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dimarts 2 de març de 2010 | administrador
Manifiesto Fundacional de Izquierda Alternativa Joven - Coordinadora Anticapitalista -Elda


MANIFIESTO FUNDACIONAL DE LA COORDINADORA ANTICAPITALISTA

COMITÉ DE GESTIÓN


MANIFIESTO FUNDACIONAL DE IZQUERDA ALTERNATIVA JOVEN – COORDINADORA ANTICAPITALISTA


Asamblea General de Constitución

20 de febrero de 2010


  1. Antecedentes de la Izquierda


Hace más de quinientos años que se implantó el capitalismo como modelo económico y social en sustitución del feudalismo, sin embargo, nada parece haber cambiado desde entonces. En 1848, Karl Marx denunció ya las desequilibradas directrices que caracterizan este sistema y llamó a la revolución a todos los trabajadores y trabajadoras del mundo. Años más tarde, en 1864, se crearía la I Internacional de trabajadores, intentando unir en un solo camino a todas las obreras y obreros en defensa de sus intereses en contra de las injusticias del sistema que no hacían si no quitar a los pobres para dar a los ricos. En 1889, llegó la Segunda Internacional, en 1919, la revolución rusa y con ella la Tercera y en 1938, se creó la Cuarta Internacional de trabajadores. Hoy, las trabajadoras y trabajadores siguen vendiendo su trabajo a precio de saldo, las consumidoras y consumidores compran lo que les dicen los medios de comunicación y los empresarios utilizan los recursos naturales y humanos del planeta para su propio beneficio egoísta.


¿Qué ha ocurrido? ¿En qué nos hemos equivocado?


Sin duda en muchas cosas. La Izquierda es responsable de muchas cosas para olvidar, pero también de muchas otras cosas que sin duda no se habrían conseguido sin el esfuerzo de muchos compañeros y compañeras que incluso dieron su vida por asuntos tan vitales como la libertad de expresión, la igualdad de género, o la conservación del medio ambiente.


Es por ello que no podemos abandonar nuestro pasado sin más y salir huyendo hacia otra cosa que no implique grandes errores, decisiones equivocadas y propuestas polémicas. Aceptamos nuestro pasado, nuestros antecedentes históricos, porque nuestros errores nos enseñan a actuar en el futuro y nuestras victorias nos recuerdan que cualquier objetivo que nos planteemos es alcanzable, si se le dedica el esfuerzo necesario.


  1. Etapa decisiva


Quinientos años después, el capitalismo ha llegado a su máxima expresión. La oferta y la demanda controlan absolutamente todo, desde lo que se produce en las fábricas a lo que estudian nuestros hijos. Además, las barreras comerciales entre países han sido derribadas, retirando todo control sobre las acciones de las multinacionales de grandes potencias sobre países cuyo PIB no supera al capital total de una de estas empresas. La globalización ha consumado la internacionalización del capitalismo al precio de haber desencadenado un desequilibrio ecológico sin igual en la historia del planeta.


Actualmente, lo que interesa en la sociedad es lo que dicta el Mercado, y lo que dicta el Mercado es lo que manda el 2% de los millonarios, que concentran la mitad de la riqueza mundial. Guerra, Terrorismo, Fundamentalismo, Contrabando, Tráfico de Drogas, Explotación, Privatizaciones, etc. son solamente fichas en el tablero de los bancos y grandes corporaciones. Ahora, una nueva crisis, fruto de los vicios del propio sistema deja al descubierto la precariedad sobre la que se levantan los cimientos de esta funesta realidad. Hicieron lo que quisieron y nos prometieron bienestar y progreso. Ahora nosotros pagaremos por sus platos rotos. Cargarán sobre las trabajadoras y los trabajadores el peso de la crisis económica. Nos pedirán que hagamos un esfuerzo. Subirán los impuestos, privatizarán los servicios públicos y recortarán bienes sociales. ¿Y qué harán ellos a cambio? Quedarse con el dinero de nuestros impuestos para pagar las deudas que sus acciones fraudulentas y sin control les han generado.


Es decir, el capitalismo está putrefacto. Sus mismos defensores son los carroñeros oportunistas que sólo buscan en él saciar su egoísmo. Lo único que ha podido mantenerlo vivo durante estos últimos años ha sido la desaparición de derechos y el recorte de libertades.


¿Qué debemos hacer nosotros ante todo esto?

¿Qué camino hay que seguir para vencer total y rápidamente y para lograr simultáneamente, otro sistema de organización social?


Nosotros, jóvenes y de Izquierdas, vamos a exponer nuestro criterio revolucionario. Y lo vamos a hacer con la misma claridad y crudeza que lo hemos hecho siempre.


Estamos en una fase decisiva de nuestra lucha. Debemos estar a la altura de las circunstancias que vivimos. Lo que está a punto de venirse abajo debe ser empujado para que caiga de golpe. Lo único que reivindicamos es devolver a la gente lo que le pertenece: La libertad sobre sí misma.


Sabemos que es una tarea larga y difícil. Pero nadie dijo que sería fácil. Somos conscientes de ello y nuestro objetivo será ante todo hacérselo ver al resto de personas para que todos y todas podamos defender lo que por derecho nos corresponde.




  1. Necesidad de cambio.


Se hace preciso, para lograrlo, cambiar de rumbo, inaugurar una fase alternativa, abrir un nuevo período. Movilizar a toda la juventud anticapitalista bajo la Revolución y ayudarla a organizarse, y lanzarnos en todos los frentes audaz e impetuosamente, al asalto del capitalismo.


La organización revolucionaria debe estar basada en el fomento de la autogestión asociativa y la lucha coordinada. La organización sin valores ni objetivos no sirve para nada. No obstante, acompañada por la concienciación popular significará el triunfo de la Revolución Alternativa.





  1. Objetivos de combate:


    • Necesitamos una alternativa social creíble, equitativa y autogestionaria: Dada la inviabilidad del actual sistema, levantado sobre las bases del egoísmo, el fraude y la opresión de los trabajadores y trabajadoras, debemos buscar una alternativa sólida, basada en la socialización de los medios de producción, la autogestión económica y la solidaridad entre las personas.


    • Hay que romper con la Globalización y las instituciones de control y manipulación del corrupto sistema actual: La implantación por la fuerza de las teorías capitalistas, la disolución de las culturas autóctonas y la esclavización Imperialista a manos de las Corporaciones controladoras de nuestros derechos y justificadoras de nuestros deberes: eso es la Globalización. Debemos trabajar por un contexto internacional, antimilitarista y tolerante, centrado en las relaciones solidarias entre los Pueblos.


    • Fomentar la tolerancia interracial y la solidaridad internacional: Las grandes víctimas del neoliberalismo actual son los países subdesarrollados, asolados por guerras, hambrunas y epidemias, fomentadas por los propios intereses financieros internacionales. La esclavización de los pueblos del sur por las grandes multinacionales y la expoliación de sus recursos naturales, vienen fundamentados en posiciones racistas y xenófobas que son especialmente predominantes en épocas de crisis. Esto explica el pronunciado ascenso de la extrema derecha que estamos presenciando y que, a toda costa, debemos combatir.


    • Construir una realidad social lejos de las discriminaciones de género u orientación sexual: Desarrollar las reivindicaciones del movimiento feminista y gay-lésbico, y fomentar la tolerancia y aceptación de la libertad y la igualdad de oportunidades sin exclusiones de ningún tipo.


    • Organización de un potente sistema educativo y cultural público y gratuito: La educación y la cultura, como pilar fundamental del pasado, presente y futuro de nuestra sociedad han de ser reorganizadas sin escatimar esfuerzos, enfocándola a la reflexión y la crítica, capaz de formar individuos con valores propios e inmunes a la manipulación. Frenar la agresiva privatización que está depositando la formación de nuestras y nuestros jóvenes en manos de los empresarios, será una de nuestras prioridades.


    • Forjar la unidad revolucionaria del conjunto de personas explotadas y oprimidas, recuperando la conciencia de clase: El estado de indiferencia y pasividad en el que se encuentra la sociedad actual es una torpeza incalificable que puede reportar fatales consecuencias. Parece que hemos olvidado que en esta sociedad, una minoría actúa como propietaria mientras la inmensa mayoría mendigamos por un mísero jornal, totalmente aislados del control de la producción que nosotros y nosotras mismas llevamos a cabo. Debemos adquirir conciencia de clases, es decir, ser conscientes de nuestra dignidad como personas, de la justicia de nuestra causa y de nuestra fuerza.


    • Reivindicar los derechos de los Pueblos que forman el Estado Español, la República como modelo político y la recuperación de la Memoria Histórica: Debemos reconocer la libertad de las Nacionalidades de nuestro país a decidir sobre sí mismas, como nuestra libertad para elegir a nuestro Jefe de Estado. Pondremos fin a la amnesia provocada por el modelo de transición pactada y el propio franquismo. 


    • Desarrollar financiera, cualitativa y democráticamente las administraciones y socializar los servicios públicos: Los derechos básicos de supervivencia de las personas no pueden estar en manos de intereses privados. La gestión de los servicios públicos debe enfocarse a la continua mejora cualitativa y a la garantía total y gratuita, de forma democrática. El neoliberalismo se ha basado principalmente en privatizar los beneficios del Estado y socializar las administraciones deficitarias. De esta forma se crea una maquinaria de beneficio capitalista que debe ser destruida de inmediato para garantizar el bienestar de todos y todas.


    • Iniciar una nueva cultura medioambiental al alcance de todos y reconciliable con el planeta: El cambio climático se concreta en catástrofes naturales cada vez más intensas y habituales. En nuestras manos está evitar que esta situación desemboque en un desastre ecológico, económico, social y político. La crisis de sobreproducción capitalista debe ser contraatacada con la reconversión ecológica de la industria y de los recursos energéticos.


    • No separar la lucha de la Revolución: Hemos sido testigos de una progresiva institucionalización de la Izquierda tradicional congregada en dos partidos políticos que han ido corrompiendo sus filas y moderando su discurso. Si algo hemos aprendido a estas alturas es que el poder corrompe. Constituir la Coordinadora Anticapitalista en la provincia de Alicante, debe ser un proyecto capaz de organizar a todos los movimientos sociales de la región y de aunar fuerzas por la consecución de una mejora para todos y todas. Debemos tomar parte en la respuesta, aunar las fuerzas para ocupar el lugar que nos corresponde, a los y las jóvenes y a la Izquierda.


Una vez fijados los objetivos, nos queda añadir que en estos tiempos de crisis sólo hemos de tener confianza en nosotros mismos, en nuestras fuerzas, en nuestra moral y en nuestro entusiasmo revolucionario.


  1. ¡Queremos un sistema equitativo, democrático y solidario!


Pero nos falta una coordinación revolucionaria y efectiva, un poder revolucionario también. Necesitamos una organización social capaz de realizar las condiciones enunciadas por nosotros.


Las masas juveniles trabajadoras deben levantarse en todo el país y exigir una rectificación radical de conducta. Desde nuestra región, empuñaremos el pensamiento como arma ante la opresión del sistema.

Es la hora de construir una izquierda anticapitalista y de clase, una Izquierda de Izquierdas, una Izquierda de combate.


¡No consientas que te regalen un derecho que tú mismo eres capaz de conquistar!

¡Quien defiende un ideal es capaz de derribar los muros más poderosos de la opresión y la intransigencia!


¡Tu indiferencia es la Ignorancia!

¡La Revolución Está en tus manos! ¡Reinventemos la Izquierda!



Elda, 20 de febrero de 2010.




Asamblea General de Constitución

Coordinadora Anticapitalista de Alicante





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