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Anticapitalistes
  
dissabte 8 de gener de 2011 | Manuel
Cómo hacer una revolución

Peter Camejo, 3 de Mayo de 1969

Este texto es una transcripción abreviada de una charla de Peter Camejo, líder de la Alianza de la Juventud Socialista (Young Socialist Alliance –YSA), la organización de la juventud asociada con el Partido Socialista de los Trabajadores, organización asociada con la IV Internacional.

La charla tuvo lugar en Nueva York en 1969, y el texto publicado en el The Militant de 30 de mayo de 1969, en un periodo de ascenso de la movilización social.

Durante la década de los 60, Peter Camejo contribuyó a que el Partido socialista de los Trabajadores fuera una de las organizaciones de la izquierda más importantes de los EEUU.

En este texto, Peter Camejo explica la importancia de conocer la naturaleza del poder capitalista.


Los socialistas revolucionarios han sido acusados durante muchos años de desear el derrocamiento del gobierno estadounidense por la fuerza y la violencia. Cuando se nos acusa de esto, de lo que realmente se nos quiere acusar es de que queremos abolir el capitalismo a partir de una minoría, de que lo que queremos es imponer la voluntad de una minoría sobre la mayoría. La realidad es justo la contraria. Creemos que podemos ganar a la mayoría de este país para apoyar un cambio de sistema. Una revolución será algo necesario porque los poderes dirigentes no aceptarán sin más que la mayoría diga que quiere un cambio de sistema.

¿Cómo puede tener lugar, en los Estados Unidos, una revolución que implique a la mayoría? Este es el tema sobre el que quiero hablar hoy.

Ante todo, hay que tener claro lo que significa la palabra "revolución". Mucha gente tienen una visión incorrecta de lo que es una revolución. Dicen que una revolución tiene lugar cuando la gente se arma, cuando asedian una fortaleza o conquistan una ciudad. Al decir esto, confunden revolución con insurrección. La insurrección es solamente una etapa de la revolución. La revolución es mucho más. Es un proceso prolongado en el tiempo.

En cierto sentido, se podría hacer una paralelismo entre la revolución y el embarazo. En las etapas muy tempranas del embarazo, si usted le pregunta a alguien si está realmente embarazada o no, basandose solamente en aquello que puede percibir con los sentidos, la respuesta será que no. Sin embargo, con el empleo de la ciencia usted puede determinar, desde momentos muy tempranos, si la persona está embarazada. Más adelante, el embarazo se hace evidente para cualquiera.

Lo mismo ocurre con la revolución social. En sus momentos iniciales la mayoría de la gente no la ve. Se ha de asumir que, en una sociedad que necesita una revolución, la mayoría de la gente no cree que ésta sea posible. Esto es lo que ocurre en el período actual de la historia americana. Estamos en las primeras etapas de la tercera revolución americana. Digo la tercera revolución porque hemos tenido otras dos - la revolución de 1776 y la Guerra civil.

Las Contradicciones

¿Por qué decimos que estamos en las primeras etapas del desarrollo de una situación revolucionaria? La razón es la contradicción básica entre el fantástico potencial de esta sociedad para cubrir las necesidades humanas y la realidad existente. Déjenme que lo explique:

Todo lo que usamos, todo lo que comemos o vestimos, el coche, la vivienda - nada de todo esto lo hacemos nosostros. No producimos estas cosas como individuos. Producimos socialmente. En los Estados Unidos y, en realidad, en el mundo entero hay una división del trabajo. La gente en una parte del mundo hace las cosas que la gente usa en la otra parte.

Pero, aún cuando, por medio de la cooperación, producimos socialmente, no poseemos socialmente los medios de producción. Y esto afecta a todas las decisiones básicas que se toman en esta sociedad sobre lo que producimos. Estas decisiones no se hacen en base a lo que la gente necesita, sino en base a la producción de beneficios.

Hablemos del problema del hambre. Hay gente que pasa el hambre en todo el mundo, y el gobierno estadounidense, recientemente, divulgó que hay mucha gente que también pasa hambre aquí, en los Estados Unidos. Sin embargo, debido a un sistema basado en la obtención de beneficios, el gobierno estadounidense está pagando a los agricultores para que no cultiven la tierra. Los agricultores no toman sus decisiones diciendo, por ejemplo, "necesitamos mucho maiz en EE UU, entonces voy a plantar mucho maiz”. Nunca hacen este tipo de planteamiento. Lo que dicen es, "¿Cuánto dinero voy a ganar si planto maiz?". ¿Sabíais que si las decisiones fueran hechas de la primera forma, entonces los EE UU tendrían el potencial, por sí solos, para alimentar al mundo entero? El potencial económico ya lo tenemos.

Hablemos del problema de la vivienda. Con que cogieramos sólo el dinero que se gasta en la guerra del Vietnam, podríamos construir gratis hermosas casas para cada familia no blanca en EE UU y para los 30 millones de los blancos más pobres. Durante los próximos cuatro años se podrían borrar del mapa todos los suburbios. El potencial existe, no sólo en las fábricas y en los materiales de construcción, sino en el potencial para construir nuevas máquinas y fábricas. Sin embargo, ellos no van a solucionar el problema de la vivienda porque no obtienen beneficios de construir viviendas a precios bajos.

¿Sabíais que a causa de como está estructurado el sistema, un gran porcentaje de la gente no hace ningún tipo de trabajo productivo? Tenemos a los parados, que no son empleados porque no se obtiene beneficio de ello. Tenemos a los militares del Ejército, y no digamos de la policía, y de otros que consumen mucho pero que no producen nada. Tenemos a la gente que trabaja en la industria publicitaria. Realmente, no hacen nada útil o necesario. Por otra parte, tenemos un sistema gigantesco organizado para crear deshechos. Por ejemplo, si se diseñara un coche que durara 50 años para la empresa Ford, esta empresa no lo produciría. Y ello se debe a que este diseño destruiría el objetivo por el que se producen los coches, la producción de ganancias.

Daré otro ejemplo de como el potencial para cubrir las necesidades de las personas se ve destruido a causa de un sistema basado en la obención de beneficios. Imagínese que usted es un capitalista, y que está a punto de construir una fábrica. Diría "¿la construiré en este lugar tan agradable, donde hay árboles y aire fresco, y donde los trabajadores tendrán casas agradables y podrán hacer montañismo, o ir a cazar o a nadar?" No, esto no es lo que pensaría. Usted diría, "Bien, ¿dónde está mi mercado?, ¿de donde obtendré mis materias primas?, ¿cómo puedo ganar el máximo de beneficio?" Y eso quiere decir que podría construir la fábrica allí donde se puede contaminar aún más el medio ambiente.

La contaminación es otro ejemplo de un problema que se deriva directamente del sistema. Recuerde cuando ellos se percataron de la contaminación por primera vez. Dijeron, "¡Eh!, mira, pero si hay contaminación". Y, además, advirtieron de que si la contaminación sobrepasava un cierto nivel se volvería peligrosa. Pero, cuando lo sobrepasó, lo que hicieron fue cambiar el nivel de alerta. Y la contaminación siguió empeorando. Y ahora, nos dicen que ya están contaminados todos los ríos. En otras palabras, no es sólo que ellos no puedan encontrar una solución al problema. Es que siguen empeorando las cosas.

El Tercer Mundo

Pero, es en el mundo subdesarrollado - en Asia, África, América Latina y en los países árabes - donde las contradicciones de este sistema son más evidentes. Para entender realmente lo que significa este sistema para la gente del Tercero Mundo, consideremos sólo el hecho siguiente: Cuando un trabajador termina un día de trabajo en el mundo colonial ha producido lo mismo que un trabajador medio norteamericano en 22 minutos. No hay ninguna forma de solucionar los enormes problemas, el hambre y la pobreza, que existen en el Tercer Mundo a no ser que este hecho cambie. El cambio requiere industrialización, mecanización, inversión.

Pues bien, en vez de obtener la ayuda de las zonas industrializadas del mundo, en vez de conseguir capital, lo que sucede es que son los propios países imperialistas los que esquilman la riqueza de los países de Tercer Mundo. Y lo que es más importante, a los países del Tercer Mundo se les impide su industrialización simplemente porque los países capitalistas avanzados no permiten la competición que se derivaría de ello. Los efectos que se derivan de esta explotación del mundo por los países imperialistas - la gente que muere por las hambrunas y el sufrimiento, y las vidas que son destruidas por la pobreza - constituyen uno de los mayores crímenes del capitalismo.

El capitalismo no sólo tiene problemas generales de largo alcance como estos que acabo de mencionar. Tiene otras contradicciones – son las grandes crisis como las depresiones y las guerras. Y, de forma específica, en este período, cuando el mundo colonial trata de romper con el capitalismo, los países imperialistas dirigen sus guerras contra las colonias.

¿Cómo podemos cambiar esta situación? ¿Qué es lo que podemos hacer para poder desarrollar realmente nuestro potencial como seres humanos?

En primer lugar, es necesario darse cuenta de que en los Estados Unidos tenemos una clase dirigente. Y es muy importante que cada uno llegue a conocer y reconocer a su clase dirigente. La clase dirigente en los Estados Unidos es muy pequeña. De hecho, creo que, proporcionalmente, es la clase dirigente más pequeña en la historia de cualquier sociedad. Incluso definida de forma amplia, consta de, aproximadamente, sólo 30,000 miembros. Hay mucha gente que piensa que pertenece a la clase dirigente, pero en realidad son sólo aproximadamente 30,000 los que tienen el verdadero poder.

Hay algunas maneras en las que uno puede averiguar quien es esta gente. Por ejemplo, en el periodico local uno puede ir a la página de sociedad. Allí verá a sus hijos. Los periódicos van a sus fiestas y fotografían a los hijos e hijas de la clase dirigente.

En algunas ciudades, la clase dirigente se identifica a sí misma en los registros. Desde luego, algunas personas de la clase dirigente no lo hacen, y hay algunas personas que se incluyen en ellos pero que no pertenecen a la clase dirigente. Pero, básicamente, los registros son una buena indicación de quien es esta gente. Además, usted puede leer los libros publicados sobre esta cuestión. Libros como "El Rico y el Superrico". En ellos se dan explicaciones detalladas /1.

¿Cómo lo hacen?

Ahora, ¿cómo lo hace la clase dirigente? Hay aproximadamente unas 30,000 personas que controlan la sociedad, una sociedad de más de 200 millones, en la que la mayoría de la gente ni siquiera sabe que esto es así. En el pasado, las clases dirigentes estaban orgullosas de su papel. Se paseaban con sombreros emplumados, o con trajes y cosas lujosas, y, de esta forma, cuando salían a la calle, la gente podía decir, "¡Eh!, allí va uno de nuestra clase dirigente". Hoy día no se comportan así. Hoy, pueden pasearse por el campus universitario en donde estamos, y pueden pasar delante de nosotros y no nos daríamos ni cuenta. Se visten como usted. Van de incógnito.

Rockefeller nunca vendría al campus y diría, "Hola, ¿cómo le va?, ¿Estudia mucho, está obteniendo los títulos que le permitan poder trabajar para mí y hacerme más rico?" No, no hacen esto. Ellos distorsionan la realidad diciendo que ya no hay clases en América, que todo el mundo es de clase media ... sólo que algunos son un poco más clase media que otros. En otras palabras, se avergüenzan de su existencia. Tienen que ocultarla. Y hay buenas razones para que lo hagan. Uno de sus problemas, desde luego, es que son muy pocos. Sólo en uno o dos campus universitarios ya hay más de 30,000 personas.

Entonces, si son tan pocos ¿cómo mantienen su dominación? Para averiguarlo puede intentar hacer un experimento. Vístase de chaqueta y corbata, vaya a alguna gran empresa y diga, "¡Hola!, soy sociólogo y vengo a hacer un estudio. ¿Podría pasear por aquí y hablar con la gente?". Luego se acerca a alguien y le pregunta, "¿Quién es su supervisor?" Le señalará a alguien, y usted se dirige a él. Y le pregunta, "¿Quién es su supervisor?" Y le indicará otro lugar, y usted va allí y, de nuevo, pregunta, "¿Quién es su supervisor?". Y le indicarán un piso diferente, y allí encontrará que cada vez se hace más difícil traspasar las puertas. Hay cada vez más secretarios, y teléfonos, y las alfombras se hacen cada vez más gruesas. Tarde o temprano tendrá que concertar una cita. Y entonces choca con una barrera. A partir de aquí es donde la gente que lleva a cabo las decisiones cambia a la gente que toma las decisiones. Esta es su clase dirigente local.

La Estructura

Si usted prueba hacer este experimento en cualquier institución de nuestra sociedad, encontrará que éstas están estructuradas de la misma manera. Como una pirámide, de arriba a abajo. Esta es la forma en la que están estructuradas todas las instituciones en este país democrático. Esta estructura pirámidal se aplica al gobierno, a los partidos políticos, al Ejército, a las iglesias, las universidades, a cada institución básica. Y cuando llega a la cima de estas estructuras, a la gente más poderosa, invariablemente encontrará a la gente que posee grandes propiedades.

Ahora, ¿cómo hacen para que funcione esta estructura? Esto es una cosa muy sutil. En los Estados Unidos, tenemos libertad de palabra, libertad de reunión y otros derechos democráticos. Bueno, digamos que un día los pone a prueba en su trabajo. Póngase una chapa bien visible que diga, "Vote Socialista" /2. Y mire lo rápido que consigue un ascenso. Mire como le tratan. Formalmente, usted tiene el derecho de tener cualquier punto de vista político. Pero, la realidad es que en todas las instituciones hay un modo muy calculado, institucionalizado, de ascenso. Y en el camino del ascenso, usted vende su individualidad, se tiene que someter a los valores del sistema.

Rápidamente se aprende que a cambio del compromiso pleno con el sistema - por medio de su disciplina personal, de llegar cada mañana con la ropa planchada, con el pelo corto, y por otros comportamientos - se consiguen privilegios. Esto es lo que mantiene unida a la sociedad.

¿Cuándo fue la última vez que escuchó decir a alguien "el capitalismo es una gran sistema"? ¿Cuándo fue la última vez que escuchó decir a alguien "Piensa en lo que han hecho por nosotros los 30,000 miembros de nuestra clase dirigente. Sólo por esto deberíamos darles todo nuestro apoyo". Nunca le hablarán así. Ellos nunca tratarán de aumentar el apoyo ideológico al capitalismo en el sentido de decirle lo que de verdad piensan.

Todas las instituciones bajo el capitalismo son instituciones ideológicas en el sentido de que todas mantienen y exigen el apoyo al sistema. Por ello, no debería ser ninguna sorpresa que cuanto más alto se llega en una corporación, en la estructura de la universidad, en el Ejército, la gente se hace cada vez más reaccionaria. Se hacen cada vez más deliberadamente prosistema; se sienten cada vez más dispuestos para llevar a cabo cualquiera de los crímenes que tiene que cometer el sistema. Simplemente no estarían en estos puestos si ellos no fueran así. Es por esto por lo que nunca se puede tomar el aparato existente y usarlo para hacer un cambio de importancia.

El Poder de los Trabajadores

La pequeñez de la clase dirigente de hoy quiere decir que, en comparación, el resto de clases tienen más poder. Tenemos un ejército de trabajadores, por ejemplo, que tiene mucho poder potencial y real. Hablemos de la producción de bienes y servicios básicos. ¿Alguna vez ha pensado usted en lo que podría suponer una huelga general en la ciudad de Nueva York? Los trabajadores pueden tomar el control de esta ciudad en cuestión de horas. Y esto se debe a que los trabajadores lo controlan todo - el metro, los camiones que traen el alimento, el gas, la luz, la calefacción - todo.

Entonces tenemos que preguntarnos ¿por qué nunca se materializa políticamente este poder? ¿Por qué simplemente no echan a patadas a los 30,000? La razón es simple (4). Porque la mayor parte de la gente vive bajo falsas creencias. Voy a repetirlo porque la estrategia completa de como fabricar una revolución en los EE UU depende crucialmente de la comprensión de este hecho. Los 30,000 pueden gobernar sólo por medio del mantenimiento de falsas creencias, de ilusiones, entre la gente.

Supongamos que mañana, el Presidente Nixon diera una rueda de prensa y dijera, "Bien, tengo algo que decirles; somos 30,000 los que controlamos este país. Así que suprimimos las elecciones. Suprimimos la libertad de palabra, la libertad de reunión, etcétera. Vuelvan al trabajo, vuelvan al campus - y si hay cualquier alteración del orden les recluiremos en campos de concentración”. Si dijeran esto ¿cuánto tiempo piensa usted que la clase dirigente se mantendría en el poder? No podrían hacerlo. Su poder se encuentra limitado por la existencia de una cierta conciencia entre la gente, por el hecho de que la gente cree en la libertad de palabra, en la liberatad de reunión y en la democracia.

Y esto, por cierto, es algo que el movimiento estudiantil no llega a entender bien. Muchos estudiantes creen que la clase dirigente tiene un poder ilimitado. Piensan que el fascismo y los campos de concentración se encuentran a la vuelta de la esquina. Es cierto que no podemos ser ingenuos en relación con la clase dirigente. Suprimirán toda oposición que encuentren en la medida en que puedan hacerlo. Usarán los medios más brutales de que dispongan si eso les conviene para salvaguardarse. Pero también tratarán de mantener la represión dentro de unos límites, la suficiente para salvaguardarse pero que evite que la gente despierte y entre en acción, que evite la destrucción de las ilusiones de la gente. El que la masa despierte y entre en acción supone para ellos un enorme peligro.

Las dos caras de la democracia

En este país la democracia tiene dos caras, y si no entendemos ambos aspectos, nos equivocaremos. Una cara es que la democracia es una farsa. No hay una democracia real en el sentido en que no controlamos este país. Las elecciones son una farsa completa. La clase dirigente simplemente establece sus criterios y escoge a dos, o tres personas, y dicen, "Atención todo el mundo, estamos en elecciones. Ya podeis votar por Humphrey, por Wallace, o por Nixon".

Entonces hacen que sus candidatos debatan públicamente. Este debate no es una farsa total. A menudo, el debate representa una lucha real por la supervivencia entre posiciones diferentes dentro de la clase dirigente. La clase dirigente resuelve buena parte de las pequeñas diferencias tácticas que tiene en su seno por el medio de las elecciones.

Obviamente, estas elecciones no significan en absoluto que la gente tiene voz para gobernar el país. Pero, al mismo tiempo, la gente cree en la democracia. Y esta creencia en la democracia es algo que en realidad debilita a la clase dirigente. Y es algo que nos da un poder real.

Hay una relación de poder entre las masas y la clase dirigente basada en el poder potencial que tiene la clase obrera. A causa de esta relación de poder, se pueden conseguir muchas cosas. Nos proporciona lo que llamamos libertad de palabra. Nos da la libertad de reunión. Nos da el derecho de organizar legalmente la YSA. Miren, por ejemplo, la prensa underground (contracultural). La prensa underground no es realmente clandestina. Estos periódicos se publican legalmente aun cuando ataquen al sistema. La clase dirigente no suprime los periódicos porque saben que tan rápido como comiencen a prohibir periódicos la gente abrirá los ojos y reaccionará.

La única esperanza que tiene la clase dirigente es la de poder aislar completamente a los revolucionarios del resto de la gente. Es por eso que la tarea número uno de todos los revolucionarios es la de saber mantenerse en contacto con la gente.

Este es uno de los problemas más importantes que existen en el movimiento estudiantil en estos momentos. El estudiante radical medio no se identifica con el americano medio. De hecho, es hostil hacia él.

El estudiante radical medio dice, "los americanos, uf, están contra los vietnamitas, son racistas, son esto y lo otro". Pero, ¿sabe qué? Este odio hacia la gente les fue inoculado por medio de la enseñanza antes de que se hicieran radicales.

Los prejuicios de la clase media

Cuando uno va a la escuela, todo lo que a uno le enseñan es que alguien que trabaja con sus manos es alguien que está por debajo. El Juan García promedio es un bobo. Y se justifica el hecho de que algunas personas tengan más privilegios que otras diciendo que es porque tienen un mayor nivel de cualificación.

Todo lo que se aprende en la universidad está programado para proporcionarle un sentimiento de superioridad. Y cuando uno se hace radical, sólo cambia parcialmente. Cuando dice "mira que estúpido es el trabajador americano medio" lo que está es manteniendo los prejuicios que le inculcaron. En realidad, no es más estúpido de lo que usted era antes de que se radicalizara.

La gente negra solía imitar a la gente blanca, ¿de acuerdo? Pero, con la radicalizacion, una de las primeras cosas que comenzaron a cambiar fue que la gente negra dejó de imitar a la gente que los oprimió. Ocurre lo mismo con los trabajadores blancos. Lo que los trabajadores blancos hacen hoy en día es imitar a la gente que consideran que están por encima de ellos. Hacen por parecerseles. Votan a sus partidos. Apoyan sus ideas. Pero cuando entren en acción esta es una de las primeras cosas que cambiarán.

Ahora voy a decir algo sobre la entrada en acción de las masas. No hay ninguna forma por la que nosotros, los radicales, por nosotros mismos, podamos hacer entrar en acción a la gente. Hay que olvidarse de esto. No hay ningún panfleto en particular que nosotros pudieramos escribir, por muy bueno que fuera, que cuando se lo dieramos a un trabajador, él lo leyera y nos dijera "Exacto, estoy con ustedes". Si esto fuera así hace ya tiempo que lo habríamos hecho.

La activación de la gente sucederá sólo una forma. El capitalismo lo hará por nosotros. El sistema creará el escenario que hará que la gente entre en acción. Déjenme darles unos ejemplos. Piense en qué es lo que ha provocado que se movilice la gente negra hoy en día. ¿No eran negros en 1920? ¿no eran sus condiciones objetivas, en realidad, mucho peores en 1910, 1920 y 1930?

El papel de África

Usted sabe que a principios del siglo veinte, una de las peores ofensas que la clase dirigente tenían para la gente negra era la de llamarles africanos. Tras que se produjeran las revoluciones en África y en otras partes del Tercer Mundo, la gente negra comenzó a identificarse con África diciendo "todos somos Africanos". Entonces la clase dirigente comenzó a decir "no, ustedes son americanos".

Al mismo tiempo, debido a la industrialización del Sur, cada vez más gente negra migró hacia las ciudades. Y esta concentración de la gente Negra en las ciudades – al comenzar a darles una percepción de su poder - es uno de los motivos del ascenso del nacionalismo negro de hoy. Este es otro ejemplo de como el capitalismo crea las bases para la radicalización.

Otro ejemplo. Para aquellos que estaban desempleados en la década de 1930, durante la depresión, su objetivo en la vida era tener un trabajo, era tener algo de estabilidad. Si a un hombre que estaba sin trabajo o que tenía un trabajo miserable, usted le hubiera dado un trabajo con un buen salario y con la perspectiva de aumentarlo de forma progresiva, eso hubiera sido, para a él, el Nirvana. Si lo situa en el contexto de lo que había vivido, sin duda sería la felicidad completa.

Pero, las cosas cambiaron. Sus hijos crecieron. Y muchos de ellos ya no tuvieron delante la imagen constante de personas sin trabajo. Siempre había comida en la mesa. Podían esperar con impaciencia ir a la universidad. Y de repente, la perspectiva de sus padres, la de conseguir un trabajo, la de trabajar 40 horas a la semana, ya no era tan atractiva. La conciencia está en relación con lo que uno ha vivido. Con lo que uno espera.

Cualquiera diría que muchos años de prosperidad darían como resultado una juventud completamente conservadora. Sin embargo, lo que ha ocurrido es justo lo contrario. Crecieron insatisfechos, hasta el punto en que lo que ha comenzado es una rebelión en masa de la juventud.

Esta rebelión tiene lugar en todos los niveles. Por ejemplo, se dejan el pelo largo sólo porque se suponen que lo tienen que llevar corto. Tratan de hacer todo lo que se supone que no deben hacer, porque con ello lo que están expresando, inconscientemente, es que ven que hay un potencial evidente para tener un tipo de vida completamente diferente. Se dan cuenta de ello por como han vivido sus primeros 21 años. Van a la universidad con otros jóvenes. Quieren hacer algo creativo. Quieren ser libres. Y se dan cuenta de que es posible. No quieren tener como única meta el acabar trabajando para la Oil Standar, algo que para sus padres hubiera sido un gran logro.

El proceso de radicalización

Así, de repente, lo que tenemos delante es un aumento de la conciencia, una conciencia sobre los problemas de una sociedad creada por los capitalistas. Y esta conciencia puede intensificarse mucho más si se produce una crisis - si hay una guerra importante, o si se produce una depresión de la situación económica. Ahora mismo lo que hay es oposición, lo que tenemos es una radicalization, pero esto no es nada comparado con lo que podría desarrollarse en el futuro.

Ahora bien, podemos tener todo este proceso de radicalización espontánea, incluso podrían haber algunas revueltas, pero esto nunca causará un cambio de sistema, a no ser que sea organizado, a no ser que haya un modelo de como luchar. Porque, las masas, cuando inician su radicalización, no visualizan los problemas generales. No ven como cambiar la sociedad. Muy pocas personas llegan a este nivel de conciencia por sí mismas.

Piense en las ideas - algunas de ellas muy complejas - que se han originado a partir de la acumulación de elaboraciones y experiencias durante la larga historia de la lucha revolucionaria. Son estas ideas, estas experiencias, las que se encarnan en lo que llamamos la vanguardia /4 – en organizaciones como la Alianza de la Juventud Socialista y el Partido Socialista de los Trabajadores.

Por otra parte, también la clase dirigente ha tenido experiencias de las que han extraido conocimientos. Han estado gobernando los Estados Unidos sin una oposición política significativa durante más de 70 años, hasta hoy. Saben que, cuando se desarrolla una oposición, hay que tratar de reprimir a su vanguardia, noquearla, al tiempo que maniobrar para absorberla y comprarla. La campaña de Eugene McCarthy fue un excelente ejemplo de ello.

Sin una vanguardia consciente, con una perspectiva revolucionaria, es difícil enfrentar de forma eficaz estas maniobras de la clase dirigente. Es difícil orientarse de forma correcta.

Un ejemplo de ello fue la actitud hacia los soldados del movimiento estudiantil antiguerra en su etapa inicial. Cuando comenzó el movimiento antiguerra, la reacción inmediata de los estudiantes fue la de odiar a los soldados rasos, pensar en ellos como asesinos. Recuerdo que en Berkeley incluso representaron la imagen de un soldado raso en un cartel de forma que se le identificaba con la policía.

Adelantarse

En aquel tiempo, la YSA se opuso a este planteamiento. Nosotros predijimos que, debido a la oposición de masas contra la guerra y al hecho de que los jóvenes en general se estaban radicalizando, los soldados se radicalizarían. Así que, adelantándose, antes de que los signos concretos de radicalización de los soldados fueran evidentes, impulsamos al movimiento antiguerra a salir a la calle, a repartir panfletos entre los soldados y a relacionarse con ellos.

Y esto es todo lo que tiene que ver con el Marxismo. Esto es todo lo que tiene que ver con la política revolucionaria. Es lo que se ha aprendido a partir de 100 años de lucha contra el sistema. Durante este tiempo hubo muchos ejemplos de como se radicalizan los ejércitos, y bajo que condiciones ocurre esta radicalización.

Hay algo más que la YSA ha aprendido de las experiencias de lucha. Y es que no se debe ser sectario. Hay que conseguir que trabajen unidos todos aquellos que están contra la guerra. La YSA entiende que el mejor modo de terminar con esta guerra, y de debilitar a la clase dirigente, es conseguir una concienciación masiva contra la guerra – y, con ello, desmontar la idea de que la gente que está contra la guerra es sólo una minoría.

Y sabemos de la experiencia que, para conseguir este resultado, hay que planificar cuidadosamente las acciones. Y, en muchos casos, tales acciones son las manifestaciones de masas antiguerra, supuestamente estúpidas y pacíficas, de las que algunas personas se sienten hartas - y de las cuales, recientemente hemos tenido, once. Y después de cada una de estas manifestaciones de masas la YSA ha dicho "Bien, vamos a hacerla otra vez". Y los líderes del SDS dicen, "¿estais locos? ¿para qué quereis volver a hacerlo?". Lo evalúan subjetivamente. Están hartos de manifestaciones y olvidan que las manifestaciones ayudan a la radicalización de amplias capas de gente. Olvidan el impacto que las manifestaciones tienen sobre los soldados, sobre la gente de la calle. Olvidan que las manifestaciones son lo que primero ayudó a la radicalización de los estudiantes.

Ahora, en el movimiento antiguerra y en el movimiento radical en general tenemos un problema con dos caras, y ambos aspectos de este problema doble se encuentran estrechamente interrelacionados. Uno es que algunos creen que los problemas de la sociedad se solucionarán apoyando a algún político liberal.

Déjenme explicar lo que es un liberal. Un liberal es alguien a quien le gusta el capitalismo pero al que no le gustan sus resultados. Es alguien que trata de solucionar los problemas creados por el sistema apoyando al sistema. Ahora bien, esto es lo que hacen muchos estudiantes. Lo hicieron cuando apoyaron a McCarthy /5. Al hacerlo lo que buscaban era un atajo. Trataban de cambiar el sistema desde dentro. Esperaban que una victoria de McCarthy pudiera sustituir el trabajo de construcción de un movimiento político de masas independiente, formado por la gente trabajadora, la gente negra y los estudiantes, independientes de y contra la clase dirigente.

Del otro lado tenemos a los ultraizquierdistas, los cuales hacen exactamente lo mismo - tratan de evitar la construcción de un movimiento de masas. En California hemos tenido una mala racha, con gente que andaba diciendo, "que cada uno se arme". Y mucha gente aplaudía en las reuniones cuando se hablaba de armarse.

Y aquí están los que creen que la confrontación es el único método de lucha. Para ellos el éxito de una acción no se mide por su influencia y su capacidad de persuasión sobre la gente. Su criterio es "tenemos que luchar contra la policía en la calle. Si no es así, no podemos llamarnos revolucionarios".

Lo que buscan es un atajo. Algunos son unos ingenuos que no preveen lo que la policía puede y podrá hacerles. Además, creen que si la actual vanguardia se arma y toma la estructura de poder, entonces podrán cambiar la sociedad. Pero no van a cambiarla por ellos mismos. No se puede cambiarla sin la gente. Y lo que es seguro es que no se puede cambiar contra la gente.

Lo que pasa es que los ultraizquierdistas simplemente expresan su frustración. Igual que hicieron los que apoyaron a McCarthy, no tienen la paciencia y no comprenden la necesidad de movilizar a la gente, de persuadirla, de implicarla en la lucha a partir de la construcción de movimientos de masas.

Este es un país de clase obrera. La gente negra en su gran mayoría es de clase obrera. Y hay otras minorías oprimidas - chicanos, puertorriqueños, etc. Lo que hay es una masa aplastante de gente que no tiene un interés objetivo en este sistema. Han de ser persuadidos, y nuestra estrategia de conjunto, todo lo que hacemos, ha de estar dirigido a ganarlos para la lucha contra el sistema.

El ejemplo de Francia

Ahora, concretamente, ¿cómo será la revolución americana? ¿qué tipo de movimientos y de estrategia pueden posibilitar la toma del poder? Para clarificar estas cuestiones, déjenme decirles lo que sucedió en Francia en mayo y junio de 1968. Comenté que se necesitan dos cosas para hacer una revolución - una vanguardia y una situación objetiva en la cual haya una crisis y una radicalizacion de las masas. Pues bien, en Francia había aquella situación objetiva - pero no había una vanguardia revolucionaria. Déjenme mostrarles como, si hubiera habido una vanguardia fuerte, los revolucionarios en Francia podrían haber conducido una lucha para tomar el poder de la clase dirigente.

En Francia habían 10 millones de trabajadores en huelga. Habían otros dos millones de agricultores que los apoyaban. Más los 600,000 estudiantes. Dado que que la población total del país es de 50 millones, esto significa que una mayoría aplastante de familias tenía al menos una si no dos personas implicadas en la huelga. Es evidente que la mayoría de la gente en Francia estaba en huelga, planteando ciertas demandas. Había una mayoría. No había ninguna necesidad de negociar con nadie.

¿Qué haría una vanguardia Marxista en una situación semejante? Ante todo, lucharíamos por la formación de un consejo de huelga de todo el país que simplemente diría, "Bien, es evidente que tenemos una mayoría, entonces vamos a convocar elecciones libres para decidir sobre todos los temas sobre los que estamos planteando demandas. Y estas elecciones van a estar controladas por el consejo de huelga, porque el gobierno ha mostrado que no es democrático".

Recordemos que, en el momento de la crisis, de Gaulle (el presidente de Francia-YSA) no tenía ningún poder real, excepto en el sentido en que había un vacío que él estaba cubriendo. ¿Sabían que cuándo de Gaulle quiso llevar a cabo un referéndum durante la huelga, era tan impopular que no pudo conseguir que ningún trabajador en toda Francia imprimiera las papeletas? ¡Tuvo que ir a Bélgica, a pedir a los trabajadores belgas que imprimieran las papeletas, y estos también lo rechazaron! de Gaulle no tenía ninguna fuerza. ¿Uno podría preguntar, y el ejército? Pero de Gaulle no tenía ningún ejército que le apoyara. Tal vez los oficiales, pero no los soldados - ¿quién era los soldados de Francia? Eran los hijos y los hermanos de los huelguistas.

La primera cosa que un consejo de huelga haría de forma inmediata sería convocar elecciones en los cuarteles del ejército para elegir nuevos oficiales, y cualquier oficial que no aceptara sería expulsado. Y luego iría a los cuarteles y pediría a los soldados que repartieran sus armas. Las armas serían usadas para ayudar a formar las milicias del pueblo. Entonces se disolvería la policía y se encargaría a los trabajadores el mantenimiento de la vigilancia en las calles. Esto podría haber sido hecho, con las condiciones que existían en Francia, en un periodo breve de tiempo. Para comenzar este proceso habían cientos de miles de estudiantes que habrían estado dispuestos a armarse y a participar en las milicias de forma inmediata.

Entonces se convocarían elecciones en las fábricas, y en otras instituciones, y los delegados que representarían a los trabajadores de las fábricas, a los estudiantes, a los soldados y a la gente de las diversas instituciones formarían un consejo central. Y propondríamos en este organismo, que sería el organismo elegido de forma más democrática en la historia del país, la nacionalización de toda la industria. Nosotros simplemente llevaríamos esta propuesta a votación, junto con otras de un programa que diera cobertura a las necesidades de la gente.

Si reflexionamos sobre cada uno de los pasos que he perfilado, sobre cada demanda, veremos que está basada en ideas democráticas. La palabra "socialista" no ha sido utilizada hasta ahora. Ello es debido a que el socialismo no es simplemente la toma del poder por los socialistas, sino que una clase - las masas de trabajadores - toma el poder. Esto es lo que podría haber pasado en Francia. Las condiciones objetivas estaban allí, también la radicalización de las masas. ¿Qué es lo que faltaba? No había una vanguardia marxista lo suficientemente fuerte. La clase obrera en Francia fue conducida por un partido que apoya el capitalismo, el llamado Partido Comunista. Por ello, el gran problema en Francia, para hacer la revolución, era el de quitar del liderazgo de la clase obrera al Partido Comunista.

En los Estados Unidos, las cosas pasarán de un modo similar a lo que pasó en Francia. No será lo mismo, pero sí parecido. Miremos lo que ocurre en el campus - es espontáneo; uno ve acciones radicales en cada campus. Lo mismo ocurrirá en la clase obrera. Ya ocurre con la población negra. En el inicio del desarrollo de estos movimientos, la vanguardia es pequeña y, al principio, puede jugar sólo un papel limitado. Pero, a partir de estas acciones iniciales aparecen los jóvenes, los cuales comienzan a entender que hay que resolver los problemas de forma global.

Aprenden de la experiencia. Tal vez comiencen a pensar en como actuar de forma eficaz. Y alguien se sentará con ellos y les explicará como se hace una revolución, como se forma una vanguardia y como, poco a poco, se construye y se participa en las luchas de masas, como se logra una relación mutua entre los movimientos de masas y la vanguardia, y como se llega a una situación de crisis en donde la vanguardia sea capaz de conducir a las masas a asumir el poder.

La clave de la victoria está en la movilización de las masas. Cualquier planteamiento, cualquier lucha que elimine este elemento sólo puede acabar en el desastre. Lamentablemente, la idea de la ultraizquierda de que se puede evitar a las masas o hacer la revolución sin ellas, es lo que que hace retraerse hoy a muchos estudiantes y jóvenes. Pero habrá una reacción a este planteamiento. Ahora, uno de los problemas del ultraizquierdismo es que cuando la gente reacciona contra él, los ultraizquierdistas reaccionan, a veces, contra la militancia en general, y giran hasta hacerse oportunistas. De hecho, se puede ver a los oportunistas de ayer como se acercan a la ultrazquierda de hoy, y a los ultraizquierdistas de hoy como acaban por hacerse oportunistas. Esto se debe a que ambos buscan lo mismo - un atajo. Y no hay atajos para cambiar el sistema.

Se necesita mucho tiempo. Uno tiene que tener una perspectiva de lucha durante 10, 20 o más años. Justo como los vietnamitas que plantean que lucharán 10, 20 o 40 años - el tiempo que sea necesario. Uno no puede acercarse a la YSA y decir, "quiero una garantía de que la revolución ocurrirá en cinco años porque después tengo otros proyectos". Las cosas en la revolución no funcionan de esta manera.

Para acabar. La clase dirigente nunca va a solucionar sus problemas por medio del sistema capitalista. Por lo tanto, las condiciones objetivas para la revolución surgirán de nuevo una y otra vez. Nosotros no creamos estas condiciones, pero hay una cosa que sí podemos hacer. Podemos crear el factor subjetivo - la vanguardia. Entrando en la YSA, construyendo el partido revolucionario, entendiendo y participando en el proceso revolucionario, podemos hacer posible la victoria.

¿Seremos capaces de hacerlo? Otras generaciones no lo fueron. ¿Seremos capaces de construir una vanguardia revolucionaria socialista que pueda conducir a un movimiento de masas a derrocar el sistema? Este es el reto de esta jóven generación. Y la respuesta de la YSA es sí, vamos a hacerlo.

Peter Camejo (31 desembre 1939 – 13 Setembre 2008). Camejo fue un activista relevante en los movimientos por la liberación de la gente negra, de los movimientos estudiantil y antiguerra. Ronald Reagan, gobernador de California, lo declaró “uno de los 10 hombres más peligrosos de California”. Expulsado de la universidad de Berkeley, se presentó a la presidencia de los EEUU por el SWP en 1976 y, posteriormente, para gobernador de California por el Green Party, y para la vicepresidencia de los EEUU, con Ralph Nader, en 2004. Mantuvo sus ideales socialistas toda su vida. Sus memorias, “North Star”, han sido publicadas en 2010 por Haymarket Books. Semblanzas de Peter Camejo por Matt Gonzalez aquí, Pepe Gutiérrez-Álvarez aquí, Todd Chretien aquí, y Paul Le Blanc aquí, .

Notas del Traductor:

1. Ver La élite social en el capitalismo de ALBERTO GARZÓN ESPINOSA, y Una aproximación a la red social de la elite del poder económico en España de Iago Santos Castroviejo. Santos Castroviejo nos dice: "Esta élite forma una exigua minoría, 1400 personas –un 0.035% de la población- que controla decisivamente el recurso económico fundamental a nuestro juicio, las organizaciones esenciales de la economía, y una capitalización de 789.759 millones de euros, equivalente al 80.5% del PIB y en una estimación grosera sin ánimo de precisión, sobre el 28% del capital productivo de España.". También ver ¿Quién manda aquí? Aristócratas y políticos en los consejos de administración de las empresas del IBEX-35

Son útiles los libros de Mariano Sanchez Soler (Ricos por la guerra de españa, Raices, 2007; Ricos por la patria, Plaza & Janés Editores 2001; Los banqueros de Franco, Oberon, 2005; Negocios Privados Con Dinero Publico, Editorial Foca) o revisar los participantes en la reunión convocada por Zapatero con los 37 “grandes” de los negocios (Las 37 grandes empresas, en La Moncloa, Público). De Jaime Pastor, La ”sociedad civil”... del gran capital vuelve a la ofensiva y En manos de los verdaderos amos. Economía del colapso, de Albert Recio. Ver también: La nobleza se sienta en la mitad de los consejos del Ibex, Los expolíticos ganan peso en las grandes empresas, Les empreses de l’Ibex35 acumulen un deute equivalent al 60% del PIB espanyol

How the 1 percent rules. Lance Selfa

The super-rich 1 percent. The wealth of the super-rich has grown astronomically for the last three decades. But that doesn’t mean the rich are without their own troubles. Eric Ruder.

De, por y para el rico. Nadie sube a la cima del sistema político en EE.UU. sin el apoyo de la patronal. Socialistworker.org, february 3, 2012

2. Habla de “Socialista”, y no de Demócrata, que, junto con el partido republicano, son los partidos del sistema capitalista en los EEUU.

3. Aquí, Peter Camejo se ciñe a la idea de la alienación de la gente trabajadora con respecto a la comprensión de la naturaleza de la estructura de poder en la sociedad. No menciona otros factores, que en una fase de alza de los movimentos de masas quedan en un segundo plano, como las derivadas del desprestigio de las alternativas autoritarias del “socialismo real” estalinista, las cuales no suponen un incremento de la libertad y la democracia. Tampoco toma en cuenta el miedo de la gente a la confrontación, a perderlo todo en una guerra civil en la que podrían encontrarse en inferioridad de condiciones. En este sentido, las decisiones de la gente no se ven influidas sólo por la alienación que se deriva de las relaciones sociales de una sociedad basada en la producción generalizada de mercancías, sino que incorporan una evaluación de los pros y contras de las alternativas conocidas al mantenimiento del sistema capitalista.

4. Al usar el término “vanguardia”, Peter Camejo está usando la concepción leninista de la organización política revolucionaria de la gente trabajadora. El inicio de un nuevo periodo histórico, con la vuelta de la URSS al capitalismo, supuso una reconsideración global de la construcción de la organización política de la clase trabajadora, y en este sentido el término “vanguardia” perdió la función específica que tuvo durante el periodo del texto de Peter Camejo, pero no su sentido general. La actualización de Ernest Mandel de la teorización leninista sobre la construcción de partidos marxistas revolucionarios de masas en “La teoría leninista de la organización”. La actualización sobre la construcción de nuevos partidos anticapitalistas de masas en François Sabado “Partit anticapitalista i partit revolucionari a Europa”. Ambos textos en la sección de Estratègia revolucionària de Revolta Global

5. Eugene McCarthy: Senador demócrata por Minesota: su declaración de 1967 sobre la plataforma de inicio de su candidatura al senado, que se basaba en la oposición a la escalada de la guerra del Vietnam, aquí

Font:

How to make a revolution

+ Info:

El pensamiento de Leon Trotsky. Ernest Mandel.

Hipótesis revolucionarias. Claudio Katz, Herramienta

Abstención y Cortes Constituyentes. Andreu Nin, L’Hora, nº 7, 11 de febrero de 1931


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