo. Esta izquierda griega tiene que decidir lo más rápidamente posible enfrentarse al monstruo naciente aunque solo sea para asegurar su propia autodefensa...

Dicho todo lo anterior, quedan por sacar dos o tresgrandes lecciones de la experiencia de esta Syriza formada, hará ya pronto nueve años, de la alianza, o más bien del “matrimonio”, de un partido reformista de izquierdas (Synaspismos) con una docena de organizaciones y de corrientes de extrema izquierda. La primera lección es que la unidad es posible. La segunda que esta unidad paga. Y la tercera, ¡que la unidad es posible y productiva a condición de que sea una unidad fundada en la radicalidad! En los tiempos que corren, una experiencia como la de Syriza merece toda nuestra atención y -evidentementenuestra solidaridad internacionalista activa. Pues en Grecia la victoria de la izquierda radical sigue siendo posible, y puede haber sido solo retrasada...

19/06/2012

Traducción: Faustino Eguberri para VIENTO SUR


Declaraciones de ANTARSYA sobre los resultados de las elecciones

Comité Central de Antarsya

1. Las elecciones del 17 de junio han constituido un hito crucial en el complejo panorama de la sociedad griega actual. Han puesto de manifiesto los grandes conflictos y la división que se están sufriendo, la tensa controversia social y política resultado de los rescates y las grandes luchas obreras y populares de los últimos años contra ellos, y los intentos de recuperación del bloque de partidos pro-memorando tras su deterioro. A pesar de todo, la brecha abierta por la insurrección social que estalló en las elecciones del 6 de mayo sigue estando activa.

2. Nea Dimokratía (ND) ha conseguido el primer puesto al arrogarse un sector importante del voto conservador. Y con tal fin se difundieron en los medios en la etapa preelectoral la extorsión y el terrorismo ideológico a su favor inspirados por las fuerzas más reaccionarias del capitalismo europeo, así como por la misma Merkel, con sus escandalosas injerencias. Sea como sea, en ningún caso su éxito electoral puede verse como un triunfo. Antes al contrario, pues pese a las múltiples ayudas recibidas, no ha sido capaz de superar el 30% de los votos, que son todavía menos de los que consiguió en 2009, cuando obtuvo los peores resultados de su historia. Junto a la confirmación de la quiebra del Partido Socialista Griego (PASOK), es evidente la profunda crisis que se está viviendo en los partidos pro-rescate.

3. El liderazgo de ND abre el camino para el gobierno de coalición ND – PASOK – DIMAR (Izquierda Democrática) que indudablemente tratará de aprobar medidas todavía peores a cuenta del trabajador. Aunque estén hablando de «renegociar», es evidente que tras la fachada del «gobierno de salvación nacional» habrá un ejecutivo pro-memorando, profundamente reaccionario, especialmente autárquico y totalmente alineado con las exigencias del capital, la UE y el FMI; listo, a fin de cuentas, para aplicar recortes, despidos, bajadas salariales y liquidación de bienes públicos.

4. Pese al apoyo que le brindan las fuerzas del capital, la troika y los medios implicados en su entronización, y a pesar de las declaraciones de Samarás acerca de un «gobierno de largo aliento», el nuevo ejecutivo será inestable, padecerá debilidad crónica, y en breve se tendrá que enfrentar a la indignación social y a las luchas obreras y populares. Será un gobierno todavía más enclenque que los anteriores del Pasok y de Papadimos. Y es por eso que habían estando trabajándose y al final se aseguraron la presencia de Dimar en la alianza, para poder apoyarse en una muleta «de color de rosa» en el lugar que antes ocupara la muleta «negra» del maltrecho Laos. Además, no obstante la retórica de la rápida vuelta al «desarrollo», la propia política del memorando va a ir acercándonos cada vez más a la bancarrota del capitalismo griego, en el contexto de la crisis sistémica mundial y de la especialmente profunda del viraje reaccionario de la Eurozona y del conjunto de la UE. El tripartito seguirá siendo un gobierno de transición, hipotecado, con una fecha de caducidad que dependerá de los avances del movimiento popular y de los trabajadores.

5. En este proceso de las dos contiendas electorales se ha registrado un giro masivo hacia la izquierda del que se ha beneficiado principalmente SYRIZA. El hecho de que tantos votantes le diesen la espalda al «frente negro del memorando» y a la extorsión de la clase dominante y de que escogiesen a partidos de izquierda, generando los porcentajes más altos en la historia posterior a la Guerra Civil, señala un camino de esperanza. Muestra, aunque con contradicciones, la voluntad de grandes sectores de la sociedad de deshacerse de los planes de austeridad y de la conflagración de los rescates económicos, especialmente si tenemos en cuenta que las fuerzas de izquierda han sido las más votadas en las clases trabajadoras, entre las edades productivas y en los centros urbanos.

6. La fidelidad electoral a las fuerzas de ultraderecha Aurora dorada constituye un hecho infausto para el movimiento popular y la izquierda. Es el resultado de la política fascista que aplicó en su momento Samarás, el cual, como Sarkozy en Francia, convirtió en acción política las ideas reaccionarias y racistas con el resultado sustancial de legalizar la actividad de los neonazis. No tiene menos culpa Benizelos, que incluso tras las agresiones de Kasidiani a las diputadas de izquierda en el plató de televisión, declaró que la violencia en la política no es responsabilidad de Aurora Dorada, ¡sino de la izquierda! Insistimos en desenmascarar la demagogia nacionalista de los neonazis, quienes aunque se manifiestan a favor del euro, la UE y la OTAN, envenenan las relaciones de nuestro pueblo con los países de alrededor, y con su racismo ponzoñoso y sus pogromos contra los inmigrantes hacen gala de su desorientación y distancia con el movimiento social de los trabajadores. Son el hijo bastardo del monstruoso capitalismo de nuestra época, de la profunda crisis económica, política y de civilización que vivimos, y componen una sección inextricable de los amplios mecanismos de represión del sistema. Este mensaje tiene que llegar a la izquierda en su totalidad, por la necesidad de descubrir urgentemente el papel reaccionario, sistémico, y a favor de la patronal que juega Aurora Dorada, de modo que nos resolvamos a afrontarlos como movimiento. ¡Unidos y decididos, venzamos a los fascistas enviándolos a las cloacas de la historia, a las que pertenecen!

7. La opción SYRIZA no ha podido imponerse al terrorismo propagandístico del periodo preelectoral sobre la salida del euro y los presuntos peligros que nos acechaban si se permitía que «ciertas fuerzas unilaterales» llegaran al poder. Insistiendo en la vía de la izquierda europeísta y diciendo «sí al euro» como punto central de su línea política, no ha podido responder a la extorsión ideológica de la clase dominante y ha dejado que la confrontación preelectoral se desplazara a zonas más favorables para las fuerzas afines al sistema. De hecho, su programa venía insistiendo en una propuesta de «renegociación» dentro de los límites de los acuerdos con los bancos y de las bases del euro, impuestos por la clase burguesa tras las elecciones del 6 de mayo. De esta forma, ni ha desbrozado el camino ni para el necesario alivio instantáneo de las clases populares, ni ha reflejado las ganas que tiene la gente de luchar, de que se produzcan grandes cambios. El «realismo» de su propuesta, llegando a jurar fidelidad al euro, presentando los excedentes en los presupuestos como solución, incluso «alabando» a la policía (!), se ha mostrado insuficiente incluso a nivel electoral. Y por otro lado, está claro que no responde a la sed de lucha radical de una gran parte de sus votantes, que desea que la izquierda sea la fuerza que vertebre y lleve a cabo las batallas necesarias para revertir las catastróficas consecuencias del gobierno de Samarás, pero, evidentemente, no desde el papel de «oposición responsable» que se va a quedar esperando tranquilamente el deterioro del nuevo poder con el propósito de sustituirlo. Su lógica política, tanto durante la campaña electoral como ahora a modo de «oposición responsable», no contribuye a los presupuestos de un frente social y político por la subversión del ataque de las fuerzas burguesas intervencionistas. Porque sin un programa radical de ruptura y subversión y sin un pueblo organizado y un movimiento fuerte de lucha obrera, no podemos interrumpir la agresión de los rescates ni reivindicar el poder que nos pertenece.

8. El fracaso electoral del Partido Comunista Griego (ΚΚΕ) no es una buena noticia para el movimiento de los trabajadores. Pero no es sino el resultado de sus propias decisiones estratégicas y políticas: el sectarismo y las acusaciones a otros partidos del movimiento obrero, la ubicación de los objetivos necesarios para la revolución en el etéreo futuro de «cuando el poder sea del pueblo», la creencia de que todas las cuestiones que dividen a la sociedad (memorando, euro) son supercherías, etc. En el KKE no han llegado a decir «esta boca es mía» en la lucha ideológica con el enemigo en el contexto contemporáneo, sino que mantienen una política sustancialmente derrotista, han optado por renegar de la posible acción común de la Izquierda unida en un momento crítico para nuestra lucha, y mantienen una postura hostil frente a los grandes momentos de la insurrección popular; todo lo cual ha confluido, como es lógico, en este porcentaje desfavorable. Hoy en día, el desafío para todas las fuerzas activas de la Izquierda, incluido el KKE, es la colaboración de todos en la lucha del movimiento popular y en el programa político anticapitalista que nos está exigiendo nuestra época.

9. ANTARSYA ha sufrido una importante pérdida de votos en relación con las elecciones del 6 de mayo, en que había subido bastante. Un resultado negativo que nos devuelve a niveles de 2009. Podría ser que la bipolarización de las elecciones condujese a miles de votantes de ANTARSYA (como del KKE y de otros partidos de izquierda) a dar un voto de emergencia a SYRIZA, lo que no significa, por otro lado, que diesen su conformidad a la citada «oposición responsable».

Tenemos que organizar juntos las batallas del día siguiente, en las que el papel jugado por ANTARSYA será crucial. Pero antes queremos dar las gracias desde aquí a los miles de luchadoras y luchadores de ANTARSYA que han estado al pie del cañón de una lucha larga y difícil en los días previos a las elecciones, se han resistido a la tentación de las guerras intestinas de izquierda, han insistido en la difusión del programa de lucha anticapitalista subversiva y han comprendido y transmitido que es preciso que se produzca un cambio radical. Hemos sido los únicos que hemos mantenido la propuesta de la salida del euro y de la UE, la condonación de la deuda, las nacionalizaciones de recursos y el control popular de las finanzas del Estado como base para el alivio inmediato del pueblo y para el nuevo modelo de poder. Hemos trabajado para que en muchos centros de trabajo haya una plataforma para la organización de la lucha colectiva en torno a estas reivindicaciones. Hemos perseverado en la acción común organizada por la ejecución de los objetivos del movimiento obrero. Y es por todo esto que ANTARSYA representa un factor determinante para el futuro de nuestra lucha, y necesita que la apoyemos todavía más intensamente. ANTARSYA se ha consolidado como una tendencia política decisiva en el seno de la Izquierda, con un programa anticapitalista y la contribución constante a las protestas de la calle. Nos hemos abierto a miles de personas y hemos puesto ya las bases para una actualización política que de el espaldarazo definitivo a las movilizaciones sociales que se están produciendo.

En cualquier caso, debemos plantearnos todos, con ánimo de autocrítica profunda, por qué ANTARSYA no ha tenido mejores resultados electorales.

- Es evidente que por un lado ha sido por las debilidades notorias que hemos tenido que afrontar en el proceso de plena movilización de nuestros recursos.

- Por otro, se debe a nuestras deficiencias tanto en términos políticos como logísticos en la capacidad de conectar con todas esas personas que se han acercado a la Izquierda en estas circunstancias de la historia.

- Y por fin, da cuenta de carencias en nuestra preparación política e ideológica. Hemos fallado en nuestra forma de presentar al electorado el programa anticapitalista y la necesidad de divulgarlo y enriquecerlo, aunque podría ser realmente eficaz en el alivio del pueblo, e insertarse en una perspectiva innovadora del socialismo y el comunismo. Por otra parte, nos ha faltado enmarcar la cuestión del poder en una estrategia revolucionaria moderna, de modo que no terminemos derrotados o integrados en algo distinto.

Por todo lo dicho debe generarse por vías abiertas y democráticas un debate profundo y sustancial acerca del programa, la línea de actuación y la táctica de ANTARSYA. Siempre a partir de la necesaria independencia de criterio político e ideológico de la Izquierda Anticapitalista, concretemos aún más nuestra propuesta para poner de manifiesto que solo la rescisión de los acuerdos vigentes puede conducir al bienestar del pueblo. Configuremos una estrategia para la cuestión del poder político y gubernamental que parta de la autogestión popular y obrera y la ruptura radical con las relaciones capitalistas de poder y explotación. Estudiemos los modos de organización frente a nuevos ataques que se perpetren contra el pueblo, perfeccionemos el mensaje de radicalismo y las medidas que debe tomar el Frente Activo de Ruptura y Subversión (N. de la T: componentes del acrónimo ANT.AR.SY.A, que en tanto palabra significa RESISTENCIA). Intervengamos en el debate de izquierdas sobre la otra vía: la de la subversión anticapitalista.

10. Tenemos ante nosotros grandes retos y luchas que asumir:

1º) Cimentar el frente de ruptura y subversión, tan necesario, e incrementar los esfuerzos para mantener la movilización revolucionaria ante las agresiones al pueblo y contra el nuevo gobierno, y para evitar la catástrofe total en el ámbito de las relaciones laborales. Ampliar las armas para la lucha, que está tan estrechamente relacionada con las reivindicaciones y la agonía de los propios trabajadores, actuando desde las calles y no desde la «oposición responsable». Afinar el contenido político del partido, de modo que insistamos en la exigencia de que se deroguen los planes de rescate y el marco legal que los permite para poner fin al euro y a la deuda, y se instauren medidas inmediatas para el bienestar real de los trabajadores.

- Poner en marcha iniciativas para luchar desde ahora contra los ERE, las privatizaciones, las condiciones de la actividad sindicales, los impuestos extraordinarios, la reaccionaria ley de Universidades y FP que van a intentar pasar, etc. Empecemos por la huelga general a nivel nacional y por una gran protesta unitaria tras la formación del nuevo gobierno exigiendo que se deroguen inmediatamente los acuerdos de los memorandos. Tenemos además que contar con los sindicatos, y velar por que se regeneren tal y como deben ser, aboliendo la burocracia presente.

- Coordinar la organización del pueblo, como condición imprescindible para su supervivencia y para la revolución, dando pasos con valentía hacia la reconstrucción de la clase obrera mediante las Asambleas Populares en los barrios y centros de trabajo, a través de la apertura del debate político sobre las vías alternativas de poder popular. Asimismo, organicemos actividades solidarias variadas, y montemos las tácticas de autodefensa contra las múltiples formas que toma el frente negro en sus ataques.

- Impedir resueltamente el paso a los neonazis de Aurora Dorada. Desarrollemos en los centros laborales, en los colegios, las facultades y los vecindarios los recursos que orienten la reacción popular deseable frente a esos los problemas que «alimentan» al fascismo. Intensifiquemos las acciones de divulgación del papel político e ideológico que los fascistas han venido representando en la historia; para ello, unámonos en un frente común de Izquierda contra la acción fascista. Seamos pioneros en la lucha contra el racismo a través de la unión de clase entre trabajadores locales y extranjeros con amplias comisiones unitarias democráticas antifascistas y diversas iniciativas en todos los barrios.

2º) Asumir iniciativas para el encuentro de todos los grupos sustentados por ideas anticapitalistas, revolucionarias, antiimperialistas y antieuropeístas y que no hayan abandonado la creencia de la necesidad de romper con la deuda, el euro y los planes de rescate, y la mantienen como principio de una política de izquierdas. Apoyémonos en quienes han prestado aliento a ANTARSYA en las acciones llevadas a cabo antes de las elecciones y abrámonos a otros compañeros que comparten realmente las aspiraciones de una izquierda revolucionaria.

3º) Profundizar en el análisis político, la democracia y el compañerismo en el interior de ANTARSYA, extendiéndolo a las comisiones locales, los departamentos y la Coordinadora Nacional, con iniciativas para la mejora de su presencia en la sociedad, con la búsqueda de condiciones favorables de cara a la mayor visibilidad electrónica e impresa de ANTARSYA. Con tal fin, invitamos a todas las comisiones a seguir adelante con las asambleas y la convocatoria de eventos y charlas de acceso libre. Como primer paso tras estas disquisiciones, hemos programado un gran evento abierto de ANTARSIA en Atenas el 2 de julio, en un espacio que en breve será anunciado.

¡Seguimos en ello! ¡Unidos, decididos y anticapitalistas! ¡Por el camino de la ruptura y la subversión!

http://www.antarsya.gr/node/632

Traducción de Belén Martín-Ambrosio para Izquierda Anticapitalista

+ Info:

Enhorabuena, Syriza. FRANCISCO LOUÇA, DESDE ATENAS. 17 de junio de 2012

Elecciones en Grecia: esperanza vs miedo. Desde Atenas, Josep Maria Antentas.

Greek vote sees families divided. Extreme right. Andrew Simmons

La exigua victoria de la derecha griega abre nuevas incógnitas. El Eurogrupo insta a que el país heleno forme gobierno cuanto antes. Syriza, segunda fuerza más votada, rechaza entrar en un Ejecutivo con los partidarios del rescate. La alianza entre el Pasok y Nueva Democracia conseguiría la mayoría del Parlamento

Samarás, líder de Nueva Democracia, espera formar mañana un Gobierno de amplia mayoría. Los conservadores negocian con el Pasok e Izquierda Democrática

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Grecia resultats electorals

Con más del 99.8% escrutado, Nueva Democracia obtiene el 29.66% de los votos y el Pasok el 12.28%. Auge de la izquierda radical representada en la coalición de Syriza, que queda como segunda fuerza y logra el 26.89% de los sufragios. Los nazis, por su parte, siguen en el parlamento (6.92%).


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