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divendres 29 de juliol de 2011 | Manuel
Reflexiones desde la experiencia argentina para el debate sobre la deuda en Portugal, Grecia, Irlanda, España … + Islandia: más allá del posibilismo

Eduardo Lucita / Claudio Katz / Vicenç Navarro

Reflexiones desde la experiencia argentina para el debate sobre la deuda en Portugal, Grecia, Irlanda, España,…

CADTM 27/7/2011

A principios de este mes se conoció en Buenos Aires que la “La agencia de calificación Moody’s rebajó su nota a Portugal… y baraja la posibilidad de bajarla aún más a corto plazo, por estimar que el país no obtendría nuevos prestamos en los mercados sin otro plan de rescate”… “Portugal no logra cumplir sus promesas con los prestamistas en materia de reducción de su déficit”…” “La baja en la nota refleja el creciente riesgo de Portugal de tener que recurrir a una nueva financiación oficial”. Clarín 6.07.11

Durante todo este mes la situación de la deuda en Europa se ha agravado, el reciente nuevo salvataje a Grecia no ha despejado la crisis, por el contrario todos parecieran concordar que es una solución muy transitoria. Mientras que en los EEUU demócratas y republicanos parecieran estar jugando al borde del abismo, sin tener en cuenta el impacto en la economía global. Todo indica que marchamos a una nueva recesión internacional, localizada en los países centrales.

Estas noticias me permiten una reflexión sobre la crisis de deuda en Portugal, que todo indica está siguiendo el mismo camino que Grecia. Si se compara con lo que pasó en Argentina años atrás se verá que es el mismo camino por el que los llevan el FMI y el BCE.

Lo que desde aquí se percibe es que el Consenso de Washington que lideró en América latina durante los ’90, la década neoliberal por excelencia, pareciera haberse mudado a Europa.

Por lo tanto creo que socializar la experiencia Argentina puede ser útil para nuestr@s compañer@s de Portugal y de otros paises.

La deuda argentina era mayoritariamente externa y emitida en moneda extranjera. Esto cambió con el agotamiento de la convertibilidad y el fin de la valorización financiera y se consolida con la reestructuración del 2005 (completada con los pagos al FMI y otros con reservas y la reapertura del canje), porque también hay un cambio en el modelo de acumulación y reproducción de capitales. Esto fue posible por el ciclo expansivo de la economía iniciado en el 2003. Estamos ahora frente a un modelo de acumulación surgido de las entrañas mismas del neoliberalismo que encuentra allí sus limitaciones, que llamamos “neodesarrollismo”.

Uno de los cambios fundamentales de este último período es que es cada vez mayor la deuda interna sobre el total de deuda pública. Este tampoco es un fenómeno local, la deuda interna esta mucho menos estudiada que la externa, pero se conoce que creció mucho en todos los países en los últimos años, en América latina es el caso de Colombia, Brasil y México.

Reestructuración productiva y hegemonía financiera

El golpe militar de 1976 en Argentina coincidió con el cierre de un ciclo económico a nivel mundial, aquel ciclo único e irrepetible en el capitalismo que va desde 1945 a 1975, los llamados 30 años dorados, que en América latina conocemos como de “sustitución de importaciones”. Se inicia otro ciclo en que el capital reestructura sus espacios productivos y de servicios bajo la hegemonía del capital financiero. En la región lo denominamos modelo de “valorización financiera”, caracterizado por la emergencia de una plétora de capital financiero que no encontraba donde invertir en el sector productivo a tasas que le garantizaran la reproducción del capital.

El endeudamiento de los países fue así una fuente de colocación para esos excedentes financieros, que no fue solo Argentina o los países de América latina, que fueron también los africanos y muchos asiáticos.

Cuando la dictadura militar usurpó el gobierno de nuestro país la deuda externa era del orden de los 8000 millones de dólares. Siete años después el gobierno elegido por el voto popular encontró un país cuya deuda alcanzaba a los 45.000 millones.

En cada país el endeudamiento tomó formas propias, aquí tuvo que ver con la Reforma Financiera y otras medidas, entre ellas la que obligó a las empresas estatales a endeudarse sin necesidad. Los dólares que ingresaron ayudaron a financiar la fuga de capitales y balancear las cuentas externas. Por si fuera poco también se endeudaron las empresas privadas, ese endeudamiento no fue para inversiones productivas o financiar capital de trabajo sino para colocaciones en el exterior. Finalmente las deudas privadas fueron estatizadas. El círculo estaba cerrado con 37.000 millones de nueva deuda.

El origen de la deuda permite encuadrarla en la figura de “Deuda Odiosa” para la cual hay jurisprudencia internacional.

Cambios en los mecanismos de endeudamiento

En el inicio de los años ‘80 en América latina comienza a insinuarse la crisis de la deuda que estalló primero en México, luego Brasil y posteriormente Argentina que dijeron ya no estaban en condiciones de seguir pagando. En Argentina se dio una moratoria de hecho, no se la declaró pero desde 1988 hasta 1992 no hubo pagos ni refinanciaciones. Esta situación dio lugar a una política de Estado de los EEUU, los llamados Ajustes Estructurales, que mas adelante tomarían forma definitiva con el Consenso de Washington.

Primero fue el Plan Baker cuyo objetivo era salvar a la banca comercial -que recuperara el capital prestado- mediante mecanismos de capitalización de deuda vía la privatización generalizada de las empresas y servicios del Estado. Estas reformas, llamadas de primera generación, avanzaron muy lentamente tanto por las resistencias de los gobiernos como de de las propias empresas estatales. Por lo que el imperialismo recurrió al llamado Plan Brady, que es el inicio del endeudamiento con bonos para financiar déficit fiscales y como contrapartida avanzar en reformas estructurales.

Esta vez los actores principales no fueron los organismos financieros internacionales ni los bancos comerciales sino los Fondos de Inversión y de Pensión, que pasaron a ser los grandes financistas de la región.

En este período la deuda incrementa unos 18.000 millones, llegando a los 63.000 millones de dólares.

Tengan en cuenta cómo los pasos de las crisis griega y portuguesa, siguen punto mas punto menos los de la crisis argentina. Hay planes de rescate y de canje de deuda pero esta sigue creciendo.

Luego viene el período de los años ’90 que es el de total hegemonía neoliberal, de la convertibilidad (1 peso 1 dólar) y de las privatizaciones en tiempo récord. Se suponía que la venta del patrimonio público (en rigor capital social acumulado durante generaciones) serviría para pagar buena parte de la deuda, al menos era la propaganda oficial y de los organismos internacionales. Pues bien en este período, y a pesar de la venta de activos públicos cuantiosos, la deuda aumenta en 84.000 millones de dólares y llega a los 147.000.

Tengan en cuenta que la deuda argentina crece más en los períodos que las tasas de interés internacionales están bajas y que hay mucha liquidez internacional. Como pasa ahora.

Luego viene un período muy breve donde hay otro canje, llamado Megacanje, y luego un aporte, llamado “Blindaje”, que se suponía protegía a la economía frente a situaciones internacionales como las pasadas. Solo sirvieron perpetuar la agonía y financiar la fuga de capitales.

Finalmente con el estallido de la convertibilidad se pone fin a este período nefasto. Conviene señalar que los años 1997/98 fueron los más altos de la convertibilidad (mayor nivel de producción, de consumo y de empleo) pero a partir del segundo semestre de 1998 la economía comienza un declive que se acelera y entra en recesión. En casi 5 años (mediados de 1998 a mediados de 2003) se perdieron 19 puntos del PBI y la inversión cayó aproximadamente un 60%, se cerraron cantidades de fábricas y comercios y se agudizó la desocupación.

Una vez que la gente en las calles y con los cacelorazos echara al gobierno elegido por el voto popular (que se fue dejando 37 muertos en las plazas y en las calles), el gobierno provisorio que lo sucedió declaró el no pago de la deuda en manos privadas (54% del total), porque a los organismos se les siguió pagando religiosamente. Un no pago (en realidad una suspensión unilateral) que duró 38 meses y no paso nada grave, tampoco nos invadieron los marines. Por el contrario 38 meses en los cuales el Estado respiró y salió de la asfixia financiera que le imponían los servicios de la deuda, y estaba en mejores condiciones para enfrentar la crisis económico-social. El gobierno provisorio pensaba continuar estas medidas con una salida no ortodoxa de la crisis, con una fuerte emisión monetaria y mantener la actividad económica mientras se saldría lentamente de la convertibilidad. Sin embargo un golpe palaciego, sostenido por los sectores financieros, que serían los perdedores de la salida económica buscada, instaló un nuevo gobierno provisorio.

La primera medida del nuevo gobierno fue una macrodevaluación que llevó la paridad del peso a 3.5 con el dólar, que pulverizó los salarios y sumió en la miseria a millones de argentinos llevando a la desocupación al 24% de la fuerza de trabajo y la pobreza al 54% de la población.

Para colmo con el respiro financiero logrado por la suspensión del pago de parte de la deuda el Estado, en lugar de un auxilio efectivo a los sectores populares, se dedicó a subsidiar a los bancos y a las empresas de servicios públicos privatizadas. Se estima que el costo de este tipo de medidas alcanzó el orden de los 12 a 14 puntos del PBI!!!

Sin embargo el no pago de una parte importante de la deuda le permitió al nuevo gobierno elegido en la urnas, Kirchner, 38 meses después, estar en mejores condiciones de negociar una quita importante (la más alta hasta ese momento en el plano internacional, ahora se está hablando que la quita a la deuda griega debiera ser por un porcentaje mayor que la de Argentina) y estirar los plazos de pago y mejorar las tasas de interés.

El nuevo gobierno democrático aprovechó las condiciones internacionales pero también tomó medidas para reanimar el mercado interno y atender la crítica situación social haciendo fuertes concesiones al movimiento popular. Amplió los planes de subsidios a los desocupados; repuso las convenciones colectiva de trabajo, anuladas durante toda la década de los ’90; impulsó los aumentos salariales; jubiló por decreto a 2.000.000 de personas que no hubieran podido hacerlo en condiciones normales, subsidió las tarifas de servicios públicos privatizados; impulsó la reactivación de la economía y la producción nacional, y se crearon 5.000.000 de puestos de trabajo, claro que muchos de ellos precarios. Eliminación del descuento del 12% de los salarios de los empleados públicos, y reembolso de los descontado con Bonos del Estado; puso límites a los juicios hipotecarios de viviendas populares. Con el pago con reservas al FMI del total de la deuda con el organismo (que nosotros hemos rechazado), no se desvinculó, pero desde entonces no acepta las auditorias anuales ni las recomendaciones tradicionales.

Desde hace 8 años la economía Argentina crece a un promedio del 8% anual. El nivel actual de deuda sigue siendo elevado, pero no tiene el carácter restrictivo que tenía antes porque la economía creció mucho en estos años, favorecida por el cambio en el mercado mundial y medidas de mercado interno tomadas por el gobierno, por lo que la relación deuda/PBI ha mejorado mucho.

Las medidas económicas fueron acompañadas por medidas políticas como la anulación de las leyes de Amnistía y Punto Final, con lo que dio nuevo impulso al juzgamiento a los militares del Terrorismo de Estado; modificaciones en la Corte Suprema de Justicia ampliamente exigido por la gente en las calles; impulso a la política de Derechos Humanos, etc.

Como conclusión:

a) El no pago es perfectamente posible. Es el poder del deudor, incluso en Europa nos parece hay posibilidad concreta de formar un Club de Deudores (todos los países de la periferia más Italia (Su deuda es del 120 de su PBI) y Bélgica (98% del PBI) y trazar una acción conjunta, que tendría mucha fuerza.

Nuestra experiencia dice que no hay que acompañarla con devaluación porque esta recae sobre los trabajadores y sectores populares. En Portugal esto no podría pasar salvo que se saliera del Euro, pero esto implicaría una serie de problemas que desconozco y no pareciera conveniente tomar esta medida junto con la del no pago. Lo que si es seguro que una medida de no pago debe acompañarse con otro conjunto de medidas sobre los bancos como forma de apropiarse de recursos para que el Estado pueda hacer una política activa, para mejorar la competitividad internacional (sin devaluación) y resguardar también la producción nacional y el mercado interno. “Salvar a los pueblos no a los bancos” es la consigna.

b) Nosotros, digo la izquierda argentina, hemos sostenido durante muchos años la consigna de “No al pago de la Deuda” que a mi juicio es correcta, pero que no ha tenido demasiada efectividad política. Por el contrario promover la Investigación de la deuda, desligar la comercial de la financiera y la legítima de la ilegítima, tiene mucha mas recepción política, porque parece algo políticamente más razonable, y permite argumentar mejor frente a la ciudadanía.

c) Se trata de proponer la Suspensión de los pagos hasta tanto una Auditoria determine legitimidad o no, y qué es efectivamente lo que hay que pagar y que no se debe pagar. Por lo demás unas investigación determinará también como actuaron cada uno de los funcionarios, locales o internacionales, en cada caso y promover acciones legales contra los que corresponda.

d) El no pago, o la suspensión unilateral de los pagos le da al Estado una mayor autonomía, que como se ve en el caso argentino no es solo en la economía sino también en la política. El nivel actual de deuda no tiene el carácter restrictivo que tenía antes porque la economía creció mucho en estos años, favorecida por el cambio en el mercado mundial y medidas de mercado interno tomadas por el gobierno, por lo que la relación deuda/PBI ha mejorado mucho.

Buenos Aires, julio 26 de 2011.

Eduardo Lucita es miembro del colectivo argentino de Economistas de Izquierda (EDI)

+ Info:

Lecciones de Argentina para Grecia.

Claudio Katz, CADTM

"Lo ocurrido con Argentina indica que la suspensión de pagos es factible y conveniente, para cualquier deudor empujado a una situación de asfixia. El cese parcial de las erogaciones oxigenó a la economía nacional, durante el crítico período de recuperación que siguió al default. Este alivio permitió negociar en mejores condiciones financieras el canje de la deuda. El resultado de esta operación desinfló todos los fantasmas propagados por los banqueros para atemorizar a los deudores. El país no quedó “fuera del mundo”, no perdió mercados, ni se transformó en un “paria de la comunidad internacional”. Los bienes del país en el exterior tampoco sufrieron confiscaciones. Todas las advertencias que esgrimían los financistas se diluyeron sin pena, ni gloria. Ciertamente el pueblo argentino padeció una terrible degradación del nivel de vida. Pero esos sufrimientos fueron previos al default y motivados por el cumplimiento forzoso de las exigencias de los banqueros. La cesación de pagos no añadió ningún padecimiento adicional a la sangría de ese período (...) Luego de tocar fondo, la economía argentina inició un sostenido proceso de crecimiento. Este reflote se apoya en la ampliación de las exportaciones y en la restauración del consumo interno (...) La principal analogía entre Grecia y Argentina se verifica en el terreno de la insubordinación popular. Ambos países cuentan con un rico historial de luchas sociales (...) La rebelión argentina se quedó a mitad de camino. No expulsó a los políticos corruptos, ni erradicó el lastre del bipartidismo. Tampoco impidió el enriquecimiento de los mismos capitalistas que lucraron con la convertibilidad. Pero condicionó toda la política exterior e indujo a un manejo la deuda, que limitó las apetencias de los acreedores durante el canje. Es importante tener en cuenta estos resultados a la hora de trazar comparaciones internacionales. La batalla popular que se libra actualmente en Grecia presenta un carácter más continental. La rebelión argentina formó parte de un ciclo sudamericano de lucha, pero no estalló junto a las sublevaciones de Venezuela, Ecuador o Bolivia (...) Si reaparece la confianza en la resistencia se podrá visualizar la forma de generalizar la batalla contra acreedores, que ya comenzaron algunos países como Islandia. En síntesis, la llamarada de los griegos se extiende por Europa y ese impacto definirá quién carga con las consecuencias de la crisis. Este proceso es seguido con enorme atención en América Latina. Muy pocas noticias se aguardan con tanta esperanza, como una victoria popular en Europa."


Islandia: más allá del posibilismo

Eduardo Lucita, CADTM 13/6/2011

Islandia el pequeño país de la Europa boreal esta sumido en una profunda crisis desde el 2008, sus habitantes han logrado bloquear la salida neoliberal y conseguido conquistas importantes sin embargo esto no ha tenido mayor repercusión en los medios mundiales.

Efectivamente desde el 2008 una sucesión de acontecimientos políticos impulsados por fuertes movilizaciones sociales han forzado la renuncia en bloque del gobierno y el adelanto de las elecciones; la convocatoria a dos referéndum populares que culminaron con el voto masivo por el no pago de la deuda; el enjuiciamiento y encarcelamiento de los banqueros y funcionarios y la posibilidad de contar con una nueva Constitución Nacional. Sin embargo solo las redes alternativas (Rebelión entre ellas) y algunos portales (como el CADTM) han hecho circular estas informaciones, que en su gran mayoría han sido ignoradas por los medios tradicionales.

Islandia un pequeño país

Situado en el norte boreal de Europa es una pequeña isla, rodeada de islas e islotes aún más pequeños, de conjunto alcanzan una extensión de unos 103.000 km2 que albergan a 330.000 habitantes. Su economía dispone de importantes fuentes de energía hidráulica y geotérmica pero depende mucho de la industria pesquera, que representa un 40 por ciento de sus ingresos y da empleo al 7 por ciento de la fuerza de trabajo. El Estado garantiza -bajo un régimen asimilado al del Estado del bienestar- asistencia sanitaria universal y educación superior gratuita a sus habitantes. La esperanza de vida está entre las más elevadas del mundo y la tasa de desocupación era insignificante.

En el 2007 ascendió al primer lugar en el índice de desarrollo humano del PNUD, muy por delante de países como los Estados Unidos, Francia o el Reino Unido. En el 2009 fue calificado por la ONU como el tercer país más desarrollado del mundo, siendo rankeado su PBI “per cápita” entre los primeros diez.

La primera expresión de la crisis

Sin embargo a partir del 2003 –año en que se concreta la privatización de sus tres principales bancos (Kaupthing, Glitnir y sobre todo Icesave)- el país ingresa de lleno en los flujos financieros internacionales, se desenvuelve desde entonces una política de endeudamiento. Comienza a incubarse una crisis que estalla en el 2008, considerada como la primera expresión de la crisis mundial que hoy tiene como epicentro la eurozona.

Todo tuvo inicio cuando a partir de la privatización bancaria el gobierno impulsó una política de “vivienda propia”, que los bancos apoyaron con créditos hipotecarios de fácil acceso y cuyas cuotas estaban atadas a la evolución de los precios, pero no a la de los salarios. A la par que el consumo fue alentado con créditos de corto plazo. Cuando en el 2008 el déficit de balanza comercial obligó a devaluar la moneda nacional un 50 por ciento, la inflación se disparó y esas cuotas resultaron impagables. Para financiar todo ese festival crediticio los bancos tomaron fondos en el mercado mundial, especialmente en Gran Bretaña y Holanda. Al momento del estallido el endeudamiento bancario superaba en diez veces al PBI nacional. Resultado: más de la tercera parte de la población está sobreendeudada, 13.000 viviendas fueron embargadas y decenas de miles de familias ingresaron en la pobreza.

Más allá de “lo posible”

Sin embargo la resistencia de la población de este pequeño país ha roto con la política de “lo posible” y ha conseguido logros significativos. La secuencia de estos hechos es por demás significativa: En 2009 las movilizaciones y manifestaciones callejeras, incluidos cacerolazos a lo argentino, rechazaron el plan de ajuste del FMI, hicieron renunciar al gobierno y obligaron a convocar elecciones anticipadas. El nuevo gobierno intentó por ley imponer una reestructuración de la deuda, que alcanza a los 3.500 millones de euros, que implicaba que cada familia pagara 100 euros por mes durante 15 años. En 2010 la población nuevamente en las calles rechaza esta ley, el Presidente decide entonces no ratificarla con su firma y convoca a un Referéndum Popular. El 93 por ciento de los votantes se expresa por el No pago de la deuda. En paralelo se desenvuelve una investigación sobre las responsabilidades de la crisis que concluye con varios banqueros y funcionarios enjuiciados y presos, mientras otros huyen del país. En 2011 un nuevo referéndum ratificó el No pago por el 60 por ciento de los votos.

Reforma constitucional

En numerosas oportunidades la sociedad islandesa se planteo reemplazar la Constitución Nacional vigente desde 1944, una copia de la dinamarquesa. La actual crisis financiera estimuló esta necesidad y abrió el debate político por lo que el Parlamento resolvió la creación de la Asamblea Constituyente, para la cual fueron elegidos por el voto popular 25 representantes (10 mujeres y 15 hombres), entre los más de 500 que se postularon. Sin embargo antes que se iniciaran las deliberaciones la elección fue invalidad por el Tribunal Supremo por vicios procedimentales. La Asamblea fue transformada entonces en Consejo Constitucional, integrado por las mismas personas antes elegidas, comenzaron a sesionar a principios de abril en tres grupos, las reuniones son públicas y se pueden consultar en un sitio web. Debe elevar sus propuestas y conclusiones a fines de julio próximo.

Otro camino

Más allá del resultado final de esta crisis, Islandia muestra que es posible pensar en salidas alternativas, que no es imprescindible salvar a los bancos como paso previo a cualquier otra medida. Que es posible romper con el posibilismo que impone el cerco neoliberal y hacer que los costos no los paguen los que siempre los pagan. Que hay otro camino que implica decisiones no solo económicas sino fundamentalmente políticas y democráticas.

La importancia económica no es en realidad significativa para el resto de Europa, pero si su contenido político. En rigor un mal ejemplo. Tal vez esta resulte la principal razón de porqué tienen tan poca prensa los acontecimientos que desde hace más de dos años se desenvuelven en Islandia.

Por eso mismo nos importa difundirlas.


La crisis de la deuda pública ¿Qué crisis?

Vicenç Navarro, Rebelion 29/7/2011

"...ni la Unión Europea (UE), ni la Eurozona tienen ningún problema de deuda pública. En realidad, la deuda pública promedio de la UE y de la Eurozona es más baja que la existente en EEUU. Es más, dentro de EEUU, el déficit y la deuda pública de California es mayor que el déficit y la deuda pública de Grecia, dentro de la Eurozona (...)

Los intereses de la deuda de algunos países europeos en la periferia de la Eurozona (los mal llamados PIGS) son muy elevados, forzando a los estados de estos países a pagar cantidades exuberantes y claramente desorbitadas (...)

¿cómo puede ser que Grecia tenga que pagar intereses tan altos y California no? Pues la respuesta es que EEUU tiene un gobierno federal que ayuda a California a través de una serie de medidas realizadas por un conjunto de instituciones (incluido el Banco Central Estadounidense, llamado en inglés The Federal Reserve Board) que no existen en la Eurozona, ni tampoco en la Unión Europea. Ahí está la raíz del problema. Y no existen porque la banca (que tiene nombres y apellidos concretos) en los países de la UE y sobre todo en el establishment europeo (el Consejo de Europa, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo) tiene un enorme poder sobre las instituciones políticas y no permite que se establezcan (...)

El lector podrá indicar que la UE tiene ya un Banco Central, el Banco Central Europeo, BCE. Pero, por extraño que parezca, tal entidad no es un Banco Central. En realidad, es un lobby de la banca y, muy en particular, de la banca alemana. Llega a tal extremo, que el BCE presta (en realidad, casi regala, dinero, pues los intereses son bajísimos, un 1%) a los bancos privados, pero no a los estados con dificultades, como son los estados periféricos de la Eurozona. Es cierto que recientemente ha comprado a regañadientes bonos de los estados con dificultades, pero no los puede comprar directamente a los estados, sino que tiene que hacerlo comprando tales bonos públicos a los bancos, algo que beneficia a los bancos que se engullen un buen bocado (...)

En realidad, si los gobiernos quisieran, el problema de la deuda pública se resolvería rápida y fácilmente. La UE podría establecer unos bonos propios ... comprados y gestionados por el BCE que, por cierto, debería transformarse en un Banco Público ... Y los Bancos Centrales de cada país (hoy también lobbies de los bancos de aquellos países) deberían regular, supervisar e intervenir el sistema financiero nacional (que en teoría aparece en su narrativa, pero no en la práctica), estimulando y facilitando, como he dicho en el párrafo anterior, el establecimiento de bancos públicos que tuvieran como objetivo principal ofrecer créditos a personas y a empresas, en lugar de aumentar los beneficios de los accionistas"

Leerlo completo aquí

+ Info:

¿Por qué ha ganado la derecha en las elecciones de Islandia? Eduardo Garzón, 10/5/2014

La crisi del deute: entrevista a Daniel Albarracín. L’economista Daniel Albarracín ens explica en aquest vídeo les vertaderes causes de la crisi del deute i de l’operació de rescat de Grècia

¿Qué hay detrás de la “crisis griega”? Para una gestión de la crisis al servicio de la ciudadanía necesitamos otra Europa. Declaración de Izquierda Anticapitalista, 18 de julio de 2011

Entrevista a Eric Toussaint sobre la deuda ilegítima europea + Digamos no al pago de la deuda española + Dos caminos para enfrentar la crisis: el griego y el islandés. Eric Toussaint / Damien Millet, Eric Toussaint / Daniel Gómez-Olivé i Casas / Guillermo Almeyra / ATTAC

Grecia: Lecciones griegas. Íñigo Errejón, Juan Francisco Martín Seco, Martine Orange, Panagiotis Sotiris y Entrevista a Sotiris Kontogiannis


A la mateixa secció:


L’Assamblea per una Renda Básica al País Valencià presenta en Les Corts Valencianes la seua proposta alternativa a l’avantprojecte de llei de Renda Valenciana d’Inclusió.


Romper las cadenas de las deudas privadas ilegítimas (II)


Romper el círculo vicioso de las deudas privadas ilegítimas (I)


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